Papel de Arbol

miércoles, 23 de febrero de 2022

UCRANIA DESDE AMERICA: D16 El Mercurio Digital Net Panoramica de Milan TIME

                                  Kiev, la ciudad mas importante de Ucrania. Foto D16.
 

https://www.elmercuriodigital.net/search/label/JORGE%20ZAVALETA?m=1

https://www.panoramical.eu/columnas/68692/

Jorge Zavaleta Alegre.

TIME.- El poeta griego Homero en La Ilíada, nos dice que una guerra  destruyó "las almas de los grandes luchadores" y "convirtió sus cuerpos en carroña, / festines para perros y pájaros.

Ucrania, en el siglo XXI exige más de un viaje para conocer la  riqueza de su Historia. Y hoy  escuchamos voces múltiples desde los cinco continentes que condenan  la actitud del gobierno de Rusia que ha decidido invadir  esta república independiente.

La violencia impacta sobremanera porque  el planeta tierra atraviesa por una nueva pandemia, posiblemente de las más fuertes que revelan  publicaciones  de gran prestigio.  Sin embargo, en medio de esa tragedia, el  gobierno de Rusia ha decidido invadir a la república independiente de Ucrania. 

Toda persona que analiza la realidad,  desde los principios de la Ética se suma a los múltiples estudios académicos y de  colaboradores inmersos en la problemática social.  La compleja realidad, descubre la inmensa brecha de pobreza, injusticia, soledad y desamparo, y al mismo tiempo la solidaridad entre migrantes con su cultura multifacética.

A un sector de la Rusia del siglo XXI, según fuentes de ese país, le preocupa el surgimiento de un nacionalismo en Ucrania que se define por su oposición a Rusia. Y estas tensiones entre ambos entre ambas naciones, han encendido las alarmas en numerosas cancillerías. Los temores se han visto avivados por la acumulación de batallones de soldados rusos junto a la frontera con Ucrania, esperando que el clima mejore.

El Kremlin exige el compromiso de que Ucrania no se una nunca a la OTAN, establece limitaciones en las tropas y armamentos que se puedan desplegar en los países que se unieron a esa alianza después de la caída de la Unión Soviética y exige retirar la infraestructura militar instalada en los estados de Europa del Este después de 1997. "Ellos desean regresar a las fronteras existentes en Europa oriental durante la Guerra Fría, pero la realidad camina más lejos".

Ucrania índica que el principal reto es cómo construir alternativas para una buena educación,   salud, vivienda... a través de un compromiso con  su  entorno inmediato. El milagro es posible cuando los niños se convierten en líderes del  desarrollo local,  compartiendo  sueños  y realidades. La fórmula la encuentran en  sus lenguas, en sus músicas,  canciones,  costumbres,  con el apoyo  de  instituciones y personas que comparten  el ideal común.  

La Ucrania de hoy  es un estado de Europa del Este y, por extensión, el segundo más grande de toda Europa, bañado por el Mar Negro y el Mar de Azov, que limita con Rusia, Bielorrusia, Polonia, República Checa, Hungría, Rumania y Moldavia.

La vida en Ucrania, tiene una imagen internacional que  se mezcla con Europa y Asia. Tiene como capital la ciudad de Kiev, el idioma oficial del país es el ucraniano, que proviene de las lenguas eslavas orientales como el ruso o el bielorruso, por lo que la mayoría de la población habla el ruso con fluidez y que su moneda es el Grivna.

A mediados del siglo XX, Ucrania oriental y central formaba parte de la Unión Soviética y Polonia ocupaba las tierras occidentales. En 1991 la Unión Soviética se derrumbó y Ucrania se convirtió en un estado soberano. El 28 de junio de 1996, el Parlamento aprobó la Constitución tras el acuerdo alcanzado entre el Parlamento y el presidente el año anterior, en 1995.

Ucrania es una democracia parlamentaria. En el año 2014, el derrocamiento del presidente ucraniano Yanukovich,  dio inició una guerra de secesión en la península de Crimea, la cual es habitada por una mayoría de población pro rusa.

Las dos religiones más importantes de  Ucrania son la ortodoxa y la católica romana, con más del 85% de adhesión de sus habitantes.

Su gastronomía utiliza varios tipos de salsas de pescado y queso. El  ‘borscht’ es una sopa tradicional que se sirve como aperitivo. El ‘varenyky’ (Вареники) es un plato tradicional  arraigado a la cocina de sus antepasados. Se trata de una pasta parecida a los raviolis, pero de mayor tamaño. Su relleno es generalmente de patata, pero existen muchas variaciones como el queso, fresas, cerezas, champiñones.

Rusia en los últimos meses ha acumulado batallones de soldados a lo largo de su frontera con Ucrania. A mediados de enero, Rusia comenzó a trasladar tropas a Bielorrusia, país fronterizo con Rusia y Ucrania. Putin ya se anexó la parte de Crimea de Ucrania en 2014.  

Ucrania se independizó hace 30 años, tras la caída de la Unión Soviética. Desde entonces ha luchado por combatir la corrupción y superar las profundas divisiones internas.

Las tensiones entre Rusia y Ucrania alcanzaron su punto álgido en febrero de 2014, cuando manifestantes violentos derrocaron al presidente prorruso de Ucrania, Víktor Yanukóvich, en lo que ahora se conoce como la Revolución de la Dignidad...

La agresión militar de Rusia en Donbás y la anexión de Crimea han galvanizado el apoyo de la opinión pública a las inclinaciones occidentales de Ucrania.  El gobierno ucraniano ha dicho que solicitará el ingreso en la Unión Europea, y también tiene expectativa de entrar en la OTAN.

El presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy, que llegó al poder en 2019, hizo campaña con una plataforma de lucha contra la corrupción, renovación económica y paz en la región de Donbas.

El presidente Biden ya firmó una orden ejecutiva que prohíbe nuevas inversiones, comercio y financiamiento por parte de personas estadounidenses hacia, desde o en las llamadas regiones de Ucrania de la República Popular de Donetsk y la República Popular de Luhansk. Se esperan más sanciones.

Los países occidentales han impuesto sanciones, en su mayoría simbólicas, contra Rusia por la injerencia en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2020 y por un enorme ciber ataque contra unas 18.000 personas que trabajan para empresas y el gobierno de Estados Unidos.

A principios del 2021, Rusia vivió una de sus mayores manifestaciones antigubernamentales en años. Decenas de miles de rusos protestaron en apoyo del líder de la oposición política Alexei Navalny, tras su detención en Rusia.

En la actualidad, Estados Unidos tiene en vigor varias sanciones políticas y financieras contra Rusia, así como contra posibles aliados y socios comerciales de Rusia. Y para los próximos días anuncia nuevas decisiones.

El apoyo militar a Ucrania y las sanciones políticas y económicas son formas en las que Estados Unidos puede dejar claro a Moscú que habrá consecuencias por su intromisión en un país independiente, escribe Tatiana Kulakevich, Profesora en la Escuela de Estudios Globales Interdisciplinarios, afiliada al Instituto sobre Rusia de la Universidad del Sur de Florida. Ante la posibilidad de una invasión en Ucrania por parte de Rusia, los países de la OTAN cierran filas. Están sopesando hasta dónde deberían llegar para ayudar a Ucrania frente a esta invasión.

Ucrania está buscando una vida más larga y saludable, sin alcohol. Pueden ayudarlo a realizar cambios en su vida por el resto de su vida. El alcoholismo es una enfermedad que se ha desarrollado durante generaciones de personas. 

El país tiene uno de los índices más altos de mortalidad por enfermedades cardiovasculares. Alrededor del 30 por ciento de los hombres que mueren en Ucrania por enfermedades no transmisibles tienen menos de 60 años. Las causas son, por una parte, el consumo de tabaco,  así como el consumo nocivo de alcohol (con más de 13 litros de consumo de alcohol per cápita, Ucrania ocupa el segundo puesto a nivel europeo).

Un millón de niños necesita asistencia humanitaria urgente en Ucrania, casi el doble que el año pasado por estas fechas, debido al conflicto en el este del país, que entra en su cuarto año. Muchas familias han perdido sus ingresos, sus beneficios sociales y el acceso a atención sanitaria, mientras los precios han aumentado considerablemente. “Esta es una emergencia invisible, una crisis que la mayor parte del mundo ha olvidado”, explica UNICEF en Ucrania. “Los niños en el este del país llevan tres años viviendo bajo la constante amenaza de combates y bombardeos impredecibles.

El Kremlin lleva mucho tiempo utilizando los llamados "conflictos congelados" para extender su alcance más allá de las fronteras rusas. Durante las últimas tres décadas, ha respaldado un régimen prorruso en la región disidente de Moldavia, Transnistria. 



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martes, 22 de febrero de 2022

Ukraine from Latin America.

 


Jorge Zavaleta Alegre.

Ukraine requires more than one trip to discover the richness of its history. And today we hear multiple voices from the five continents condemning the attitude of the Russian government that has decided to invade this independent republic.

The violence has a great impact because planet earth is going through a new pandemic, possibly one of the strongest revealed by National Geographic and other highly prestigious publications. However, in the midst of that tragedy, the Russian government has decided to invade the independent republic of Ukraine.

Every person who analyzes reality, from the principles of Ethics, joins the multiple academic studies and collaborators immersed in social problems. The complex reality reveals the immense gap of poverty, injustice, loneliness and helplessness, and at the same time the solidarity between migrants with their multifaceted culture.

A sector of Russia in the 21st century, according to sources in that country, is worried about the emergence of a nationalism in Ukraine that is defined by its opposition to Russia. And these tensions between the two between the two nations have set off alarms in numerous foreign ministries. Fears have been fueled by the odd battle build-up of Russian soldiers along the Ukrainian border.

The Kremlin demands a commitment that Ukraine will never join NATO, establishes limitations on the troops and weapons that can be deployed in the countries that joined that alliance after the fall of the Soviet Union and demands to withdraw the military infrastructure installed in the Eastern European states after 1997. "They want to return to the existing borders in Eastern Europe during the Cold War, but reality goes further."

Ukraine indicates that the main challenge is how to build alternatives for good education, health, housing... through a commitment to its immediate environment. The miracle is possible when children become leaders of local development, sharing dreams and realities. They find the formula in their languages, in their music, songs, customs, with the support of institutions and people who share the common ideal.

Today's Ukraine is a state in Eastern Europe and, by extension, the second largest in all of Europe, washed by the Black Sea and the Sea of Azov, bordering Russia, Belarus, Poland, the Czech Republic, Hungary, Romania and Moldova.

Life in Ukraine has an international image that mixes with Europe and Asia. Its capital is the city of Kiev, the official language of the country is Ukrainian, which comes from Eastern Slavic languages such as Russian or Belarusian, so the majority of the population speaks Russian fluently and its currency is the hryvnia.

In the middle of the 20th century, eastern and central Ukraine was part of the Soviet Union, and Poland occupied the western lands. In 1991 the Soviet Union collapsed and Ukraine became a sovereign state. On June 28, 1996, Parliament approved the Constitution following the agreement reached between Parliament and the President the previous year, in 1995.

Ukraine is a parliamentary democracy. In 2014, the overthrow of Ukrainian President Yanukovych sparked a secession war on the Crimean peninsula, which is inhabited by a majority pro-Russian population.

The two most important religions in Ukraine are Orthodox and Roman Catholic, with more than 85% adherence of its inhabitants.

Its cuisine uses various types of fish and cheese sauces. Borscht is a traditional soup served as an appetizer. Varenyky (Вареники) is a traditional dish rooted in the cuisine of their ancestors. It is a pasta similar to ravioli, but larger. Its filling is usually potato, but there are many variations such as cheese, strawberries, cherries, mushrooms.

The international press calculates that Russia in recent months has accumulated battalions of soldiers along its border with Ukraine. In mid-January, Russia began moving troops to Belarus, a country bordering Russia and Ukraine, to prepare for joint military exercises. Putin already annexed the part of Crimea from Ukraine in 2014. Ukraine's complex history is continually under threat.


Russia's military aggression in Donbas and the annexation of Crimea have galvanized public support for Ukraine's Western leanings.

The Ukrainian government has said it will apply to join the European Union in 2024, and is also expected to join NATO.

Ukrainian President Volodymyr Zelenskyy, who came to power in 2019, campaigned on a platform of anti-corruption, economic renewal and peace in the Donbas region.

In September 2021, a survey of Ukrainians overwhelmingly expressed a negative attitude towards Putin, according to RBC-Ukraine. Only a minority of the Ukrainians surveyed declared to have a positive attitude towards the Russian leader. Western countries have imposed mostly symbolic sanctions against Russia for meddling in the 2020 US presidential election and for a massive cyberattack on some 18,000 people working for US companies and the US government.

Putin sees Ukraine as part of Russia's "sphere of influence," a territory, rather than an independent state. This feeling of ownership has led the Kremlin to attempt to block Ukraine's entry into the EU and NATO.

In January 2021, Russia experienced one of its biggest anti-government demonstrations in years. Tens of thousands of Russians protested in support of political opposition leader Alexei Navalny, following his arrest in Russia.

Currently, the United States has various political and financial sanctions in place against Russia, as well as potential allies and trade partners of Russia.

Military support for Ukraine and political and economic sanctions are ways in which the United States can make it clear to Moscow that there will be consequences for its meddling in an independent country, writes Tatiana Kulakevich, Professor in the School of Global Interdisciplinary Studies, affiliated with the Institute on Russia from the University of South Florida.

Faced with the possibility of an invasion of Ukraine by Russia, the NATO countries are closing ranks. They are weighing how far they should go to help Ukraine against this invasion.

Ukraine is looking for a longer and healthier life, without alcohol. They can help you make changes in your life for the rest of your life. Alcoholism is a disease that has developed over generations of people. After attending one of these online seminars or communities, you can gain the confidence you need to make a healthy lifestyle change.

The country has one of the highest rates of mortality from cardiovascular diseases. About 30 percent of men who die in Ukraine from non-communicable diseases are under 60 years of age. The causes are, on the one hand, tobacco use, little physical activity, as well as harmful use of alcohol (with more than 13 liters of alcohol consumption per capita, Ukraine ranks second in Europe).

In Ukraine, general medicine plays an important role in the prevention and early detection of non-communicable diseases. The problem has been further accentuated by the armed conflict in the east of the country.

One million children are in urgent need of humanitarian assistance in Ukraine, almost twice as many as this time last year, due to the conflict in the east of the country, which is entering its fourth year. Many families have lost their income, their social benefits and access to health care, while prices have increased considerably. “This is an invisible emergency, a crisis that most of the world has forgotten,” explains Giovanna Barberis, UNICEF representative in Ukraine. “Children in the east of the country have been living under the constant threat of unpredictable fighting and bombing for three years.


UCRANIA DESDE AMERICA. Jorge Zavaleta Alegre

  


Jorge Zavaleta Alegre.

Ucrania exige más de un viaje para conocer la  riqueza de su Historia. Y hoy  escuchamos voces múltiples desde los cinco continentes que condenan  la actitud del gobierno de Rusia que ha decidido invadir  esta república independiente.

La violencia impacta sobremanera porque  el planeta tierra atraviesa por una nueva pandemia, posiblemente de las más fuertes que revela National Geographic y otras publicaciones  de gran prestigio.  Sin embargo, en medio de esa tragedia, el  gobierno de Rusia ha decidido invadir a la república independiente de Ucrania. 

Toda persona que analiza la realidad,  desde los principios de la Ética se suma a los múltiples estudios académicos y de  colaboradores inmersos en la problemática social.  La compleja realidad, descubre la inmensa brecha de pobreza, injusticia, soledad y desamparo, y al mismo tiempo la solidaridad entre migrantes con su cultura multifacética.

A un sector de la Rusia del siglo XXI, según fuentes de ese país, le preocupa el surgimiento de un nacionalismo en Ucrania que se define por su oposición a Rusia. Y estas tensiones entre ambos entre ambas naciones, han encendido las alarmas en numerosas cancillerías. Los temores se han visto avivados por la acumulación de batalla nones de soldados rusos junto a la frontera con Ucrania.

El Kremlin exige el compromiso de que Ucrania no se una nunca a la OTAN, establece limitaciones en las tropas y armamentos que se puedan desplegar en los países que se unieron a esa alianza después de la caída de la Unión Soviética y exige retirar la infraestructura militar instalada en los estados de Europa del Este después de 1997. "Ellos desean regresar a las fronteras existentes en Europa oriental durante la Guerra Fría, pero la realidad camina más lejos".

Ucrania índica que el principal reto es cómo construir alternativas para una buena educación,   salud, vivienda... a través de un compromiso con  su  entorno inmediato. El milagro es posible cuando los niños se convierten en líderes del  desarrollo local,  compartiendo  sueños  y realidades. La fórmula la encuentran en  sus lenguas, en sus músicas,  canciones,  costumbres,  con el apoyo  de  instituciones y personas que comparten  el ideal común.  

La Ucrania de hoy  es un estado de Europa del Este y, por extensión, el segundo más grande de toda Europa, bañado por el Mar Negro y el Mar de Azov, que limita con Rusia, Bielorrusia, Polonia, República Checa, Hungría, Rumania y Moldavia.

La vida en Ucrania, tiene una imagen internacional que  se mezcla con Europa y Asia. Tiene como capital la ciudad de Kiev, el idioma oficial del país es el ucraniano, que proviene de las lenguas eslavas orientales como el ruso o el bielorruso, por lo que la mayoría de la población habla el ruso con fluidez y que su moneda es el Grivna.

A mediados del siglo XX, Ucrania oriental y central formaba parte de la Unión Soviética y Polonia ocupaba las tierras occidentales. En 1991 la Unión Soviética se derrumbó y Ucrania se convirtió en un estado soberano. El 28 de junio de 1996, el Parlamento aprobó la Constitución tras el acuerdo alcanzado entre el Parlamento y el presidente el año anterior, en 1995.

Ucrania es una democracia parlamentaria. En el año 2014, el derrocamiento del presidente ucraniano Yanukovich,  dio inició una guerra de secesión en la península de Crimea, la cual es habitada por una mayoría de población pro rusa.

Las dos religiones más importantes de  Ucrania son la ortodoxa y la católica romana, con más del 85% de adhesión de sus habitantes.



Su gastronomía utiliza varios tipos de salsas de pescado y queso. El  ‘borscht’ es una sopa tradicional que se sirve como aperitivo. El ‘varenyky’ (Вареники) es un plato tradicional  arraigado a la cocina de sus antepasados. Se trata de una pasta parecida a los raviolis, pero de mayor tamaño. Su relleno es generalmente de patata, pero existen muchas variaciones como el queso, fresas, cerezas, champiñones.

La prensa internacional calcula que Rusia en los últimos meses ha acumulado batallones de soldados a lo largo de su frontera con Ucrania. A mediados de enero, Rusia comenzó a trasladar tropas a Bielorrusia, país fronterizo con Rusia y Ucrania, para preparar unas maniobras militares conjuntas. Putin ya se anexó la parte de Crimea de Ucrania en 2014. La compleja historia de Ucrania está continuamente amenazada.  

Ucrania se independizó hace 30 años, tras la caída de la Unión Soviética. Desde entonces ha luchado por combatir la corrupción y superar las profundas divisiones internas.

Las tensiones entre Rusia y Ucrania alcanzaron su punto álgido en febrero de 2014, cuando manifestantes violentos derrocaron al presidente prorruso de Ucrania, Víktor Yanukóvich, en lo que ahora se conoce como la Revolución de la Dignidad.

La agresión militar de Rusia en Donbás y la anexión de Crimea han galvanizado el apoyo de la opinión pública a las inclinaciones occidentales de Ucrania.

El gobierno ucraniano ha dicho que solicitará el ingreso en la Unión Europea en 2024, y también tiene expectativa de entrar en la OTAN.

El presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy, que llegó al poder en 2019, hizo campaña con una plataforma de lucha contra la corrupción, renovación económica y paz en la región de Donbas.

En septiembre de 2021, una encuesta de los ucranianos expreso mayoritariamente una actitud negativa sobre Putin, según RBC-Ucrania. Sólo una minoría de los ucranianos encuestados declaró tener una actitud positiva hacia el líder ruso.  Los países occidentales han impuesto sanciones, en su mayoría simbólicas, contra Rusia por la injerencia en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2020 y por un enorme ciber ataque contra unas 18.000 personas que trabajan para empresas y el gobierno de Estados Unidos.

Putin considera a Ucrania como parte de la “esfera de influencia” de Rusia, un territorio, más que un Estado independiente. Este sentimiento de propiedad ha llevado al Kremlin a intentar bloquear la entrada de Ucrania en la UE y la OTAN.

En enero de 2021, Rusia vivió una de sus mayores manifestaciones antigubernamentales en años. Decenas de miles de rusos protestaron en apoyo del líder de la oposición política Alexei Navalny, tras su detención en Rusia.

En la actualidad, Estados Unidos tiene en vigor varias sanciones políticas y financieras contra Rusia, así como contra posibles aliados y socios comerciales de Rusia.

El apoyo militar a Ucrania y las sanciones políticas y económicas son formas en las que Estados Unidos puede dejar claro a Moscú que habrá consecuencias por su intromisión en un país independiente, escribe Tatiana Kulakevich, Profesora en la Escuela de Estudios Globales Interdisciplinarios, afiliada al Instituto sobre Rusia de la Universidad del Sur de Florida.

Ante la posibilidad de una invasión en Ucrania por parte de Rusia, los países de la OTAN cierran filas. Están sopesando hasta dónde deberían llegar para ayudar a Ucrania frente a esta invasión.

Ucrania está buscando una vida más larga y saludable, sin alcohol. Pueden ayudarlo a realizar cambios en su vida por el resto de su vida. El alcoholismo es una enfermedad que se ha desarrollado durante generaciones de personas.  Después de asistir a uno de estos seminarios o comunidades en línea, puede ganar la confianza que necesita para hacer un cambio de estilo de vida saludable.

El país tiene uno de los índices más altos de mortalidad por enfermedades cardiovasculares. Alrededor del 30 por ciento de los hombres que mueren en Ucrania por enfermedades no transmisibles tienen menos de 60 años. Las causas son, por una parte, el consumo de tabaco, poca actividad física, así como el consumo nocivo de alcohol (con más de 13 litros de consumo de alcohol per cápita, Ucrania ocupa el segundo puesto a nivel europeo).

 En Ucrania la medicina general juega un importante papel en la prevención y la detección precoz de las enfermedades no transmisibles. El problema se ha acentuado aún más por el conflicto armado en el este del país.

Un millón de niños necesita asistencia humanitaria urgente en Ucrania, casi el doble que el año pasado por estas fechas, debido al conflicto en el este del país, que entra en su cuarto año. Muchas familias han perdido sus ingresos, sus beneficios sociales y el acceso a atención sanitaria, mientras los precios han aumentado considerablemente. “Esta es una emergencia invisible, una crisis que la mayor parte del mundo ha olvidado”, explica Giovanna Barberis, representante de UNICEF en Ucrania. “Los niños en el este del país llevan tres años viviendo bajo la constante amenaza de combates y bombardeos impredecibles.

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papeldearbol@gmail.com

Editores en Washington Dc  2017....

Asociado con Diario16   El Mercurio   Panoramica de Milan     Time









lunes, 14 de febrero de 2022

PSICOANALISIS ESTIVAL por Jorge Zavaleta Balarezo, 14 enero 1968.


 

https://letralia.com/letras/narrativaletralia/2018/08/24/psicoanalisis-estival/


Psicoanálisis estival

 viernes 24 de agosto de 2018

Cuando llegan las seis de la tarde —esa hora que encierra, juntas, incertidumbre y esperanza—, desde el malecón de Pucusana se observan las ondas marinas, furiosas, en un constante devenir, hambrientas de venganza. Los minutos, a la par, persisten en su paso hasta que el sol —un círculo amarillento, casi rojizo— se esfume, tragado por la tierra, allá en el lejano horizonte, cediendo, aunque de mala gana, su lugar a la tenebrosa oscuridad: símbolo eterno de la noche que todo lo cubre, tratando de comportarse como un bondadoso ogro mitológico.

María surge de pronto, caminando con lentitud. En la playa, las olas remueven las piedrecitas, las cambian de posición, queriendo dar a entender aún más —¿por qué serán tan obstinadas?— su consabida superioridad. Los pasos de ella —intentando detenerse de a pocos— son certeros.

Son pasos que imitan los tiros al blanco, escuchados hasta hace poco: tiros de cazadores practicando antes de sus matanzas, por las tardes. Su piel, a pesar de la oscuridad marina del momento, se advierte bronceada, aunque es blanca de origen. Cubierta por prendas fugaces. Los tiros están dispuestos a herir o matar aves indefensas, inquilinas de ese cielo límpido, un manto con blancos adornos gaseosos. Una blusa crema con botones del mismo color, semiabierta, provocando, sugiriendo. Sonreía. Un pantalón de esos popularmente llamados calientes, un short, azul y desteñido.

Ella le sonrió, pero no se detuvo. Continuó descendiendo las escaleras, tratando de alcanzar el océano. Él sí se detuvo. Alelado. Aturdido.

Él se cruzó con la esbelta figura cuando se aprestaba a bajar las gradas de concreto, camino a la orilla. Si ella fuese como la prenda y quizá más, quizá ardiente, la alegría, visitante oportuna, aumentaría. Allí, ausencia de gentes. Pucusana, la apacible caleta al sur de la metrópoli, tiene más barcos que personas. Ondas y ruidos parecieron tranquilizarse por la soledad presente. La caleta es portadora de una espléndida hospitalidad, con sus restaurantes dispuestos a recibir acalorados, sedientos clientes, y sus casas blancas, con agua para vender en las puertas, dicen traída de muy lejos, nunca de dónde.

Esa noche, desacostumbrada a visitantes así, se preparaba a recibir la exclusiva forma de la damisela de paños llamativos, seductores, fugaces. Eróticos. Él, sin quererlo, empezaba a conocerla. Luego —apenas unos instantes posteriores, deseándolo ahora— a amarla. Una población tranquila. Un lugar acogedor, frecuentado por familias enteras, ávidas de ocio, placer —¡ah!— y diversión —¿qué más podía hacerse?— en la época estival.

Al principio no entendió o no quiso hacerlo, esa enternecedora sonrisa canicular —sí, porque el veintiuno de diciembre estuvo aquí y esta era su secuela—, mostrada por unos dientes blanquísimos, partes de una boca romántica… labios carnosos, rojizos…

Ella le sonrió, pero no se detuvo. Continuó descendiendo las escaleras, tratando de alcanzar el océano. Él sí se detuvo. Alelado. Aturdido. Sus pies se negaban a dar pasos. Su cuerpo, él mismo, no sabía qué hacer, qué decir, qué plantearle o proponerle a esos hermosos ojos incansables.

Se recostó en la arena. Su cuerpo delgado, su blusa enterrada. Con la grava y arena formaba un trío desentonante. Grava y arena, grises y frías. No importaba. También, en el suelo natural, los largos cabellos rubios descansaban. Cerca, un rompeolas dejaba escuchar el ondulante pero sobre todo violento recorrido marino, intentando rendirle a ella un homenaje que aceptaría como otro cumplido —debía estar demasiado acostumbrada—, nada especial —pensaría—, recibido con una fingida indiferencia.

Bajó por fin a tratar de conversarle. Primero la miró. Ella, aunque no lo distinguía, buscaba el horizonte. Las estrellas los acompañaban, tan lejanas y útiles a la vez, sin encapricharse, sencillas, iluminando desde donde estuviesen así sólo vivieran en ilusionadas mentes. Necesitaba hablar con alguien. Él lo advirtió. Para fortuna propia, era el único interlocutor posible en millas… y el más avezado.

Nombre. Dirección. Teléfono. Gustos. Manera no muy excéntrica, suponía, de iniciar una conversación. Tanto para averiguar de una amiga recién hallada, una amante en potencia. Optimismo. Intuía su nombre, su rostro era elocuente. Nombre de virgen, no te equivocaste. Recostada y pensativa, qué pensaría sobre su presencia. Seguro cavilaba en el próximo día, cuando, era una costumbre, ese círculo brillante resurgiese de su exilio y volviera a iluminar el paisaje, a aclarar el pueblo.

Por la mañana, los pescadores irían a encontrarse con el alimento y la mercadería. Irían en sus bolicheras, lanchas carcomidas por el tiempo eterno. En el pueblo, los heladeros buscarían clientes deshidratados. Ahora, sin embargo, era de noche. Las luces se mostraban muy pálidas y ella seguía echada en el borde, en las orillas veraniegas casi tibias, sintiendo la brisa y balbuceando, al comienzo, algo, queriendo dar a conocer tantas cosas que, de pronto, tenía metidas en la cabeza.

Su mente daba vueltas. Sus pantorrillas sufrían escalofríos y sus huesos, entumecidos, se negaban a otro movimiento, ni uno más siquiera, así fuera leve. Retornó a la orilla.

Se despojó de su blusa. En pantalón corto y la parte superior del bikini entró al mar. Estaría gélido a esa hora. Ella extrañaría al sol pero se conformaría con mojarse, remojarse en esas aguas abandonadas al momento por el calor. Ella se bañaba y riendo salpicaba espuma: luego empezaron sus carcajadas. Él quiso unírsele. Sentía ese éxtasis, como en la película de Hedy Lamarr, tanto como la mujer que seguía internándose entre las olas a manera de móviles arenales. La ropa no se despegaba de su cuerpo. Le privaba de la tentación. Mejor, de la acción.

Escuchaba su risa, similar a la de una histérica, no sabía por qué, y recordaba la conversación de antes. Su nombre, su apellido. Él se presentó. Luego ella, con entusiasmo. Muy cerca, a pocos metros de ellos, se divisaba la isla de rocas negras, una especie de pequeño acantilado. Hablaron de pintores flamencos, de El año pasado en Marienbad en cine club, de Thomas Mann, de la literatura que él estudiaba en la universidad. La convenció para llevarla a almorzar. Se refirió al siguiente campeonato de vóley, al teatro en la ciudad. ¿Y la urbe? ¿Cómo estaría? Más allá de vomitar humo, uno de sus goces inevitables, otros hechos estarían ocurriendo. Los autos iban hacia ella, por la vieja carretera, a contaminarla con sus tubos de escape y anunciando su llegada con el infernal chirrido de relucientes llantas.

María dijo me voy y sus brazadas, tan ágiles y sorprendentes, la alejaron de él, de su vista, y la contagiaron de mar, de agua salada, de infinitud. Trató de ubicarla. Era tarde. La inmensa oscuridad del cielo impedía cualquier pesquisa. Se perdió con rapidez entre las olas o desapareció tras las rocas negras. Esperó quince minutos y no la veía. Se impacientó. Transcurrió un rato, largo, nervioso. La madrugada reemplazaba a la noche y él se decidió a investigar.

Dónde estarían los largos cabellos rubios. Dónde las piernas bronceadas a plenitud y exhibidas en secreto. Dónde la mujer dichosa y sonriente. Tenía esperanzas de poder encontrar su figura, escuchar otra vez su voz, ver su cuerpo entero y plácido. Se zambulló en el agua y nadó hacia la isla. Unas cuantas algas y otros tantos erizos fastidiaban el recorrido. Buceó un poco. No estaba por allí. Quiso ser un submarino para explorar las profundidades a ver si la ubicaba flotando entre el reino de lo desconocido.

Su mente daba vueltas. Sus pantorrillas sufrían escalofríos y sus huesos, entumecidos, se negaban a otro movimiento, ni uno más siquiera, así fuera leve. Retornó a la orilla. Tomó sus prendas que evidenciaron fidelidad mientras su dueño luchaba entre los límites marinos.

Se encaminó al pueblo. Pucusana debería estar durmiendo. Qué hora sería. Ya el tiempo no importaba, nunca importa. Era el momento, él con el cuerpo mojado —agotado y friolento— podía sentirlo, de las brujas que quedaban de primavera y de los mostrencos veraniegos que soltaban sus hechizos, cometían sus travesuras horrorosas tantos días, que, esta noche, la luna, tímida, se negaba a salir, a presentarse entera.

Llegó a su casa. Se acostó, rendido. Los gallos cantaban con sonora insistencia. No cesaban sus llamados a los durmientes, sus afinados coros se convertían en sinfonías prematinales. El sol brillaba otra vez, entró por la ventana con intensidad hiriente, molestando sus ojos, obligándolos a abrirse. Los gallos y el sol, el estío y la naturaleza con su vehemencia le dijeron levántate y estaba incorporándose, dejando, para no perder la costumbre, la cama sin hacer, cuando llamaron a la puerta.

No recordaba mucho de lo ocurrido horas antes. Olvidó sus posibles culpas y su nueva —misteriosa— amistad. Un oficial con revólver al cinto, de esos tipos que usan uniforme y armas para intimidar y nunca lo logran, se presentó y solicitó —él lo dijo así— su identificación.

Pudo rememorarlo. Ella. María, ese nombre flotando en su sueño. El ofrecimiento a almorzar. Febrero era el mes de la canícula por excelencia. El cine club de la ciudad de la torre. Que cuál es su nombre. Era periodista. Que en qué periódico. Las cimbreantes tanguistas disfrutaban, apenas el sol nacía, de su estada en el balneario. No tenía trabajo estable ni pensaba conseguirlo. Algunos caballeros, la mayoría tímidos, miraban a las bellezas desde el malecón. Que qué hacía aquí. A usted no le importa. Unos golpes verbales hábilmente intercambiados. Le tocaba interrogar. Lo haría con gusto. Con suspenso. Con temor. Que qué querían de él. El guardia no mencionó para nada a María y menos a una chica que yacía en el mar, flotando sobre las aguas con la boca abierta, mirando al cielo, esperando ser levantada por ángeles anónimos, quizá hasta pecadores.

Era una simple revisión, un tipo de censo, le dijeron. De la sociedad podía esperarse cualquier acción y más aún de sus fuerzas represivas. Los autos jugaban a perseguirse en las curvas del cerro, mole pétrea indestructible que protege, aunque no está cerca, el poblado. Los niños seguían pensando cómo mejorar sus habilidades arquitectónicas a la par que contemplaban el derrumbe, para ellos una catástrofe, de sus castillos arenosos medievales. Fácil era hacer tortas, no construcciones fortificadas.

Retornaba a su lecho, pero llamaron nuevamente a su puerta. María rubia y fascinante. Y no era (¿o sí?) un fantasma. Con la blusa transparente y húmeda. Riendo, por variar, quizá. Preguntándole si estaba asustado o si se había entristecido. Pidiéndole un refresco. Sonriendo con sus dientes blanquísimos. Decidida a contarle toda su vida. Diciéndole que no tenía nada que hacer. Ofreciendo preparar el almuerzo, la cena: me quedo a dormir si quieres, me portaré bien. Una niña contando cuentos de hadas. Él no comprendía esta situación, su actitud aparente, su modo de ser, su comportamiento, sus complicadas intenciones amorosas impersonales. Cuál era su mundo interior. Trató de ser psicoanalista. Ella, hablaba del mar.

Las personas presentes en la defensa escucharían atentas, quizá hasta estupefactas, aunque el caso no era tan novedoso, pero sí hiriente para el principal implicado, es decir él mismo.

Le dijo chao al dejarlo en una esquina de la avenida Pardo. Mañana te veo. Pasaron los días, las horas, interminables, los minutos angustiosos, los segundos como valiosas gotas de un antídoto vital. Pasaron las semanas, los meses. Un año. Le salían canas, ficticias, y su espera se prolongaba infinita, misteriosamente. ¿De veras se ahogaría en el mar aquella noche? Qué sería de ella. El auto con la placa de rodaje (LOVE8$) circulando por la tierra. Ella y sus ojos llamativos, guiñándole, permanente en sus sesiones oníricas, en sus despertares sudorosos.

Compró un diario. Leyó la página cultural. Confirmó sus sospechas. Esa tarde, la señorita María… sustentaría su tesis para optar el grado de doctora en psicología en la universidad urbana. No continuó las líneas.

Imaginaba el resto. Una estudiante, futura psicoanalista, conoce a un hombre e intenta examinarlo con extrema suspicacia. Ella corre al mar, se esconde. El paciente, ignorante de que es tal, no la sigue y la deja ir. Ella aparecerá en su casa y averiguará, por testimonio personal e inconsciente, todo cuanto necesita saber de él, un falso amigo, un falso amante. Anotó la dirección del auditorio. Se interrogó sobre su próximo paso. Las personas presentes en la defensa escucharían atentas, quizá hasta estupefactas, aunque el caso no era tan novedoso, pero sí hiriente para el principal implicado, es decir él mismo. El jurado pensaría en el paciente. En el armario del dormitorio encontró el revólver, igual que en las películas. Lo limpió, lo introdujo en una bolsa de plástico, luego en el bolsillo interior de la chaqueta. Salió rumbo a la universidad. En el camino, mientras el auto patinaba en la autopista Ventura, se descerrajó, con violencia, un tiro en la sien, segundos después de pensar en lo imposible. En ella. En María.