Papel de Arbol

martes, 14 de marzo de 2017

Poesía de Invierno

El Pino de 13 Robindale Drive, Yuli Zavaleta y Bob Camerieri cuidan día a dia, recordando a sus seres más queridos.

Andrea Cote Botero, poeta colombiana, tiene una extensa obra dedicada a la Poesía de Invierno. Para los que vivimos en  Emmitsburgh, su gran aporte permite conocer que muchos  son los poetas que han dedicado textos a la estación de invierno. Cada poeta nos comunica una forma particular de aproximarse a este tiempo. Algunos hablan de su melancolía, para otros, en cambio, el invierno es ante todo una forma de hablar de esperanza.

Poemas de invierno:
En el primer poema "Canción del Invierno" de Manuel Machado, la estación es un manto sombrío en que: "cae la lluvia sucia de las nubes de plomo .../ Y la ciudad no sabe lo que le pasa,/ como el pobre corazón no sabe lo que quiere." No obstante entre esta niebla que domina el poema vislumbra cierta calidéz, que es la del amor que es refugio: "Cerremos la ventana a este cielo de cobre./ Encendamos la lámpara en los propios altares .../y tengamos, en estas horas crepusculares,/una mujer al lado, en el hogar un leño ...,

En el poema de Juan Ramón Jiménez "Canción de Invierno" se invoca a pájaros que anuncian la primavera con su canto. En el poema de Antonio Machado "Sol de Invierno" un viejecito descubre como el cotidiano sol brilla como un milagro en días fríos.

Algunos de los títulos más conocidos de Machado son "La aparición de Alma", "La fiesta nacional", "El mal poema" y "Cante hondo".    Manuel Machado nació en Sevilla en 1874 y falleció en Madrid en 1947. Era el hermano mayor de Antonio, José y Francisco Machado y se lo considera un importante poeta del modernismo español. Su obra se caracteriza por presentar de una forma moderna los elementos que dan vida a la cotidianidad andaluza; a través de un lenguaje cuidado, Manuel, consiguió abordar motivos populares y convertirlos en elementos identitarios de la poesía española.

En el poema de Vicente Huidobro "El Invierno para beberlo", la estación es una explosión de sensaciones propias de este tiempo del año: el paisaje y los sonidos del invierno cuando el: "viento arrastra sus chales de viento". También las imágenes que construyen nuestros gestos cuando "El salón se hincha con el vapor de las bocas y las miradas congeladas cuelgan de la lámpara". El invierno aquí despierta lugares de percepción pues, dice el poeta: "la nieve cae con gusto a universo"

El poema "El soldado y las nieve" de Miguel Hernández habla del soldado cuya vida de viajero se endurece cuando "Diciembre ha congelado su aliento" y cuando la nieve es "como una larga ruina que ataca a los soldados". En este poema, como en otros, el poeta recuerda que el invierno nunca vence el pálpito de las cosas vivas: "sobre la nieve blanca, la vida roja y roja/ hace la nieve cálida, siembra fuego en la nieve."