Papel de Arbol

viernes, 27 de mayo de 2016

FUTURO DE LAS NUEVAS MAYORIAS EN EEUU

Jorge Zavaleta Alegre

Todavía aparecen propuestas, como la del candidato republicano a las elecciones presidenciales de EU del 2016, de construir un muro de siete mil kilómetros  a lo largo del  Rio  Bravo.

No faltan evocaciones atribuidas a Porfirio Díaz (1830-19159) como “México tan lejos de Dios  y tan cerca de Estados  Unidos”  y  que  O'Sullivan, en una columna en el New York Morning,  refiriéndose a la disputa con Gran Bretaña por Oregón, sostuvo que: ”…esta demanda está basada en el derecho de nuestro destino manifiesto a poseer todo el continente que nos ha dado la providencia para desarrollar nuestro gran cometido de libertad, y autogobierno”.

La historia de la migración, su geografía y sociología, las afirmaciones sobre la identidad y las diferencias entre los pueblos, el  derecho humano, las costumbres y moral de los individuos, así como las percepciones y actitudes  no sólo tienen que ver con el pasado, el presente  sino con el futuro, de lo  factible y del  ideal de la convivencia.

Existen profundas contribuciones de la migración latinoamericana a los Estados Unidos:  La fuerza de trabajo. La dinámica económica. La relación entre población en edades activas e inactivas. El bono demográfico desde los países latinoamericanos, entre otros aportes.

Desde fines del siglo XX, los EU junto a la mayor parte del mundo desarrollado se encuentra en un proceso de envejecimiento de su población, es decir con intensa variación de la estructura por edades.

Este cambio intergeneracional,  en términos sociales,  económicos y políticos, advierte el Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE)- CEPAL-NNUU  precisa que  más del 50% de la población blanca no hispana actualmente es mayor de 41 años, mientras que en 1980 más del 50% era menor de 32 años.

Un primer aspecto destacable es el gran crecimiento absoluto y relativo de la migración latinoamericana a los Estados Unidos. Hasta 1960 había menos de un millón de inmigrantes latinos residiendo en ese país, los que representaban menos del 0,5% del total de la población residente.

A partir de entonces, la inmigración latinoamericana ha crecido en forma vertiginosa, alcanzando la cifra de casi 19 millones de inmigrantes en 2009, los que representan el 6,3% de la población de los EU.

Esta tendencia de la inmigración ha derivado en que América Latina sea actualmente la principal región de origen de la migración a los Estados Unidos. En los últimos 20 años el 60% de los nuevos inmigrantes que llegaron a los Estados Unidos provenían de esta región.

CONTRIBUCIONES
La inmigración latinoamericana en los EU se visualiza como un sistema de transferencia de trabajo y fuerza de trabajo desde los países de origen a los de destino, es decir  en ocupaciones de baja calificación, mal remunerados, sin prestaciones laborales, entre muchos otros aspectos.

La integración de dicha inserción laboral tiene que ver con el proceso de envejecimiento que vive la población nativa de los EU y con el aporte económico de la inmigración latinoamericana a la fuerza de su trabajo en los EU.

De acuerdo a la información disponible, actualmente casi el 5% de la fuerza de trabajo de América Latina ha emigrado a los EU. El crecimiento de la fuerza laboral se acelerará en los próximos tres años a medida que el ritmo de crecimiento económico se consolide y regrese más gente al mercado de trabajo, pero de ahí en adelante el crecimiento se reducirá drásticamente. El promedio anual de crecimiento entre 2020 y 2034 será de solo 0.6%.

La población hispana jugará un papel cada vez más importante en el crecimiento del empleo en EU, porque son el segmento más joven y de más rápido crecimiento de toda la población.

El empleo hispano crecerá a una tasa promedio del 2.6% anual en los próximos 20 años y pasará del 16% del total del empleo en el país en el año 2014 al 22.9% en el año 2034.

Una economía más robusta aumentaría también el empleo entre la población no hispana, con un aumento del orden de las 900,000 personas.

El crecimiento de la población no hispana pasará de 0.5% entre 2015 y 2019 a 0.3% entre 2029 y 2034. La población hispana crecerá en promedio un 2.1% anual durante todo el período.

Según el censo, en este momento hay un poco más de 55 millones de hispanos en el país, lo que representa un 17.4% de la población.

Más de la mitad de los hispanos nacidos en el exterior que residen hoy en Estados Unidos proceden de México.  El 15% vienen de Centroamérica, y Sudamérica y el Caribe aportan 10% cada uno. Todos estos países crecerán en los próximos 20 años, pero su crecimiento no será suficiente para retener a toda su población. De allí que, según Naciones Unidas, los flujos migratorios se mantendrán durante todo el período a niveles similares a los actuales.

Este proceso migratorio, que en el caso de la población negra, la historia  revela  un  camino complejo y tambén  violento, ha servido  de antídoto para el actual  proceso.  El movimiento pacífico abanderado por Luther King que logró la aprobación de la Ley de los Derechos Civiles (1964) y la Ley del Derecho al Voto (1965), normativas diseñadas para prohibir la discriminación por razón de raza, género, religión y nacionalidad, y bloqueaban iniciativas destinadas a desincentivar el voto de las minorías.

EL LOGRO IMPENSABLE
Aquellas protestas posibilitaron que hoy Barack Obama sea el presidente de EEUU, el primer afroamericano, un logro que resultaría impensable en los tiempos de King, que imaginó otros avances que siguen pendientes. "1963 no es un final, sino un principio", recitó el activista en su fervoroso discurso 'Tengo un sueño' cuya evocación de un futuro de igualdad racial choca con las frías estadísticas del presente.

En 2012 el índice de desempleo de la población negra fue de un 13,8 por ciento, por un 8,1 de la blanca. Además, de los 40 millones de personas que viven por debajo del umbral de la pobreza, un 25,8 por ciento son negras (frente al 11,6 % blancas). Entre 2000 y 2010, la tasa de encarcelamiento de afroamericanos fue siete veces superior a la de los blancos mientras que la segregación de la que se quejaba King aún persiste, si bien de formas más sutiles.

CONCLUSIONES
Con la globalización, la sociedad se ve atravesada por un sistema de redes y relaciones de interconexión local-global, así como por procesos, actores y fuerzas sociales translocales y transnacionales. Desde esta perspectiva, es posible identificar distintos niveles y procesos:  la migración como reproducción demográfica); las transferencias económicas (la reproducción desde la economía: migración, trabajo y remesas); y  la migración como reproducción social (transferencias sociales y culturales).

En términos económicos, EU espera  con su acelerada  revolución tecnológica, continuar que  Latinoamérica  sea  una creciente economía consumidora  de productos  terminados y  el  modelo de exportador de recursos primarios.  Los tiempos de  guerra y de invasiones,  adquieren otro  horizonte. 

Ahora el Departamento de Estado que ha jugado persistentemente a la estabilidad, independientemente de los desafíos que se le han presentado. Esto sigue abriendo oportunidades de acción sobre todo multilateral a los países de la región, aunque no  puede olvidarse que la principal potencia militar del mundo y la economía más fuerte del planeta seguirá existiendo, y que las relaciones con ella son asimétricas y continuarán siéndolo en el futuro previsible, explica  Flacso en un último informe.

En la  actualidad el número étnico de los  estadounidenses llegados  de Asia  es uno  de los que avanza  más de prisa en EEUU.

En América del Sur  el  conocimiento de lenguas nativas  y del inglés carece de interés de los gobiernos y no hay profesores suficientes. En los pueblos apartados de los andes, el inglés es desconocido por completo.


En EEUU  ya se habla más español que en España. Cuarenta y uno millones de personas hablan español de forma nativa y 11,6 millones son bilingües, señala el Instituto  Cervantes, que   el español “es una lengua viva”. Las cifras, indican que  EEUU queda por delante de Colombia, que tiene 48 millones de habitantes que hablan español, y España, que tiene 46 millones, convirtiendo al país norteamericano en la segunda nación hispanoparlante del mundo, tan solo por detrás de México -121 millones.