Papel de Arbol

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Tensión social en la minería por casos de La Oroya y Tía María

  • “Yo creo que la lucha es un fin. Cualquiera que sea el resultado del combate, los indios de los Andes centrales han vencido”, Manuel Scorza, en Redoble por Rancas.
    Sondeos de opinión realizados por la ONG Labor indican que los responsables de la caótica realidad de La Oroya son el gobierno y la minera Doe Run. La comunidad exige que el Estado debe buscar un nuevo administrador para el complejo, pero en el camino surge una advertencia. El Tratado de Libre Comercio que firmó el Perú con los Estados Unidos protege las inversiones norteamericanas en suelo nacional, como las de Doe Run.

El inicio de la producción en Toromocho, los avances en las Bambas y la ampliación de Cerro Verde son logros del sector.
El plantón de hace dos días de los transportistas que exigen el mejoramiento de las vías de La Oroya, la inacción del Ministerio de Energía y Minas en el caso Doe Run y el enfrentamiento entre inversionistas en el proyecto aurífero Ollachea, perjudican la concertación entre el Estado, el capital y la comunidad.
Un promedio de casi 50 transportistas que van de La Oroya a Yauli realizaron un plantón en el sector de Arapa, porque las fuertes lluvias de esta época del año, ponen en riesgo la vida de los viajeros y conductores, en un clima exacerbado por la falta de solución al problema de la inactividad de la fundición de La Oroya, a cargo de Doe Run.
INACCIÓN
El Poder Ejecutivo anunció hace más de tres meses que analizaría el caso de Doe Run Perú, minera que continúa teniendo problemas en sus operaciones a pesar de que un grupo de empresas lanzó un rescate financiero de la compañía, informó esta semana la ministra de la Producción, Elena Conterno.
“Hay que analizar la situación de Doe Run, pues es importante ver los compromisos establecidos y lo que ha pasado con el cumplimiento de los mismos ya que había un acuerdo”, manifestó a la agencia Andina.
El pasado 2 de abril, un grupo de empresas mineras anunció que avalaría dos operaciones de crédito para financiar con 175 millones de dólares a Doe Run, con el objetivo de asegurar la continuidad de sus operaciones en su fundición ubicada en La Oroya (Junín).
Sin embargo, la Compañía de Minas Buenaventura, acreedor de Doe Run, dijo que esta última está incumpliendo con lo que se había comprometido y que los plazos programados con sus proveedores ya estarían vencidos.
LIQUIDACIÓN
La Junta de Acreedores de la minera Doe Run Perú (DRP) acordó por mayoría modificar mediante una adenda el convenio de liquidación de DRP, con el fin de buscar una pronta solución para reactivar el Complejo Metalúrgico de La Oroya (CMLO) y la unidad minera Cobriza.
Luis Castillo Carlos, representante de los acreedores laborales, solicitó que a la brevedad posible se convoque a una próxima reunión de Junta de Acreedores.
Rosario Patiño, representante del MEM, solicitó que la administración evalúe estos temas y alcance a la Junta de Acreedores algunas propuestas respecto al informe que permitan continuar con el proceso de venta de la CMLO y la unidad minera Cobriza.
ADEMÁS
La violencia en Tía María alejó las inversiones del Sur, reforzó el clima de desconcierto en La Oroya, y la Minera EIRL, con el conflicto en el proyecto aurífero Ollachea, distancian las inversiones, según la ONG Labor especializada en el sector.
Jorge Zavaleta
Diario UNO