Papel de Arbol

sábado, 21 de febrero de 2015

AGUA y BOSQUE,Arcadia Andina: Universidad La Molina


Jorge Zavaleta Alegre. Madrid-Bs.As-Lima.
papeldearbol@gmail.com
El  Perú del siglo XXI no es la Arcadia  griega, no es  el país imaginario, idílico, creado y descrito por diversos poetas y artistas de principios del siglo pasado,  donde reina la felicidad, la sencillez y la paz, poblado por pastores que vive en comunión con la naturaleza, como en la leyenda del buen salvaje.  Se necesita retomar la Agricultura Familiar y mejorar las condiciones  de los  trabajadores de los neo - latifundios. En tres décadas la población del mundo se va a duplicar. Más alimentos para el futuro inmediato.

Es verdad que ahora tenemos una rica tradición e integral. Desde la perspectiva de la Universidad Nacional Agraria  La Molina, creada  en  1901,  como Escuela Nacional de Agricultura y Veterinaria. Esta casa  se  crea  durante el gobierno del  Eduardo López de Romaña,  en base a los estudios de una Misión Belga que llegó al Perú, compuesta por los Ingenieros Jorge Vanderghem, Enrique Van Hoorde, Víctor Marie y Juan Michel, así como el Médico Veterinario Arturo Declerck.


En 1960, la Ley Universitaria 13417 reconoció a la Escuela en su rango universitario. Ahora, en el año 2015,   tiene un programa  con fondos de un consorcio de Universidades Flamencas para investigación, intercambio de profesores, estudiantes y fortalecimiento  institucional, compromiso renovado por  cinco años. Abarca varios cluster, cada uno  con un conjunto de siete proyectos, en  los que participan  grupos amplios de docentes  de la Universidad La Molina y otras peruanas.

El Rector de la UNALM,  es Jesús Abel Mejía Marcacuzco,  quien nació en Aucará, Lucanas,  Ayacucho. Su formación se inicia  en el Instituto Nacional Agropecuario N° 79 de su tierra natal,  y los estudios superiores en la Universidad que  hoy lidera. Es magíster en Recursos Hídricos en su Alma Mater, máster en Hidrología de la Universidad Libre de Bruselas y  doctor en Ingeniería Hidráulica de la Universidad de Sao Paulo en Brasil. Tres veces Decano de la Facultad de Ingeniería Agrícola, ha promovido convenios con otras universidades, gobiernos locales y comunidades campesinas.  Dirigente de diversas instituciones regionales, ha impulsado centros educativos, de salud y de capacitación técnica a estudiantes y agricultores de comunidades de extrema pobreza.

Con esta  rica hoja de vida, que lo identifica con la  realidad universitaria de su país, explica  que si en verdad la tradicional cooperación internacional  se va acabando, porque  el Perú ha pasado, según la banca multilateral, a la “categoría” de país con “renta media alta”,  se tiene que considerar  que la cooperación  debe ser siempre para  proyectos específicos, concretos, salvo la que fue para las plantaciones de  la Cooperativa Porcón de Cajamarca,  de la  cual la UNALM  ejerce la presidencia del  directorio.

-¿Qué  factores han concurrido para que la cooperación internacional haya facilitado el desarrollo de Porcón, un modelo de producción forestal, agropecuario, turístico,   con un alto grado de preparación de sus pobladores  y efectos reconocidos por la  Región de Cajamarca, el país  y  para  los visitantes?
- La continuidad  de un proyecto más depende de nosotros. Un fondo de semilla debe  ir creciendo, debe ser sostenible en  el tiempo. Garantizamos que nuestros proyectos tengan larga duración.


El proyecto de Porcón tuvo el apoyo de una organización integrada por la UNALM y algunas de las instituciones que conforman ADEFOR. En el año 1990, esta Universidad, la  Nacional de Cajamarca y la Sociedad Paramonga. institucionalizan la experiencia de investigación y extensión generada por CICAFOR, INFOR y las Cooperaciones del Reino de Bélgica y la Comunidad Europea. La orientación es hacia una forestación comercial o industrial para superar los niveles de pobreza existentes en el campo, para lo cual constituyen la Asociación Civil para la Investigación y Desarrollo Forestal: ADEFOR.

Esta organización se ha encargado de dar continuidad con las plantaciones forestales, un vivero con alta tecnología y control. A la fecha se tiene más de nueve mil hectáreas  de producción de  pinos con buenos resultados en la Región Cajamarca. La política es cortar un árbol, sembrar dos. Es una organización de tipo cooperativo-comunal,   que llega al mercado con una gama de  productos agroforestales y pecuarios, turismo ecológico, después  de atender las necesidades  de su población. Bien es modelo para ser replicado en otros espacios.

-¿Cajamarca debe ser en el futuro una comunidad agraria, en tanto la minería a lo largo de su  historia solo ha sembrado olvido, muerte y marginalidad. Es esta ciudad el Inca Atahualpa fue asesinado por los conquistadores españoles, previa entrega de oro, llevado de los diferentes suyos del  Imperio Inca?
-Es un tema controvertido, aunque tratándose de recursos, todos ellos juegan un rol importante.  Hay que buscar  un equilibrio en el uso, porque la sobreexplotación siempre causa daño, inclusive  la minería limpia, con la tecnología, sin perjudicar  los otros  recursos, es bienvenida.

Creo que tenemos que entender  que para eso está la tecnología, la innovación y  la participación de la sociedad civil: profesionales, los usuarios, empresa privada, el gobierno. Depende de una buena normatividad, el  buen criterio para aprovechar  el uso de los recursos naturales.

-La universidad-empresa, universidad-negocio, ha creado grandes fortunas e imperios que se inducen al Congreso y se presentan en gobiernos regionales y locales. La nueva Ley de la Universidad crea la disposición de fondos para la investigación.  ¿Cuál es el acceso de la Universidad La Molina a ese  fondo?
-Con la  Universidad Agraria La Molina  acabamos de terminar  el Programa de Fortalecimiento de la  Calidad Universitaria proyectado  al  2021, año del bicentenario de la independencia  del reinado de España. Ya hemos tenido una reunión formal con el Ministro de Educación.


El plan incluye cinco ejes: Calidad de la enseñanza. Calidad de la investigación. Producción universitaria. Mejorar los procesos administrativos. Bienestar Universitario.
Se  trata de orientar el desarrollo en calidad, modernización, competitiva con los estándares internacionales e impulsar una serie de proyectos para  cumplir con  resultados. Nos hemos trazado un plazo de siete años de apoyo técnico, con presupuesto, con actividades.

-¿Cómo  plasmar los objetivos que se propone esa Ley, porque casi siempre la norma, en la estructura de un país tradicional, no es suficiente el aspecto legal?
-Se establece que todos los  profesores deben tener grado de doctor. ¿Cómo  se va a lograr ese objetivo si cada uno de los docentes va a realizar esfuerzos independientes, aislados para conseguir una beca?. Estamos hablando con el Ministerio de Economía y Finanzas el cómo  debe ser financiada esa  exigencia del Estado para poder  cumplir con la Ley.

-El agro es la oveja negra del  Estado, como lo es también la cultura?
-Creo que hay que diferenciar  la  cultura tradicional de la no tradicional. Actualmente, está operando la  agricultura no tradicional con fines de agro exportación. Esa actividad ha mejorado mucho.

La  agricultura  tradicional está haciendo lo suyo.  Tenemos una agricultura orgánica que estamos  revalorizando. Por  ejemplo,  las papas nativas, la quinua, que va abriéndose en el mercado internacional como productos muy cotizados. Es una agricultura no solo para garantizar nuestra seguridad alimentaria hacia el 2050, año que la población del planeta se va a duplicar. En consecuencia   duplicar nuestra producción agraria es un reto.

Tenemos que hacer reingeniería  de  los espacios para el cultivo de alimentos y también estamos impulsando la Agricultura  Familiar. Aquí  cada uno tiene que producir sus alimentos. Si dejamos que otros produzcan  por nosotros,  creo que no va a ser posible. Revalorar  la agricultura  familiar que los Incas practicaban, es un concepto vigente.

-Se ha reconstituido  el latifundio. No solo con las grandes extensiones de tierras en manos de pocas empresas sino con la mano de obra marginal, con ingresos mínimos, sin perspectivas de desarrollo social. En la teoría del “Otro Sendero”, tan difundida por la banca y la prensa convencional, solo ha servido para titular la propiedad y  con dinero del Estado, solo en las zonas fértiles y luego arrebatar  la propiedad  a  miles de familias campesinas. Un verdadero retroceso histórico, alimentado por  neo senderistas.
-Es un tema quizá político, social, económico.  El hecho que un campesino tenga  sus  hectáreas, lo vemos desde dos perspectivas. Si lo percibimos  como latifundio, es una etapa de explotación de la tierra de una forma muy  a la antigua, sin tener  en cuenta las condiciones mínimas  del  trabajador. En el  caso de los industriales  que manejan algunos miles de hectáreas lo hacen con fines de transformación del producto. Esta  forma genera  muchas posibilidades  de trabajo, más mano de obra, ingresos económicos para el país.  No se si el término correcto es el latifundio.

-¿Cuál es su reflexión crítica de este proceso de reversión?
-Antes de la Reforma Agraria de los años 70, Casa  Grande (el más grande latifundio que atravesaba  costa, sierra y ceja de selva) producía  20 mil hectáreas de azúcar. Luego de la RA la propiedad se atomizó. Lamentablemente el  minifundio es una agricultura de subsistencia. Creo que es difícil congregar a todos los minifundistas para generar productos con fines comerciales.

Todos los enfoques hay que tenerlos en consideración. Una inversión en tierras ya sea privada o del Estado  para una mejor producción y productividad  sea bienvenida.
La  Universidad  ve esta  realidad como la necesidad de cerrar  toda la cadena  productiva, desde la siembra, la producción,  la comercialización, la transformación. Imaginase   la producción  de cajones de embalaje para los productos de exportación o importación.  Falta  cerrar  todo un circuito que va revolucionar la economía del país, en términos agrícolas.
50 AÑOS DE COOPERACION


En esta perspectiva,  el  embajador de Bélgica,  Michel Dewez, recuerda  que a lo largo de 50 años, muchas organizaciones se han comprometido con las poblaciones  de los más vulnerables del Perú. Y el Perú de hoy no es el Perú de 1965.

Esta productiva relación peruano-belga se traduce en el Convenio de Cooperación Técnica  y Científica por tiempo indefinido,  entre el gobierno  del Perú y el Reino Belga, del  22 de enero de 1965, cuya copia del original se publica. A fines del año  pasado, visitó el Perú la princesa Astrid acompañando a una delegación representativa de   200 empresas.  Poco a poco la economía que se globaliza demanda términos de equidad.