Papel de Arbol

lunes, 5 de mayo de 2014

NO AL TRABAJO INFANTIL, DIARIO EL PERUANO

Jorge Zavaleta Alegre



Jean Valjean,  condenado a 19 años de prisión por haber robado un pan porque su familia moría de hambre,  al salir de la prisión  busca redimirse y entrega su vida al  servicio del bien común, pero sigue huyendo, no obstante su conducta compasiva y bondadosa,  se ve obligado a ocultar su identidad.

Se trata de uno de los personajes más destacados de Los Miserables de Víctor Hugo, la gran novela  de  Francia del siglo XIX, cuyas páginas siguen vigentes en los densos  procesos migratorios que no responden a  ninguna planificación. Los pocos avances en la descentralización,  regionalización y la gestión municipal, corroboran la impostergable reforma del Estado para privilegiar a los niños.

Ciertamente, la realidad es más rica que la literatura. La vida urbana y rural presenta historias dramáticas  de diversos  personajes que por otros motivos también son miserables, ya sea porque son perseguidos injustamente por la ley y condenados por la sociedad, los faltos de moral o ignorantes no por deseo propio sino por falta de educación o son niños abandonados por sus padres que vagan por las calles y trabajan para subsistir.

En el Perú, se estima en 2 millones  las niñas y niños, que entre 6 a 17 años,  que se ven obligados a trabajar prematuramente, informa  Yachay  (Aprender) uno de los programas  que el Estado cuenta para apoyar la inclusión social como soporte indispensable  en el desarrollo físico, mental y emocional de nuestra infancia.
El trabajo infantil en el Perú se  da en la chacra en la siembra como en la cosecha,  en el  pastoreo de animales; lavado de carros,  lustrado calzados, ayuda en la producción  de artesanía,  apoyo en el negocio familia, etc. 

La calle socializa en forma parcial, y al mismo tiempo coloca al niño en situación de alto riesgo. Las consecuencias, entre otras, son violencia, lesiones, accidentes, atraso escolar, daño psicológico, menor participación, enfermedades crónicas (TBC, anemia), baja autoestima. El atraso escolar en Lima llega al 76% y Trujillo 76.5%, para citar solo dos ciudades.

El próximo 12 de Junio, es el Día Mundial contra el trabajo infantil. Para la víspera se anuncia una movilización  en la Plaza San Martín, alentada por los municipios distritales y de Lima Metropolitana y Yachay.  Es una oportunidad para que las empresas productoras de literatura infantil, los excelentes productores de cine  nacional y latinoamericano, los músicos, los artistas gráficos, fotógrafos, investigadores especializados, estén presentes en la motivación y germinación de un movimiento nacional  por el  Niño.   
Este nuevo calendario, motiva  a ejercer la vigilancia ciudadana, que los niños estudien y jueguen, que los padres no expongan a sus hijos a la calle, y configurar una ciudad más cálida e integradora.