Papel de Arbol

jueves, 24 de noviembre de 2016

Bélgica en América Latina

Jorge Zavaleta  Alegre
Poncho Verde, una cooperativa agroindustrial, en Cajamarca, constituye el símbolo de la  cooperación de Bélgica en el Perú, según testimonio miles de visitantes  y  numeroso docentes de la Universidad Nacional Agraria La Molina.

Varios países de  América Latina  que han asumido como  dogma el libre mercado, excluyendo la  visión social  de cómo afrontar la realidad de quienes tardarán mucho o  quizá  nunca puedan gozar de  una vida digna, con  salud  y educación  están experimentando  variantes  en la cooperación internacional.Esta es una oportunidad para re-leer a Hugo Lansiers:

“Contaban los griegos que Cadmos, fundador de Tebas, mató un dragón y enterró sus dientes en el campo. De inmediato la tierra se cuarteó y, en lugar de espigas, asomaron cascos de bronce, puntas de lanza y, finalmente, hombres armados: todo un ejército fantasmal programado para matar”. Me preguntó si no estamos, nosotros, sembrando “los dientes del dragón” sin darnos cuenta de que terminaremos siendo triturados por ellos”. Hubert Lanssiers (Bruselas, 1929–Lima, 2006)

Este filósofo que fue ordenado sacerdote en Tokio a los treinta años, vivió cerca de las guerras de Camboya y Vietnam. En Perú, a principios de los noventa fue Presidente de la Comisión Gubernamental de Diálogo con los Organismos de Derechos Humanos, grupo que logró la liberación de 1200 personas que sufrían condenas injustas. Desde la Obra Recoletana de Solidaridad brindó ayuda a los internos y sus familiares, además de apoyarlas en la comercialización de su trabajo.

El Perú  es uno de ellos. Las estadísticas del  Banco Mundial-BM y del  Banco Interamericano de  Desarrollo-BID  concluyen que toda persona  que supera los US$ 2.5 de ingreso por día, pasa a la   condición de clase media, cuyo  riesgo, sin duda es frágil, y puede fácilmente perder esta nueva categoría.

Bélgica, país sede de la  Unión Europea que reúne a 28 estados,  este   25 de Noviembre, celebra el “Día de su Majestad Felipe”,  según  la Agencia Peruana de Cooperación Internacional (APCI),  en adelante explorará posibilidades de inversión empresarial directa, que  reemplaza a la cooperación tradicional.

En efecto, Michel Dewez, embajador en Perú, comunica que Bélgica ha dado fin a la cooperación al desarrollo bilateral que ofrecía desde  hace 50 años, y que  estaba dirigida principalmente a financiar proyectos de desarrollo y programas de lucha contra la pobreza, según explica Eric Willemaers, representante del gabinete del ministro de Cooperación al Desarrollo, Agenda Digital y Telecomunicaciones, en la VI Reunión Anual del Comité de Socios Perú-Bélgica (Cosoper Extendido) realizado en  Lima.

 Bélgica, por ejemplo,  financia el Programa de apoyo a la política de aseguramiento universal en salud, el Programa de desarrollo económico sostenible y gestión estratégica de los recursos naturales en Apurímac, Ayacucho, Huancavelica, Junín y Pasco. Ambos por un total de  37 millones de euros.
En mayo último, Bélgica decidió rediseñar su lista de socios y re direccionar su ayuda a los países en desarrollo y postconflicto, retirando su cooperación a seis naciones: Perú, Bolivia, Ecuador, Vietnam, Sudáfrica y Argelia.

A cambio de esa decisión anuncia el programa de becas a través el Fondo de Estudios y Consultorías, cuyas actividades y desembolsos se deberán ejecutar antes de  finalizar el primer semestre del  2019, etapa denominada de transición para finalizar los programas bilaterales en curso.
En el transcurso del siglo XX la imagen de América Latina en Bélgica, fue determinada esencialmente por tres países: Guatemala, Brasil y Argentina.

Bélgica, país densamente poblado, se localiza en el corazón de una de las regiones más industrializadas del mundo. La economía belga está orientada hacia los servicios y muestra una naturaleza dual, con una dinámica parte flamenca, siendo Bruselas su principal centro multilingüe y multiétnico con una renta per cápita de las más altas de la Unión Europea, y una economía más ruralizada.

La industria está concentrada en la poblada área flamenca del norte del país. A finales de los años 80, la política macroeconómica belga había dado lugar a una deuda gubernamental acumulada de aproximadamente el 120% del PIB.


Bélgica tiene una economía abierta. Ha desarrollado una excelente infraestructura de transportes (puertos, canales, ferrocarriles y autopistas) para integrar su industria con las de los países vecinos. Amberes es el segundo mayor puerto de Europa, por detrás del de Rótterdam.

Sus principales socios comerciales son Alemania, los Países Bajos, Francia, el Reino Unido, Italia, los Estados Unidos y España. Bélgica figura en noveno lugar en el Índice de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas del año 2005.

Se estima que el 98 por ciento de la población adulta está alfabetizada. La educación es obligatoria entre los seis y los dieciocho años. En 1999, Bélgica tenía la tercera mayor proporción de jóvenes de 18 a 21 años matriculados en la educación superior  entre todos los países de la OCDE, con un 42 por ciento.

Sin embargo, en los últimos años, el principal tema de preocupación es el analfabetismo funcional. En el periodo 1994-1998, el 18,4 por ciento de la población belga carecía de hábitos de lectura. Como reflejo de los conflictos políticos históricos entre el libre pensamiento y los sectores católicos de la población, el sistema de enseñanza en cada comunidad se divide en una rama laica controlada por las comunidades, las provincias, o los municipios, y una rama religiosa en su mayoría católica subvencionada y controlada tanto por las comunidades como por las autoridades religiosas (en su mayoría diócesis). No obstante, cabe destacar que al menos en el caso de las escuelas católicas las autoridades religiosas tienen un poder muy limitado.

Lovaina es sede de una de las universidades más importantes y antiguas de Europa. Este país es reconocido, entre otros aportes, porque  el Premio Nobel de la Paz ha sido ganado por  Albert Claude, el primer científico en aislar una célula cancerosa. Y Georges Lemaitre por la teoría del Big Bang por ejemplo. En 1931, este científico propuso la idea que el universo se originó en la explosión de un «átomo primigenio» o «huevo cósmico». Dicha explosión ahora se llama el Big Bang.

Investigaciones últimas indican que tal vez el belga más conocido sea Tintín, quien fue creado por Georges Remi, una serie de personajes secundarios que han alcanzado tanta o más celebridad que el protagonista; entre ellos, el capitán Haddock, el profesor Tornasol, los detectives Hernández y Fernández y la cantante Bianca Castafiore.

Peter Paul Rubens, pintor barroco de la escuela flamenca, trató toda clase de temas pictóricos: religiosos, históricos, de mitología clásica, retratos, así como ilustraciones para libros y diseños para tapicerías. Se calcula que llegó a pintar unos 3.000 cuadros.

René Magritte. Pintor surrealista conocido por sus ingeniosas y provocativas imágenes. El pretendía con su trabajo cambiar la percepción pre-condicionada de la realidad y forzar al observador a hacerse hipersensitivo a su entorno.

Georges Simenon, escritor belga en lengua francesa nacido en Lieja, en  1903, publicó 192 novelas publicadas. Sus obras se caracterizaban por tener una intriga simple, con un argumento y personajes definidos, y un héroe dotado de humanidad, obligado a ir al borde

Los Pitufos, (en francés, Les Schtroumpfs) es una serie de cómic franco-belga creada por el historietista Peyo para el Journal de Spirou en 1958. Narra las aventuras de una especie ficticia de criaturas azules de tamaño pequeño y ha gozado de adaptaciones a series de dibujos animados.


Fuentes
Constitución de Bélgica Art. 99
Composición de la Cámara de Representantes, en la página web oficial de la Cámara, en francés
El artículo Rwanda en Tiscali.References muestra ejemplos de las políticas belgas en África.

Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, vigilado por el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.