Papel de Arbol

lunes, 31 de octubre de 2016

La “Lira Huaylina”…. una mirada nostálgica

  
N.E: Tiempos modernos los  de este siglo XXI.  Los pobladores del  Ande  y de la Amazonia dejan sus comarcas  en busca de mejores condiciones de vida.  Emigramos al litoral, dejando  la pequeña aldea. La ilusión de un mundo de  oportunidades se  trunca pronto. Las capitales son espacios huraños. El  racismo  se profundiza. El espacio geográfico  se  estrecha. Las nuevas generaciones que habitan la urbe, no  siempre conocen la cuna de donde provienen. Una respuesta cotidiana de gran parte de la población de Lima, Trujillo, Arequipa, Cusco... es: Yo ha nacido en la costa, "pero" mis padres dicen  que se criaron en Huaylas, Santa Cruz, Chacas, Corongo, etc,etc. Yo no conozco su tierra. Por eso los estudios sociales recientes indican que Lima está poblado por costeños. La sierra y la selva no cuentan.

Las únicas personas que logran un espacio en la ciudad son aquellas que tienen el coraje de identificar su ciudad, su familia. El olvido de los distritos y caseríos es una actitud cotidiana. El desprecio por el migrante interno es peor  que  en las  grandes capitales del mundo. La administración central del país atraviesa por una corrupción endémica. Por ejemplo, los desembolsos de fondos para pequeñas obras de los municipios, son condicionados a una "donación" del diez por ciento de lo presupuestado a los encargados de la administración de un ministerio, como  Vivienda y Construcción...

Frente a esta cruda realidad  del  centralismo asfixiante se  levanta con mucha fortaleza la labor ejemplar de  artistas:  escritores, arquitectos,  poetas, músicos, pintores, actores, cineastas, que no cesan de buscar y construir espacios  de dignidad. En este universo destaca, entre otos grupos:La Lira Huaylina, creada en 1945.  Uno de los fundadores sigue  cantando a su tierra acercándose al siglo de vida. El Ministerio de Educación ha reconocido con el  Grado de Amauta a Rodomiro  Flores, quien fue profesor de varias  generaciones, incluyendo un presidente de la República.El tiene  la capacidad y la  voz para  remarcar la necesidad de construir el país, con una profunda innovación  del  Estado, dando énfasis  a la  Educación y la Salud de calidad. El  resto vendrá por añadidura. Leamos a continuación al jurista  David  Flores, la aleccionadora crónica sobre la trascendencia del  Arte, antes que la economía y las finanzas. Los miembros de La Lira Huaylina supieron cultivar la música, por encima de las debates y debacles en la  Historia Política del país.



Un 30 de octubre de 1945, hace 71 años,  se fundó en Huaylas “La Lira de Huaylas”, hoy “Lira Huaylina”. El 5 de julio del año siguiente hizo allí su primera presentación pública.  Quiero por eso caminar hoy, de puntitas, como en los tiempos en que conocí a la “Lira”, casi como espiando, para que no se advierta  que mucha agua ha corrido bajo el puente y, sobre todo,  para no   romper el  dulce hechizo tejido  en tan largos años transcurridos.

            Los tiempos que nos toca vivir invitan a la reflexión y al recuerdo para tratar de entender el entusiasmo que animó a los pioneros de la “Lira” que plasmaron sus sentimientos y romanticismo en la fundación de una institución musical, hecho singular no solo por la época en que se hizo, y el lugar que los cobijó sino, sobre todo, para  poder apreciar su  vigencia  pues aún  nos permite seguir hablando con cariño de ella, en presente.
            
       Recuerdo vagamente haber asistido, junto con algunos  niños de mi edad, y seguramente como excepción, dada la concurrencia de solo personas adultas,  a la primera presentación de La “Lira” en el Hotel América de la familia Rodríguez Haro. Creo que mis padres me dieron su anuencia porque en el grupo de los entusiastas músicos estaba mi hermano Rodo, activo promotor y primer Presidente de la institución. No estaba, por cierto, en mis más   lejanos y atrevidos  sueños llegar a ser integrante del conjunto y menos  pasear orgulloso su nombre por diversos escenarios. Había, además,   otra razón para asistir al estreno: Padrinos de La Lira fueron designados don Agustín Romero Herrera, Director de mi Escuela N° 323 y más tarde mi querido maestro del sexto año de primaria  y Pina Rodríguez Haro, entonces Directora del Jardín Infantil, a quien mi hermano Lucho, en ese entonces su alumno,  hasta hoy,  la nombra simplemente como su “Señorita Pina”.

            En el escenario preparado exprofeso, había una mesa en la que estaban los instrumentos musicales cubiertos con delicados tules. En el momento oportuno, los instrumentos fueron descubriéndose, uno a uno, y entregados por los padrinos a los integrantes para que se iniciara el programa musical en el que,  cada canción, estuvo dedicada a una persona visible de la localidad. Curiosamente, en esa primera presentación, no hubo ni una marinera ni un huayno, lo que hoy  resultaría inaceptable herejía.
            
           Pero volvamos a esos tiempos para reflexionar un poco: Cuando La “Lira” ensayaba en casa de alguno de sus integrantes, los niños solo podíamos espiarlos tras las cortinas o por una ventana. La música era cosa de adultos pues, decían que muchas veces, derivaba en bohemia y eso, para los padres de entonces,  no era recomendable. Mas, no podemos negar que nos impactaba mucho  cuando alguna vez escuchábamos a distancia una sentida serenata. Con el tiempo supe, por versión de mi maestro don Jacinto Córdova Sánchez, que en una serenata había que cantar primero una polka o paso doble (“para que se despierte”); un vals (“para que goce”); un yaraví (“para que llore”); y, una marinera y un huayno (“para que se alegre”). Si a todo esto  añadimos: noche solemne de  luna llena y un corazón ansioso tras la ventana, convendremos en que estábamos frente a una  tradicional  serenata.     
        
          Los de mi generación despertamos así a la vida en ese ambiente de romanticismo y respeto en el que, por ejemplo,  quien invitaba a bailar a una dama, se abrochaba primero el saco y luego la invitaba a bailar. Al terminar la llevaba hasta su sitio después de haberle brindado refrescos o mistelas. Durante el baile se podía conversar con ella y, lógicamente, según la ocasión,   era el  momento esperado para confiarle alguna cuita. Hoy parece que en una fiesta los jóvenes ya no hablan o hablan muy poco. Es verdad, hay que admitirlo…………..los tiempos cambian.
           
         La “Lira”  un buen día reapareció en Lima reuniendo a algunos fundadores y a quienes, como yo,  se fueron sumando en el camino. Vinieron luego las presentaciones en diversos escenarios, emisoras, instituciones, viajes y, lógicamente,  las grabaciones que, gracias a Dios, han dado la vuelta al mundo. Se, por ejemplo,  del  matrimonio de un peruano, en muy distante país, en el que los novios ingresaron al templo a los acordes de “El Cóndor Pasa” grabación  de la “Lira Huaylina”. Se también  de gente amiga, en lejanos países como Suecia, Rusia o Australia, que sufren a la patria lejana con las notas de nuestra “Lira”. Esto significa que hay peruanos por todo lado y  que los fundadores sembraron  buena semilla, pues aún fructifica.
            
            Va desde acá un sentido homenaje a nuestros fundadores: Luis Germán Espinoza Alcedo, primer Director; Octavio  Sánchez Aguirre, (Tesorero) Ricardo Cortez, Aurelio Maza, Rigoberto Cox Peregrino, Filemón Villar, Edgardo Villar, Diógenes Villar, (Secretario), Horacio Villafana Villafana (Secretario de Cultura) y Julio Rodomiro Flores Vásquez, su primer Presidente. Los dos últimos, aún nos acompañan con el entusiasmo de la juventud que, felizmente,  “no es una época de la vida, sino un estado de ánimo”. Ellos, en su momento, aceptaron mi atrevimiento de integrarme al conjunto. Hoy puedo decirles, en recompensa, que, gracias a Dios, me ha tocado colaborar en una buena parte de su larga trayectoria difundiendo  nuestra música y paseando con orgullo el nombre de Huaylas por diversas latitudes en la  línea que ellos, tempranamente, nos trazaron.
             
               Perdonen ahora que,  para terminar esta improvisada remembranza, deje de lado la modestia y le diga a nuestros paisanos y amigos que la “Lira Huaylina”, es un referente en la música ancashina. Por cierto, no es apreciación  mía. En efecto, el 14 de diciembre del 2015, el Congreso de la República, presidido por el señor Luis Iberico Nuñez,  en ceremonia pública,  otorgó al Conjunto  una Medalla y un Diploma de Honor “En reconocimiento a su destacada trayectoria y valioso aporte a la cultura musical ancashina”.
              
            Corresponde entonces  a las nuevas generaciones y agrupaciones musicales, llegar aún más lejos de los lugares  a donde ha llegado la “Lira”. Para ello, no existe secreto alguno: Solo hace falta dialogar siempre con Orfeo, que contento  y  feliz, como corresponde a los míticos dioses, pulsará  su cítara con ellos;  y, luego,  brindar siempre el cariño, cada vez más grande,  a Huaylas, nuestra querida tierra que, entre dorados trigales y sonrientes mazorcas de maíz,  seguirá inspirando  los más nobles sentimientos.

Lima, 30 de octubre del 2016.                                        David N. Flores Vásquez
ACTUALES INTEGRANTES DE LA “LIRA HUAYLINA”
Julio Rodomiro Flores Vásquez                                    Luis H. Flores Vásquez
Edilberto Ardiles Espinoza                                             Sergio Vergaray Ramos
Julio Adolfo Flores Villar                                                 Julio Flores Espinoza
Eugenio Angeles Fuentes                                               Juan Vásquez Gomero
Jorge Nuñez del Prado Ismodes                                   David N. Flores Vásquez
(El 23/7/16  falleció Mario Sáenz Chávez, último integrante del Conjunto.)

                  ALGUNAS ACTUACIONES DE LA “LIRA HUAYLINA”
            Radio Nacional del Perú, Radio La Crónica, Radio El Sol, Radio San Cristóbal, Radio Santa Rosa; Palacio de Gobierno, Teatro Felipe Pardo y Aliaga, Teatro Peruano Japonés, Casa del Maestro, Asociación de Artistas y Compositores, Biblioteca Nacional del Perú, Colegio Médico del Perú, Rotary International, Casa del Maestro, Diario “El Comercio”, Cine Barranco, Club de la Unión, Club Ancash, Club La Libertad, Club Yungay, Asociación Distrital Huaylina, Catedral del Cusco, Concejo Provincial del Cusco, Concejo Provincial de Huaylas, Municipalidad Distrital de Huaylas.
                                    DISTINCIONES  RECIBIDAS
-Hijos Predilectos de Huaylas, (Municipalidad Distrital de Huaylas).
-Patrimonio Cultural de Huaylas,  (Municipalidad Distrital de Huaylas).
-Patrimonio Cultural de la Provincia de Huaylas. (C. Provincial de Huaylas).
-Condecoración Club Ancash.
-Condecoración Lira Huaylina.
-Insignia de Oro “Lira Huaylina”.
-Medalla y Diploma de Honor del Congreso de la República del Perú.



                                   PRIMER PROGRAMA DE LA “LIRA HUAYLINA”
                                   (Huaylas, 5 de julio de 1946, Hotel “América”).
1.- Presentación del instrumental por los padrinos.
2.- “Granada”, macha ejecutada por la orquesta.
3.- Palabras de ofrecimiento por el Presidente de la “Lira” Sr. Rodomiro Flores.
4.- “Cholita”, polka dedicada a los padrinos.
5.- “Súplica”, vals dedicado al señor Pedro Villar y esposa.
6.- “Yo te perdono”, vals dedicado a la señorita Victoria Olivar.
7.- “¿Qué es lo que pasa?”, bolero dedicado al señor Juan de la C. Olivera.
8.- “Lo que llega al corazón”, vals dedicado a la Srta. Angela Torres Azurza.
9.- “Tentación”, bolero dedicado al señor David Flores Aguirre.
10.- “Todos vuelven”, vals dedicado al señor Eneas Martínez
11.- “Linda mujer”, guaracha dedicada a la Srta. Esther Rojo.
12.- “Mi tesoro”, vals dedicado al señor Nicanor Ardiles Alba.
13.- “Vivacia”, polka dedicada a la Srta. Inés Cano.
14.- Palabras de agradecimiento por el Secretario de Cultura Sr. Horacio Villafana.



                                   “EL HUAJE”, UN GRITO DE ORGULLO…….
            Como humilde cultor de este arte, por así llamarlo, me atrevo a escribir unas cuantas líneas, dedicadas a ese grito casi enigmático que los huaylinos lo conocemos como “huaje” .
            Precisamente el ¡huaje! Es un grito que sale del fondo del alma y se modula en la garganta y ésta marcará su destino, es decir, podemos descifrar por el acento, qué significa en ese momento el “huaje”.
            Inicialmente pensé que solo era la expresión expontánea y desenfrenada de una alegría tan grande que, al no caber en el corazón, tenía que exteriorizarse con un grito, y en ese momento, el “huaje” significaba eso……. Alegría.
Más tarde, cuando empecé a participar de las fiestas y actividades de  mi tierra, pude notar que el “huaje” era un grito de reto, con el que se dice: “Mira, aquí estoy yo, o aquí estamos nosotros y si quieres algo, ven que aquí te espero”. Una muestra de esta aseveración la encontramos en nuestros “pashas” en la grandiosa fiesta del 8 de julio en honor a Santa Isabel, los que con el puño en alto interpretan magistralmente esta sinfonía.
Pero también en el “huaje” un domingo cualquiera, casi oscureciendo, se dice “aquí venimos nosotros (30 0 40 braceros contentos de haber cumplido una tarea o una faena encargada por el pueblo) y salgan de sus casas para que nos vean y se alegren con el avance de nuestro trabajo”.
O en alguna noche estrellada se escucharán los ecos casi como si retumbara  en los cerros, un grito entre triste, entre lastimero, y será que u n solitario labriego demoró el retorno a su hogar por libar con sus amigos y ese “huaje” que lanza, servirá para espantar a los malos espíritus o para darse valor y seguir la cuesta. O quizá sea el grito triste de una inmensa pena de amor que, al igual que la alegría,  al no caber en el corazón, hay que sacarlo, pero así con dolor, gritando……..echando “huaje”.
No se qué significará para los que nos escuchan, quizá solo el grito de alguien que perdió la razón, pero para el autor de la nota, significa muchas cosas más.
Y aún que les parezca un salvaje, cada vez que las circunstancias lo ameriten escucharán mi “huaje”. Y cómo quisiera que cuando muera mis cenizas sean echadas desde el aire sobre mi bendita tierra y estoy seguro que éstas caerán lanzando un sonoro “huaje” por la alegría de regresar al lugar en donde nací, HUAYLAS.  (Manuel Flores Villar).