Papel de Arbol

miércoles, 5 de agosto de 2020

FUTURAS INVERSIONES EN LATINOAMERICA



Jorge Zavaleta Alegre

Todos los años el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) presenta en su publicación emblemática, Desarrollo en las Américas (DIA), una investigación profunda sobre uno de los principales desafíos económicos y sociales que enfrenta América Latina y el Caribe. 

Los temas tratados han variado desde ahorro, productividad, vivienda y deuda hasta políticas productivas, calidad de vida e impuestos. 

En la edición 2020,  centra su antención en en la infraestructura, elemento  clave  para  la  prosperidad  y  el  crecimiento  de  la  región.  Por cierto,  no olvida  que  el tema también está articulado a los efectos de la  pandemia  del coronavirus,,

¿Qué debe hacer América Latina y el Caribe ante este nuevo escenario? 

Mientras los gobiernos se concentran en la emergencia sanitaria, también deben atender los reclamos que sus ciudadanos ya estaban expresando cuando estalló esta crisis. 

La Banca Multilateral considera hoy más que nunca, que es una oportunidad de impulsar las Estructuras a Servicios que  hará posible la recuperación de  los  efectos  económicos. de  anticiparnos  a  las  necesidades  de  un mundo con un clima más incierto.

En el contexto de una revolución digital es posible mejorar los servicios en el centro a los consumidores. En  2005,  el  gran  desafío  en  América Latina y el Caribe seguía siendo la enorme brecha en la cobertura de los servicios básicos. Sigue siendo urgente ampliar las redes de carreteras, de electricidad y de agua para llevar el desarrollo hasta los pueblos más remotos y a las zonas más desfavorecidas de nuestras ciudades. 

La banca interamericana de la Región en los últimos 15 años  impulsó proyectos para beneficiar a 110 millones de personas con redes de agua potable,  redes de energía eléctrica a más de 100 millones de personas, muchas de ellas en zonas rurales y periurbanas de bajos ingresos. 

Países  como  Paraguay  duplicaron  el  porcentaje  de  rutas  pavimentadas. La inversión en el transporte público, especialmente los sistemas de autobuses  conocidos  como  BRT,  que  se  inventaron  en  Brasil,  creció  de manera exponencial en la región y en el mundo. 

También se expandieron las redes de metros subterráneos. La tecnología digital resultó un complemento indispensable a la inversión para expandir el acceso a servicios para más gente.

En 2005, apenas el 34% de gente usaba Internet en su casa. Hoy tenemos más celulares que personas, la  enorme  mayoría  de  la  gente  navega  en  línea,  muchos  usamos  aplicaciones de transporte compartido, y pasamos más horas en redes sociales que  cualquier  otra  parte  del  mundo. 

En  tiempos  de  cuarentena,  esto  es una  bendición  que   ha  permitido  estar  conectados  aun  cuando  estamos separados físicamente. Pasada la emergencia, la conectividad digital y sus aplicaciones serán el puente hacia un futuro mejor en los servicios de infraestructura. 

Es urgente llegar a la  universalización  de  los  servicios  debe  ser  una  prioridad. Hoy,  las  expectativas  de  la  gente  no  son  las  mismas  que  eran hace 15 años.

Muchas de las protestas sociales que vivimos en 2019 fueron fueron contra los aumentos en las tarifas del metro o el precio de la gasolina.  No basta con tener acceso a un bus moderno, si el bus llega tarde y sigamos viajajando apiñados, sin aire para respirar.

Las familias de bajos ingresos dedican el 15% de sus ingresos a pagar los servicios  de  agua,  electricidad  y  transporte  público,  lo  que  equivale  a  casi 5 puntos porcentuales del ingreso más que en el Asia emergente. 

Múltiples ensayos de economía, historia, salud mental llevan a odo esto nos lleva a la conclusión que a la “era del concreto” tenemos que reemplazarla por la “etra de los servicios”.

Hay  muchos  ejemplos  en  la  región  que  demuestran  que  tenemos la capacidad de hacerlo.  Argentina lo hace con un programa de transporte y protección social conocido como el SUBE. El programa deposita subsidios  directos  en  las  tarjetas  de  los  viajeros  más  pobres,  aliviando la  carga  del  gasto  en  transporte  para  uno  de  cada  tres  habitantes  de Buenos Aires. 

En  Colombia,  Empresas  Públicas  de  Medellín  (EPM)  hace  muchos años  que  es  un  líder  reconocido  en  la  atención  al  cliente.  EPM  no  solo ofrece  programas  flexibles  para  facilitar  el  pago  de  servicios  de  agua  y electricidad  a  hogares  de  bajos  ingresos.  También  los  ayuda  a  comprar electrodomésticos más eficientes y ecológicos.

El cambio climático,  el  valor  de  la  biodiversidad,  y  las  nuevas  expectativas  de  participación  social  han  alterado  para  siempre  la  definición  de  un  proyecto sostenible. Tenemos  que  aprovechar  las  soluciones  y  el  potencial  que  proveen  las  fuentes  de  energía renovables, como la eólica y solar. Si no actuamos de manera sostenible y luchamos contra el cambio cli - mático, entonces estamos poniendo en riesgo nuestro futuro.

Los fondos de pensiones en nuestra propia región hoy gestionan más de US$3 billones (los llamados trillones en inglés). Pero por ahora, los fondos de pensiones invierten solo el 1% de sus activos en infraestructura. Esto debe cambiar. 

Se asoman revoluciones tecnológicas  como  la  telefonía  5G... Igualmente los  vehículos  autónomos  y  la  energía  solar generada en los hogares, que nos obligarán a abandonar muchos de los supuestos de la época anterior. 

La palabra “ infraestructura ” tiene diferentes significados para diferentes personas. La mayoría suele asociarla con estructuras como puertos, aeropuertos, caminos,  alcantarillado  y  centrales  eléctricas. 

Son  menos  las  que  la  asocian con los servicios que esas estructuras prestan, aunque lo que consumen son estos  servicios.  La  electricidad,  el  transporte,  el  agua  y  el  saneamiento  son servicios  indispensables  en  las  sociedades  modernas,  que  permiten  que  las personas sean productivas y saludables y alcancen sus aspiraciones. 


Un  análisis  de  las  conversaciones  en  las  redes  sociales  confirma  que la cantidad y calidad de los servicios son mucho más importantes para los usuarios  que  la  disponibilidad  o  la  construcción  de  activos. 

La  nube  de Los servicios: el lado olvidado de la infraestructura 1 En  este  libro,  el  término  infraestructura  se  refiere  exclusivamente  a  la  infraestructura económica (energía, transporte, telecomunicaciones y agua y saneamiento). La infraestructura  social  (escuelas,  hospitales,  tribunales)  y  los  servicios  que  proporcionan presentan muchas características y retos similares a los de la infraestructura económica, pero no se abordarán en este libro.  

Muchos gobiernos han realizado esfuerzos para abordar algunas de sus limitaciones institucionales locales. Por ejemplo, desde 2017, como consecuencia del  caso  Odebrecht,  un  número  creciente  de  países  ha  creado  comisiones  La regulación es el trampolín para mejores servicios.

Los cambios estructurales en el funcionamiento de los mercados regulados de infraestructura, como el creciente papel de la contratación electrónica y las oportunidades ofrecidas por la revolución digital, están creando un flujo sostenido de nuevas demandas de regulación. 

Por ello, son esenciales la velocidad del ajuste de la regulación y la flexibilidad para adaptarse. Los mercados y las sociedades están cambiando rápidamente; para acompañar este proceso, los reguladores  tienen que ponerse al día con la mayor celeridad posible y ofrecer a la vez un marco confiable, predecible y justo para inducir resultados que defiendan los intereses de todos los actores interesados. 

Los  nuevos  actores,  ya  sea  en  el  lado  financiero,  de  la  producción  o del consumo del mercado, exigen medidas para transformar la arquitectura regulatoria. Los reguladores de América Latina y el Caribe tienen una oportunidad  para  aprender  de  experiencias  dentro  y  fuera  de  la  región. Hay una necesidad evidente de ajustar la regulación para tener en cuenta el surgimiento de nuevos agentes tan diferentes como inversionistas institucionales,  nuevos  proveedores  locales  de  servicios  digitales,  nuevos usuarios  o  productores,  o  sencillamente  nuevos  proveedores  pequeños de  servicios  locales  que  desean  competir  con  los  grandes  operadores extranjeros  tradicionales. 

Las  redes  sociales están aumentando de facto el número de actores interesados, porque permiten  una  veloz  movilización  de  personas  o  grupos.  Este  volumen  más grande y más alto de voces a menudo ha producido información útil para los reguladores. Los medios de comunicación procesan gran parte de esta información con mayor rapidez que los reguladores, lo que obliga a adaptar los procesos de decisión que llevan a cambios en el marco regulatorio. A  menos  que  los  gobiernos  de  América  Latina  ajusten  progresivamente su regulación de manera más sistemática para anticipar y abordar el impacto de estos nuevos actores en el funcionamiento de los mercados.

Los  servicios  de  infraestructura  están  cambiando  a  una  velocidad  vertiginosa.  Por  el  momento,  ningún  país  ha  adoptado  un  enfoque  sistemático  para gestionar  activamente  y  de  manera  realista  la  próxima  ola  de  reformas regulatorias. 

Además, no hay directrices de política general para dirigir la transición desde la antigua regulación a la nueva sobre la base de la expe - riencia internacional para estructurar la gestión del cambio. 

En resumen, los gobiernos de la región tienen la oportunidad de aprovechar al máximo la transformación de los servicios, de evitar algunas de las  fallas  de  las  prácticas  regulatorias  pasadas  y  de  sacar  provecho  de las muchas oportunidades que existen para mejorar. 
..
Para esto es preciso actualizar políticas regulatorias, instituciones e instrumentos. También se requiere una buena dosis de humildad para reconocer que nadie tiene una solución  prefabricada  que  pueda  adaptarse  adecuadamente  a  conextos en constante cambio. Esto, a su vez, exige una cultura de evaluación permanente,  voluntad  para  probar  y  medir  el  impacto  de  las  opciones  y acciones  y  capacidad  para  realizar  consultas  abiertas  y  eficaces  con  los consumidores, los proveedores de servicios y otros actores interesados. 

A  medida  que  América  Latina  y  el  Caribe  pasa  rápidamente  de  las estructuras  a  los  servicios,  los  reguladores  deben  actuar  ahora  para  no perder el tren y seguir el camino correcto hacia una mejor infraestructura en la región.

Sin  embargo,  no es  suficiente  definir  las  reformas  requeridas  para  que  las  oportunidades se conviertan en realidad. El proceso para adaptar las políticas regulatorias,  las  instituciones  y  los  instrumentos  es  fundamental.  

Subestimar  los desafíos de la transición asociados con las reformas es uno de los motivos por los que las regulaciones y las instituciones regulatorias han generado decepción  con  más  frecuencia  de  lo  esperado  desde  la  década  de  1990.

 LA REGULACIÓN: 
EL TRAMPOLÍN PARA MEJORES SERVICIOS 

Para realizar un seguimiento de las debilidades de los procesos regulatorios y de contratación pública y adquisiciones, al  mismo tiempo, som necesario lo cambios estructurales en el funcionamiento de los mercados regulados de infraestructura, como el creciente papel de la contratación electrónica y las oportunidades ofrecidas por la revolución digital, 

Por ello, son esenciales la velocidad del ajuste de la regulación y la flexibilidad para adaptarse. Los mercados y las sociedades están cambiando rápidamente; para acompañar este proceso, los regulado - res tienen que ponerse al día con la mayor celeridad posible y ofrecer a la vez un marco confiable, predecible y justo para inducir resultados que defiendan los intereses de todos los actores interesados. 

Los  nuevos  actores,  ya  sea  en  el  lado  financiero,  de  la  producción  o del consumo del mercado, exigen medidas para transformar la arquitec - tura regulatoria.  Los reguladores de América Latina y el Caribe tienen una oportunidad  para  aprender  de  experiencias  dentro  y  fuera  de  la  región. 

Las  redes  sociales están aumentando de facto el número de actores interesados, porque per - miten  una  veloz  movilización  de  personas  o  grupos.  Este  volumen  más grande y más alto de voces a menudo ha producido información útil para los reguladores.

Los medios de comunicación procesan gran parte de esta información con mayor rapidez que los reguladores, lo que obliga a adaptar los procesos de decisión que llevan a cambios en el marco regulatorio.

No perder el tren de la Historia. Las nuevas tecnologías plantean nuevos retos, actualización permanente. Es un reto para todos, sin excepción.

AUTORES QUE CONTRIBUYERON 

José  Agustín  Aguerre,  gerente  del  Sector  de  Infraestructura  y  Energía, y Eric Parrado, economista jefe y gerente general del Departamento de Investigación.

Principales autores de cada capítulo: Tomás Serebrisky, Ancor Suárez-Alemán, Juan Pablo Brichetti - María Eugenia Rivas. Tomás Serebrisky, Ancor Suárez-Alemán y Cinthya.  Andrew Powell, Fabiana  Machado,  Michelle  Hallack,  María  Eugenia  Rivas, Cinthya Pastor, Darcia Datshkovsky y Laureen Montes Calero.
Tomás  Serebrisky,  Tommy  Murphy,  Juan  Pablo  Brichetti  y Pau Puig Bridget Hoffmann, María Eugenia Sanin y Adrien Vogt-Schilb. Adrien Vogt-Schilb, María Eugenia Sanin y Bridget Hoffmann Allen  Blackman,  
Roberto  Guerrero,  Robin  Hamaker-Taylor, Amanda Rycerz, Maja Schling y Laura Villalobos.
Michelle  Hallack,  David  López  Soto,  María  Eugenia  Sanin  y Virginia Snyder. 
Agustina Calatayud y Juan Carlos Muñoz. Fabiana MachadoEduardo Cavallo. Juan Pablo Brichetti y Tomás Serebrisky. Tomás Serebrisky y Antonio Estache.







LA ECONOMIA CIRCULAR Y LA TERCERA EDAD: TIME Jorge Zavaleta Alegre

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ECONOMIA CIRCULAR Y III EDAD
TIME. Nuevas investigaciones suman hoy desde fuentes financieras que años atrás promovían inversiones para grandes proyectos transnacionales, y la pequeña empresa era un juguete atractivo para aquella población que abandonaba su lejana comarca.
Tal migración, fue forzada por la violencia de grupos subversivos o porque surgieron fuentes que alentaron la posibilidad de dejar el lejano poblado y radicar alrededor de las grandes capitales lati…
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Jorge Zavaleta Alegre

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ECONOMIA CIRCULAR Y IIIEDAD
TIME. Nuevas investigaciones suman hoy desde fuentes financieras que años atrás promovían inversiones para grandes proyectos transnacionales, y la pequeña empresa era un juguete atractivo para aquella población que abandonaba su lejana comarca.
Tal migración, fue forzada por la violencia de grupos subversivos o porque surgieron fuentes que alentaron la posibilidad de dejar el lejano poblado y radicar alrededor de las grandes capitales latinoamericanas. Eufemismo "Pueblos Jóvenes"
Hace 60 años, la media de esperanza de vida en América Latina era de 55,7 años. Hoy, es de casi 75 años. Las mejoras en la salud pública, aunadas a aumentos en la calidad de vida y en el nivel de equidad de nuestras sociedades, han llevado a que los latinoamericanos tengan vidas más longevas, precisa un informe del BM en Davos 2020 y en Monttevideo.
Pero esa atractiva acuarela regional, comienza a cambiar drásticamente con la pandemia Covi2019. La gente se muere menos y tiene la cantidad de hijos que quiere tener y no más. Incluso hay parejas que prefieren no tener descendencia.
El Banco Mundial viene remarcando que la población de la III edad es un elemento pasivo para el desarrollo. La población económicamente activa, el tamaño de la fuerza laboral tiende a reducirse, por lo que la capacidad de la economía para hacer frente a las necesidades de quienes ya se han retirado será limitada.
Desde Uruguay vienen estas novedades sobre las preocupaciones que representan los más viejos. El Bono Demográfico que ya va acabándose, en países como Perú lo ignoraron en todos los tonos y formas.
Hoy comentamos la investigación del Banco Interamericano de Desarrollo sobre Economía circular e innovación verd, pilares para la recuperación y la resiliencia post COVID-19.
Matteo Grazzi sostiene que la pandemia nos ha recordado con dureza la necesidad de estar preparados para la llegada de una crisis. Y nos brinda una ocasión única en América Latina y el Caribe para diseñar estrategias de recuperación económica que incorporen elementos de economía circular e innovación verde.
Descubre cómo estos modelos pueden volver a la región más resiliente y dar mejores resultados en términos de reactivación empresarial y empleo.
Estamos experimentando de primera mano la fragilidad de los modelos económicos lineales basados en la producción, consumo y desecho de productos a partir de la extracción y transformación de materias primas. Pensemos en la cantidad de bienes clave para nuestras economías, tales como los productos informáticos y electrónicos, que son fabricados con un uso intensivo de materiales escasos como el indio y el cromo, que no se podrán producir más cuando las reservas de estos metales se agoten.
América Latina al tener más del 50% de la biodiversidad del planeta, la región se presenta particularmente frágil y vulnerable al cambio climático. Basta pensar en el impacto que la suba del nivel del mar o los fenómenos climáticos extremos como los huracanes y las tormentas ya están produciendo en muchas áreas costeras y hábitats marinos de Centroamérica y del Caribe, para entender que las repercusiones económicas de una crisis medioambiental podrán ser mucho más devastadoras, al golpear sectores clave de estos países como el turismo, la agricultura o la pesca....

martes, 4 de agosto de 2020

III EDAD, ECONOMIA CIRCULAR E INNOVACION VERDE: Papel de Arbol.


JORGE ZAVALETA ALEGRE
Nuevas investigaciones suman hoy desde fuentes financieras  que años atrás promovían  inversiones para  grandes proyectos transnacionales,  y la pequeña empresa era un juguete atractivo para aquella población que abandonaba su  lejana comarca. }

Tal migración, fue forzada  por la violencia  de grupos subversivos o porque surgieron fuentes que alentaron la posibilidad de dejar el lejano poblado y radicar alrededor  de las grandes capitales latinoamericanas. Eufemismo "Pueblos Jóvenes"

Hace 60 años, la media de esperanza de vida en América Latina era de 55,7 años. Hoy, es de casi 75 años. Las mejoras en la salud pública, aunadas a aumentos en la calidad de vida y en el nivel de equidad de nuestras sociedades, han llevado a que los latinoamericanos tengan vidas más longevas, precisa un informe del BM en Davos 2020 y en Monttevideo.

Pero esa atractiva acuarela regional, comienza a cambiar  drásticamente con la pandemia Covi2019. La gente se muere menos y tiene la cantidad de hijos que quiere tener y no más. Incluso hay parejas que prefieren no tener descendencia.

El  Banco Mundial viene remarcando que la población de la III  edad es un elemento pasivo para el desarrollo. La población económicamente activa, el tamaño de la fuerza laboral tiende a reducirse, por lo que la capacidad de la economía para hacer frente a las necesidades de quienes ya se han retirado será limitada. 

Desde Uruguay vienen estas novedades sobre las preocupaciones que representan los más viejos. El Bono Demográfico que ya va acabándose, en países como Perú lo ignoraron en todos los tonos y formas.

Hoy comentamos la investigación  del Banco Interamericano  de Desarrollo sobre Economía circular e innovación verd,  pilares para la recuperación y la resiliencia post COVID-19.

 Matteo Grazzi sostiene que la pandemia nos ha recordado con dureza la necesidad de estar preparados para la llegada de una crisis. Y nos brinda una ocasión única en América Latina y el Caribe para diseñar estrategias de recuperación económica que incorporen elementos de economía circular e innovación verde. 

Descubre cómo estos modelos pueden volver a la región más resiliente y dar mejores resultados en términos de reactivación empresarial y empleo.

Estamos experimentando de primera mano la fragilidad de los modelos económicos lineales basados en la producción, consumo y desecho de productos a partir de la extracción y transformación de materias primas. Pensemos en la cantidad de bienes clave para nuestras economías, tales como los productos informáticos y electrónicos, que son fabricados con un uso intensivo de materiales escasos como el indio y el cromo, que no se podrán producir más cuando las reservas de estos metales se agoten. 

Además, estos modelos no garantizan la resiliencia a choques externos (como el actual), sino que, al contrario, generan resultados económicos positivos solo hasta cierto punto; o en jerga económica, hasta una “frontera productiva”, más allá de la cual producir y consumir tiene impactos negativos sobre el crecimiento económico y el bienestar humano.

La pandemia nos ha enseñado la necesidad de estar preparados para la llegada de una crisis. Además, ha puesto en evidencia que postergar decisiones que podrían parecer inconvenientes o no estrictamente necesarias en el corto plazo (por ejemplo, invertir en investigación científica o reducir el uso de energía no renovable) puede tener costos enormes en el mediano y largo plazo. En su gran mayoría, los países de América Latina y el Caribe (ALC) no estaban preparados para la llegada de la pandemia, y están aún menos preparados para enfrentar las enormes repercusiones económicas y sociales que podría causar una emergencia climática o medioambiental.

Al tener más del 50% de la biodiversidad del planeta, la región se presenta particularmente frágil y vulnerable al cambio climático. Basta pensar en el impacto que la suba del nivel del mar o los fenómenos climáticos extremos como los huracanes y las tormentas ya están produciendo en muchas áreas costeras y hábitats marinos de Centroamérica y del Caribe, para entender que las repercusiones económicas de una crisis medioambiental podrán ser mucho más devastadoras, al golpear sectores clave de estos países como el turismo, la agricultura o la pesca.

No volver a encerrarse en modelos obsoletos
En este contexto, la economía circular desempeña un papel central para romper el vínculo entre la extracción de recursos naturales y el crecimiento económico. 

En la economía circular, el valor de los productos, materiales y recursos se mantiene (o se regenera) durante el mayor tiempo posible, y la generación de residuos se minimiza. La economía circular va estrictamente de la mano con la innovación, que, de hecho, es clave para mover la frontera productiva y desacoplar el crecimiento económico del uso de los recursos naturales, desarrollando soluciones que permiten usar menos tierra, agua, energía y materiales, o usar estos recursos de manera más eficiente durante su vida útil.

Por eso, es importante que los países salgan del encierro de sus economías, sin volver a “encerrarse” en tecnologías de producción contaminantes y en modelos de negocios obsoletos.

En la región latinoamericana, científicos, tecnólogos y emprendedores ya se están movilizado para aprovechar las oportunidades que ofrece la economía circular, diseñando e implementando soluciones innovadoras y verdes. 

Por ejemplo, en Guatemala, The New Denim Project de la firma Iris Textiles, logró convertir el desecho textil de las maquilas de jeans en fibra para hilar y confeccionar textiles reciclados de alta calidad. El proceso de fabricación es libre de químicos y utiliza cantidades mínimas de agua y energía. Además, la empresa envía sus proprios residuos naturales de hilatura a otra empresa local que los utiliza como fertilizante natural para su producción de café..

En Brasil, la empresa cosmética Natura, además de ofrecer envases recargables para sus productos de belleza y cuidado personal, utiliza materiales reciclados (vidrio y PET reciclados) o completamente reciclables (“plástico verde”, hecho de caña de azúcar) para sus envases.

 En México, la startup Geco, ha desarrollado un plástico fabricado con cáscara de naranja, de fácil y rápida biodegradación, que tiene muchas aplicaciones en las industrias de envasado, embalaje y en muchísimos otros sectores como la industria biomédica. Este caso fue destacado en nuestra reciente publicación sobre emprendimientos científicos.  

La economía circular es también central para hacer a los países de ALC menos vulnerables a los riesgos asociados con el sistema de cadenas globales de valor, en términos de fluctuaciones de precio y disponibilidad de algunos insumos básicos. 

La crisis del COVID-19 ha provocado una disrupción sin precedentes en las cadenas globales de valor y la región está pagando un precio particularmente alto, debido a su dependencia tanto de la extracción y exportación de recursos naturales (como minerales y metales), así como de la importación de bienes intermedios y básicos de otras regiones del mundo. 

Un enfoque circular no solo puede hacer a las economías de la región más resilientes, sino también puede dar mejores resultados en términos de reactivación empresarial y de empleo. Según estimaciones recientes, los modelos de economía circular pueden proporcionar un valor de 4,5 billones de dólares (trillions en el mundo anglosajón)  de aquí al 2030, evitando el desperdicio, haciendo las empresas más eficientes y creando nuevas oportunidades de empleo.

VOCES AUTORIZADAS

Un estudio reciente del premio nobel Joseph Stiglitz, Nicholas Stern y otros economistas de renombre internacional, tras analizar más de 700 posibles políticas de estímulo post COVID-19, señala que las políticas orientadas a promover la innovación verde y la economía circular, tales como las inversiones públicas en I+D orientadas al desarrollo de tecnologías medioambientales, generan más empleos y mayores retornos a corto plazo, así como permiten un mayor ahorro de costos a largo plazo, en comparación con los paquetes de estímulo fiscal tradicional.  Invertir en la recuperación verde y circular no es un lujo, sino un núcleo esencial de la respuesta a esta y a futuras crisis.

Ya varios países dentro y fuera de la región están reconociendo esta oportunidad. En Europa, han pedido que el Pacto Verde Europeo sea central para los planes de recuperación post COVID-19 de la Unión Europea. 

Además, durante la pandemia, la Comisión Europea ha lanzado un sólido Plan de Acción para la Economía Circular, que incluye iniciativas para transformar las economías europeas a lo largo de todo el ciclo de vida de los productos. En la misma línea, Corea está fortaleciendo la agenda del Nuevo Pacto Verde, prometiendo alcanzar cero emisiones para el 2050.

En ALC, Chile, durante las primeras fases de la emergencia sanitaria, ha elaborado una versión actualizada de su Contribución Determinada a Nivel Nacional para la mitigación del cambio climático (NDC, por sus siglas en inglés), y se ha comprometido a desarrollar durante el 2020 una Hoja de Ruta de Economía Circular para los próximos 20 años, reconociendo la importancia que la economía circular tendrá para mejorar el bienestar después de la pandemia.

Una región latinoamericana más circular no es una utopía y los paquetes de recuperación económica post COVID-19 representan una ocasión única para invertir en un modelo de crecimiento económico más resiliente y limpio. 

Información complementaria:
División de Competitividad, Tecnología e Innovación del BID.
Matteo Grazzi, Especialista en la División de Competitividad e Innovación en el BID en 2009, investigador en el Centro de Investigación sobre Estudios Latinoamericanos y de las Economías en Transición (ISLA) de la Universidad Bocconi en Milán. Posee un doctorado en Derecho y Economía Internacional.

Simone Sasso, economista en la División de Competitividad, Tecnología e Innovación del BID, cuenta con un doctorado en Economía y Política de la Innovación en la Universidad de las Naciones Unidas (UNU-MERIT) en Maastricht (Holanda), una maestría en Desarrollo Económico Local de la London School of Economics (Reino Unido)...


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PUNTOS SOBRE LA I
Especialistas del BID y autores invitados hablan de la “i”, de innovación, de ideas, de inspiración, de inversión y de su implicancia en las políticas públicas. Porque innovar mediante la ciencia, la tecnología, la creatividad y el emprendimiento transformará la productividad y la calidad de vida de América Latina y el Caribe en la era digital.

Nunca como hoy son necesarios nuevos pilares para emprender la recuperación y la resiliencia  que arrastra   COVID-19. 
El término resiliencia procede del latín (Kotliarenco, Cáceres y Fontecilla, 1997), de la palabra resilio, que significa volver atrás, volver de un salto, resaltar, rebotar. Los diccionarios (Kotlia renco et al., 1997) entiende por resiliencia la resistencia de un cuerpo a la rotura por golpe.

La definición más aceptada de resiliencia es la de Garmezy (1991) que la define como "la capacidad para recuperarse y mantener una conducta adaptativa después del abandono o la incapacidad inicial al iniciarse un evento estresante."

Según la Real Academia Española, el termino Resilencia se define como la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas.
La resiliencia no es una cualidad innata, es algo que todos podemos desarrollar a lo largo de la vida, las personas resilientes no nacen, se hacen Las personas que practican la resiliencia: Son conscientes de sus potencialidades y limitaciones. Son creativas. Confían en sus capacidades. Asumen las dificultades como una oportunidad para aprender.
Hoy en día hay una gran variedad de Test de Resiliencia que intentan medir este constructo.


La discusión se aclaró en el 1er Congreso Mundial de Resiliencia realizado en Paris en febrero del 2012, donde quedó claro que la Resiliencia era un constructo de ocho pilares con el que nacen todos los seres vivos para poder alcanzar su propio bienestar.


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lunes, 3 de agosto de 2020

LA HABANA y SU ARQUITECTO LEALpor Jorge Zavaleta Alegre


Jorge Zavaleta Alegre

Decir Eusebio Leal Spengler,  es decir La Habana, ¿o acaso habrá alguna otra ciudad que tenga su historiador personal?. 

El año pasado,  2019, La Habana celebró  el 500º aniversario de la fundación de la capital cubana. El Historiador de la Ciudad, a cargo de la restauración de su centro histórico,  desde hace unos treinta años,  fue Eusebio Leal, quien con pasión era el mejor guía para mostrar la importancia  de una ciudad, para buscar la adecuada convivencia de quienes residen o la visitan.

La Unesco publicó, el 2018, una entrevista de  Lucía Iglesias,  que  me permito  reproducir en tanto esta parte de la ONU  conservs 
una de la más completa colección de referencias sobre La Habana y el Caribe. 

Me permito recordar que la Habana de los años setenta y la visita de  Eusebio Leal al Perú en los 80,  permiten  expresar la dimensión de lo que es una ciudad. Sus encuentros   con estudiantes y profesores de la Facultad de Medicina de la Universidad Mayor de San Marcos, la primera de América, se pudo conocer  la pasión por la ciudad como morada espiritual y no recinto excluyente. 

Tal era la imagen fraterna de Eusebio Leal que La Habana luce vieja, sin el brillo que exigen los turistas, aunque los profesionales y estudiantes  de ingeniería y artes que la visitan de manera permanente, comparten la filosofía  de  quien  cuidó la salud de la ciudad.

July Balarezo,  peruana, profesora de Historias y entonces estudiante de Pintura, recordaba  el año1975, cuando  Cuba era visitada por  los 20 miembros de la Asamblea Nacional de Rectores del Perú, en cuyo encuentro ya se hablaba de  Cumbres Mundiales, Internacionales y Regionales sobre diversos temas, con énfasis sobre la Población. 

En Bucarest, Rumanía 1974, se sucedieron las primeras conferencias para vincular  la proximidad y coincidencia de las políticas integrales del binomio: vida – ciudad - vida. 

En Cuba,  como país socialista y de economía planificada, las interrelaciones en Población y Desarrollo son condicionantes e impactos  de las políticas que rigen el modelo económico y social de la nación y de las acciones sectoriales.

Cuba ha recibido beneficios de carácter universal en su desarrollo humano y componentes,  como consecuencia de la transición demográfica y  sus escenarios demográficos actuales y perspectivas con los denominados países desarrollados del mundo. 

El desarrollo del turismo no era solo el confort y las tarifas  de los hoteles y visita de los lugares históricos, sino la mejor forma que los ingresos incidan en el cuidado  de la salud  y conservación de la arquitectura. 

El  cuidado  de la  ciudad no es un concepto aislado de la baja mortalidad y fecundidad del país y sus movimientos migratorios internos y externos que se inscriben en políticas de altos niveles de prevención y atención en salud, desarrollo de la educación en todos sus ciclos, incluyendo el postgrado, cobertura elevada de los sistemas de seguridad y asistencia social, políticas y derechos para ejercerlas en temas de salud.

EL ENVEJECIMIENTO NATURAL
   Teresa Mestres, pintora de la escuela anarquista española, llegó a la Habana junto con su padre un ingenniero especialista en caña de azucar y creó un Taller de Pintura, donde July Balarezo trazó más de  un lienzo sobre el mar Caribe.
Cuba es un país, en proceso de envejecimiento con casi un 20 por ciento de su población con 60 años y más,  y un valor proyectado al año 2030 de más de un 30 por diento. 

Sin dudas el envejecimiento poblacional, es la principal característica sociodemográfica de la población de Cuba en la actualidad y en perspectiva.

Un paréntesis necesario: El sacerdote italiano Hugo de Censi, de la Fundación Mato Grosso, explicaba en Coina una pequeña ciudad andina, con la intensa investigación arqueológica  que  dejó el sabio Antonio Raimondi, el urbanismo es una disciplina aliada del desarrollo integral. 

Qué hacemos con una plaza central moderna,  impecable. “Es como la sala de una  vivienda, que siempre está cerrada, con llave y mantas de plástico sobre los muebles cubiertos  del polvo, porque  casi nunca nadie llega de visita el   vecino, ni  familiar. 

La urbe es el lugar de vida para todos en las mejores condiciones posibles. Esa es la misma filosofía con la cual Eusebio Leal coincidía. De qué vale un lujoso, impecable centro histórico con pueblos enteros sin agua potable, sin energía eléctrica, denso tránsito masivo, delincuencia urbana, inseguridad… 

Eusebio Leal solía reforzar su filosofía sobre la vida de la ciudad. …Unesco condensó el pensamiento de José Leal  en las líneas siguientes:

“Pensando en mí, y me imagino yo ciudad, creo que los achaques que tiene son los que puede sentir uno cuando ha vivido tan largo tiempo. Cinco siglos es poco en comparación con ciudades antiquísimas como Atenas, en Grecia, o Estambul, en Turquía. 

Pero es mucho para nosotros en nuestra América, exceptuando las grandes urbes prehispánicas –Cuzco, la villa inca del Perú, la Tenochtitlán azteca en México o las ciudades mayas de Centroamérica. 

La Habana forma parte de esa nueva ola que se inaugura con la conquista y la colonización española. Después de las villas dominicanas de Santo Domingo, la Vega Real, San Pedro de Macorís y Santiago de los Caballeros vienen inmediatamente las ciudades de Cuba.

Creo que tienen una noble antigüedad y también muestran los achaques propios de todos los momentos históricos que han vivido. En nuestro caso, fundamentalmente es este tiempo nuevo que comenzó hace 60 años con la victoria de la Revolución: la resistencia del pueblo cubano, de la cual La Habana ha sido emblema y símbolo.

El centro histórico está inscrito en la Lista de Patrimonio Mundial desde 1982 por su “valor universal excepcional” que cualquier visitante puede constatar. Pero, desde su punto de vista personal, ¿cuál es el valor de La Habana?


La escala de valores es muy amplia. Hay un valor simbólico: es la capital de la nación, la cabeza; pero al mismo tiempo es también muy representativa de todos los valores culturales, intelectuales, políticos, históricos y sociales del pueblo cubano. También es un catálogo de la más hermosa y deslumbrante arquitectura que alcanzó la Isla, con rasgos que pueden hallarse también en Camagüey, Santiago de Cuba o Trinidad.

Por ejemplo, esa arquitectura morisca, de influencia hispana y musulmana, está muy caracterizada en el centro histórico. Después, ese tímido pero apasionante barroco de la Catedral de La Habana, contenido más en un estado de ánimo, en una especie de sentimiento o atmósfera que el escritor cubano Alejo Carpentier describió con brío en El siglo de las luces, su gran novela.

Está la ciudad neoclásica, con El Templete, el monumento dedicado a la fundación a La Habana, una especie de pequeña maqueta que se reproduce también con gran originalidad en otras ciudades de Cuba, como Matanzas o Cienfuegos.

Y luego, esa ciudad del eclecticismo que es tan impresionante, en Centro Habana, llena de gárgolas, atlantes, figuras extraordinarias, criaturas imaginarias. Allí se cuela casi subversivamente el art nouveau (edificio Cueto de la Plaza Vieja) y luego con mucho esplendor el art déco, como en el edificio Emilio Bacardí, para hacer aún más intenso el discurso de la arquitectura.

Y, por último, La Habana de la modernidad, que llega a su esplendor de la mano del arquitecto vienés Richard Neutra en la Casa de Schulthess, una de las más bellas del reparto a donde nos lleva la Quinta Avenida.

La Habana es una ciudad viva, de sabiduría y de memoria: en esta metrópolis animada hallamos la acrópolis de la sabiduría que es el bello campus de la Universidad y el gran cementerio monumental, la necrópolis, bella también.

¿Nos puede adelantar en qué van a consistir las celebraciones de noviembre de 2019?

El gobierno de la ciudad ha elaborado un amplio proyecto de conmemoración. En la Oficina del Historiador hemos diseñado uno concreto para la zona histórica, que se incorpora armónicamente al primero. Nuestra tarea es fomentar la idea de conservación de la memoria de la ciudad, no solo cuando se trata de conmemorar su quinto centenario, sino en la vida de todos los días. Le he dedicado más de tres décadas y confieso que a veces predicar esa causa era como hacerlo en el desierto.

Actualmente hemos desarrollado un sistema de actos, programas radiales y televisivos y de publicaciones de diferentes obras. No obstante, seguimos empleándonos a la vez en la restauración de símbolos monumentales de la ciudad cuyo principal exponente será la conclusión de la gran obra del Capitolio, del Castillo de Atarés y de otras muy emblemáticas en el corazón de La Habana. Haremos memoria y celebraremos la historia no solo del acto fundador, sino también de su historia y su cultura.

Deseo afirmar que la cultura ha sido casi un lema de nuestro Plan Maestro para la rehabilitación y restauración del centro histórico. Todo proyecto de desarrollo que prescinda de la cultura solo genera decadencia.

Por otra parte, el factor humano es muy importante. Me gustaría lograr que estas conmemoraciones se conviertan en una pasión popular. Si no trascienden al pueblo se reducirán solamente a un discurso oficial, mover algunas piedras e imprimir algunos papeles.

¿Diría que el patrimonio cultural tiene más que ver con la vida cotidiana que con los museos?

Por supuesto, considero que los museos son esenciales para la historia, la memoria y la cultura. El Museo de la Ciudad tiene una importancia capital para toda la nación, no solo para los habaneros. Pero he luchado también contra la “museización” y he defendido la causa de una ciudad viva.

Uno de los desafíos a los que se enfrentan las ciudades declaradas Patrimonio Mundial es la dificultad de conciliar el turismo –en ocasiones masivo– y la conservación de los valores patrimoniales. 

¿La Habana ha tenido que hacer frente a contradicciones como esta?

Hay que velar por que La Habana no desaparezca bajo una marea de turistas. Pero, a la vez, creo que no se debe demonizar al turismo, una actividad necesaria, un factor económico importante, y en el caso de Cuba –dado su aislamiento–, una oportunidad también para iniciar un diálogo directo con visitantes provenientes de todas las regiones del mundo. Algo que me parece maravilloso.

Una vez terminada la rehabilitación son muchos edificios de La Habana Vieja que siguen habitados.

En muchos casos, los edificios que estaban en ruinas y que hemos restaurado estaban habitados por familias en condiciones precarias. Es todavía el caso de muchos de estos. La respuesta ha sido dar techo seguro y digno a miles de personas, proporcionar educación a los jóvenes y crear puestos de trabajo seguros para los adultos. Hemos tratado de transitar por lo que la UNESCO definió, en su momento, como “un proyecto singular”, diferente. Singular no quiere decir mejor. No pretendemos haberlo hecho mejor que en otras partes del mundo. Se hizo más bien de acuerdo a nuestra propia experiencia. Es decir, a pesar de los traspiés y equivocaciones que padecimos en la búsqueda de un modelo de rehabilitación que finalmente encontramos.

También ha puesto mucho empeño en la restauración del Malecón, la avenida emblemática de La Habana que se extiende a lo largo del litoral. Usted la ha definido como “la sonrisa de La Habana”.

Debo confesar que casi he perdido la batalla contra el mar, una batalla que solamente podría librarla Neptuno con su tridente. No puedo olvidar las imágenes de las olas demoledoras rompiendo contra el Castillo del Morro, erguido desde hace siglos frente al mar y este último penetrando en la ciudad, cubriendo de sal los jardines del Prado, desgastando los cimientos de palacios antiguos y edificios modernos. Son visiones dantescas que se repiten a cada paso de un ciclón.

El tornado que nos golpeó recientemente, durante la noche entre el 27 y 28 de enero pasado, provocando la muerte de varias personas y unos 200 heridos, nos recuerda que ha llegado la hora de entender que el cambio climático es una amenaza latente contra la elegante silueta del Malecón, que será siempre esa hermosa sonrisa que La Habana le dirige al mar y que tenemos el deber de proteger.
Hemos perdido la batalla contra el mar, pero debemos ganar nuestro combate contra el cambio climático. Grandes desafíos y nuevas aventuras nos esperan.

¿Nunca se cansó de trabajar por La Habana?

Es cierto que todo me ha llevado siempre a La Habana. Han sido realmente muchos años de trabajo y de empeño. No me arrepiento. Si hubiera otra vida que esta que conocemos aquí abajo, mi alma vagará eternamente por La Habana. Ha sido el mejor de mis amores, la mejor de mis pasiones, el mayor de mis desafíos. Realmente no sé por qué siempre vuelvo misteriosamente a ella, en la luz y en el silencio, en la vida y en el sueño.

Historiador, ensayista e investigador cubano Eusebio Leal Spengler dirigía el Plan Maestro para la rehabilitación y restauración de su centro histórico de La Habana y es el Historiador de la ciudad. Entre sus obras destacan Patria amada, Regresar en el tiempo, La luz sobre el espejo, Fundada esperanza y Poesía y palabra.

LA HABANA Y SU LEAL CUIDADOR








En el 2013 cuando se aprobó el Consenso de Montevideo sobre Población y Desarrollo, Cuba
estaba dándole continuidad a su larga e intensa participación en Cumbres Mundiales,
Internacionales y Regionales sobre diversos temas y que en el caso de las de Población datan
desde principios de la década del 70 del pasado siglo cuando lo hizo en la Conferencia Mundial
de Población de Bucarest, Rumanía en 1974.
Desde ese momento y hasta la actualidad ha tenido una sistemática participación en
Conferencias sobre Población a distintos niveles, procesos de seguimiento en Comisiones,
Comité Especiales, de Naciones Unidas y de la Comisión Económica para América Latina y el
Caribe (CEPAL) siendo miembro u ocupando responsabilidades en Mesas Directivas de estos
órganos, incluyendo en los últimos años la Conferencia Regional de Población y Desarrollo que
precisamente tuvo su primera reunión en Montevideo en agosto del 2013.
Estas participaciones para el país se vinculan con la proximidad y coincidencia de sus políticas
y acciones en los ámbitos económicos, sociales, demográficos y ambientales, con los
postulados y contenidos de esas Conferencias y Comités.
En Cuba como país socialista y de economía planificada, las interrelaciones en Población y
Desarrollo sus condicionantes e impactos son parte de las políticas que rigen el modelo
económico y social de la nación y de las acciones sectoriales y ramales que desarrolla.
En ese contexto la población es vista como objeto y sujeto del desarrollo y en las últimas seis
décadas ha recibido beneficios de carácter universal en su desarrollo humano y componentes del
mismo, como consecuencia la transición demográfica cubana puede darse por concluida o muy
avanzada y sus escenarios demográficos actuales y perspectivos comparten tendencias comunes
con los denominados países desarrollados del mundo.
La baja mortalidad y fecundidad del país y sus movimientos migratorios internos y externos se
inscriben en políticas de altos niveles de prevención y atención en salud, desarrollo de la
educación en todos sus ciclos, incluyendo el de postgrado, cobertura elevada de los sistemas de
seguridad y asistencia social, políticas y derechos para ejercerlas en temas de salud sexual y
reproductiva, incluyendo la posibilidad a solicitud de la mujer de interrupción de embarazos no
deseados y con atenciones especiales a componentes como la educación sexual y la
planificación familiar y respeto a la diversidad de orientación sexual.
También existen políticas para la migración externas e interna, la atención al desarrollo
territorial y urbano, planes de Ordenamiento Territorial y Urbanísticos, atención a barrios
precarios y urbanización, entre otras
Producto de su avanzada transición demográfica y sus condicionantes socioeconómicos, Cuba
es un país con muy bajos crecimientos poblacionales o años de decrecimientos con una
fecundidad por debajo del reemplazo generacional desde el año 1978, una mortalidad con
valores en indicadores de mortalidad infantil de 4,3, de menos de 5 años de 5,5 por mil nacidos
vivos y una esperanza de vida al nacer de 78,45 años, superior a 80 en las mujeres y de más de
22 a los 60 años. Estos indicadores de conjunto con una migración externa con saldos negativos
en la mayoría de los años de las últimas décadas han propiciado que Cuba sea un país, en
proceso de envejecimiento con casi un 20 por ciento de su población con 60 años y más y un
valor proyectado al año 2030 de más de un 30.
Sin dudas el envejecimiento poblacional, es la principal característica sociodemográfica de la
población de Cuba en la actualidad y perspectivamente.
2
Los anteriores comportamientos se producen en un marco de cumplimientos de derechos
humanos fundamentales, con prioridad en su aplicación a niños, mujeres, ancianos y personas
con discapacidad con preceptos de igualdad, perspectiva de género, participación social y de no
discriminación por concepto de color de la piel, lugar de residencia, estado conyugal,
orientación sexual y edad.
En estos escenarios es que se han definidos y aplicado las políticas durante décadas y que en el
2013 cuando la aprobación del Consenso de Montevideo, se enmarcaron en la expresión y
reconocimiento internacional de políticas y principios que le eran comunes.
En las siguientes páginas y utilizando en lo fundamental el “Formato de Informe Nacional”,
propuesto por la secretaría de la Conferencia, CEPAL-CELADE, se presentan y discuten como
objetivo principales del Informe los logros y desafíos que Cuba tiene en materia de Población y
Desarrollo, en un recorrido que incluye ocho de los nueve capítulos1 que comprende el
Consenso incluyendo un anexo estadístico, donde se presentan en tres momentos las realidades
del país, 1994 cuando se realizó la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo en El
Cairo, 2013 año de aprobación del Consenso y 2016 que muestra la continuidad de resultados
alcanzados. Con anterioridad se enmarcan como antecedentes del Informe los mecanismos del
país para su vinculación con la Secretaría de la Conferencia, el proceso de preparación del
Informe, una síntesis de las características generales del país y el tratamiento de los temas de
Población y Desarrollo en el tiempo.
Con la presentación de este Informe, que por primera ocasión se hace, Cuba pone a disposición
del resto de los países participantes en esta Mesa Directiva Extraordinaria Conferencia sus
políticas, resultados y retos y lo hace de forma modesta, seguro que de los intercambios que se
realicen se obtendrán criterios que ayudarán a perfeccionarlos.