Papel de Arbol

sábado, 14 de marzo de 2015

LA BELLA DURMIENTE Y LA PLANTA DE LA VIDA



Jorge Zavaleta Alegre. Especial para C16, Argenpress, El Mercurio

La  Amazonía, con su riqueza natural y el carácter abierto y alegre de sus habitantes,  expresa la ilusión de un paraíso donde  la humanidad podría encontrar la abundancia y la felicidad terrenal.

Tal visión  es  una utopía, en tanto ese inmenso territorio   siga siendo el territorio donde las  antiguas y actuales comunidades  afincadas, siguen siendo  humanos olvidados, invisibles  por el resto del mundo, soslayando su  derecho a la convivencia pacífica y el desarrollo equitativo.

Para cambiar  esta realidad  existen diversas instituciones. Una de ellas es la  Universidad Nacional de la  Selva  en Tingo María,  que  vuelca conocimientos para encontrar alternativas  en las industrias alimentarias,  investigaciones y cultivos  de plantas no solo ornamentales sino   para  la acción terapéutica  y con efectos clínicos de enfermedades hasta  hoy incurables por la medicina occidental.

El ingeniero Orestes Zavaleta Caballero (Tayabamba),  con antecedentes familiares, entre ellos la de un famoso  médico que salvó a su hermana del cáncer al útero con un oportuno trasplante de piel. Orestes se dedica en la tierra de la Bella Durmiente, en Tingo María, al mejoramiento genético de  varias especies de plantas.

El inició su labor  como agrónomo  con el cacao,  estudiando la incompatibilidad de los clones de los cultivos del  Huallaga y Ucayali, mediante cruces de un producto F1 y  los efectos mediante la polinización artificial. Ese  trabajo, forma parte   de los esfuerzos  para que la región cuente con  un producto cotizado  en el más  exigente mercado internacional.

Menciona que el  francés Pound, en 1930,  recorrió entre  Tingo María  e Iquitos, y seleccionó de 100 clones por propagación vegetativa: sobrevivieron el P7  y P12, logrando la expansión  por  Bagua, Jaén y Alto Huallaga.

Ahora, O. Zavaleta, estudia  la Planta de la Vida (Sydanium grantil hook), conocida también como  lechero africano. Afirma que  cura cáncer. Las primeras investigaciones  de esta “Planta Milagrosa”, las  realizó el científico norteamericano Grant Hook, hace 30 años, descubriendo  un compuesto activo llamado Phorbol, cuyos esteres  actúan en tumores, impidiendo la proliferación  de células cancerígenas y regenerando  los tejidos destruidos por el cáncer.

Según la profusa bibliografía revisada nuestro entrevistado afirma que la Planta de la Vida, también es usada en el  tratamiento del VIH (SIDA), cáncer de mamas, del cuello uterino, del hígado, del colon, del estómago, de los pulmones, del cerebro.  Menciona  resultados en el tratamiento de la gangrena, lupus, diabetes, vitíligo y otras.  

Lo singular es que esta Planta de la Vida puede conservarla  en su jardín,  mediante una  espuma agrícola que posilita propagar la planta  en forma sexual (semilla) o asexual (vegetativa)

TURISMO E INDUSTRIA ALIMENTARIA
El  horizonte en la Amazonía  no solo está  en el turismo exótico  o la irracional extracción de petróleo, gas y madera. La provincia de Tocache, como  otras del departamento de San Martín, tuvo  mucha  esperanza cuando  la carretera Marginal de la Selva comenzó a  unir físicamente Tarapoto, en la  Región San Martín, con la capital de Leoncio Prado,  Tingo María, donde se ve a una Bella  Durmiente en plena montaña, y es uno de los  atractivos para el turismo desde lejanas tierras.

Ahora, esa  región crece a ritmo vertiginoso y la demanda de tierras para la agricultura lícita e ilícita que provoca trastornos ambientales. Casi todas las tierras disponibles  para actividades agropecuarias han sido ocupadas,   poniendo en grave riesgo las áreas con vocación forestal o de protección ecológica.

El cultivo ilícito de la coca se ha reducido. El terrorismo ha dejado de ser la amenaza,  como  si lo fue hace  dos o tres décadas. La población  hoy exige  presencia del Estado para  el apoyo   empresarial,  pero no con contingentes policiales percibiendo ingresos  superiores a los mejores técnicos egresados de la  Universidad  de la Selva  que colaboran con las municipalidades o  gobernaciones regionales.

El balance del trabajo  de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (DEVIDA) en cuanto a promoción  de café y  cacao o en mantenimiento de cultivos alternativos  es muy pobre,  en tanto  las comunidades  post erradicación de coca, carecen del respaldo prometido.

SUNAT tampoco ha logrado de DEVIDA la colaboración  para ampliar la capacitación y difusión a los usuarios de Insumos Químicos y Bienes Fiscalizados (IQBF) en Tingo María.

La Universidad de la Selva,  con su Facultad  de Agronomía,  viene funcionando desde 1942, pero  sus egresados   emigran para enseñar, investigar y transferir tecnología en la producción de alimentos y materia prima para la agroindustria.  La promoción oficial menciona que ese centro dispone de   infraestructura amplia, moderna y equipada con tecnología de última generación.

El ingeniero agrónomo tampoco  encuentra oportunidades para la planificación, administración, producción, industrialización, conservación, comercialización, etc.  La Facultad de Industrias  Alimentarias forma especialistas para establecer sistemas de producción, en la transformación, conservación, embalaje y comercialización de los alimentos del Alto Huallaga, de la región y del país.

DESPIERTA  LA BELLA DURMIENTE
El  Instituto de Investigación de la Amazonía continúa su labor de apoyo al desarrollo  de diversos cultivos. Veamos solo la cocona, Solanum sessiflorum Dunal, un fruto de sabor especial y de utilización en néctares y mermeladas, que es poco consumido en fruta cruda. Igual tarea impulsa.

La Amazonía, depositaria de frutales nativos tiene importancia debido a que sus frutos, tienen sabores y aromas únicos, y son consumidos en el país y en el extranjero. Estos frutales, por su alto rendimiento y buena calidad contribuyen a la economía de los agricultores.

El apoyo a las plantas medicinales debería llamar más  atención,  como lo hace también  el Centro Sachamama de Lamas, dirigido  por Frederique Apffel, en proyectos  de crítica al paradigma de conocimiento dominante  en la teoría y práctica del desarrollo.