Papel de Arbol

jueves, 13 de febrero de 2014

LATINOAMERICA La Integración y la geografía convergente


Jorge Zavaleta Alegre
La integración latinoamericana multiplica sus voces.  Abundan las cumbres, foros e  investigaciones de  instituciones académicas, financieras y de sus Estados que son convocados  en grandes y/o pequeños bloques, tratando de superar o conservar sus  diferencias o matices ideo - políticos.


En este esquema  está siempre presente la Unión Europea, cuyos países han sacrificado sus soberanías, a cambio de  la paz, quebrantada por la barbarie de las  Guerras Mundiales. Otro referente es ASEAN,  con los diez países  emergentes pobres de Asia que forman parte de un proceso de crecimiento interno con índices nunca antes registrados. 

En América Latina, no han ocurrido felizmente guerras de la magnitud de Europa. Será por ello, que los procesos a favor de la integración no caminan  con la celeridad que sueñan las grandes poblaciones, y que aún mantiene  vaivenes del libre mercado y  desarticulación de los movimientos renovadores.  Se vive, como llaman  los especialistas, una geografía mutable, de un regionalismo cerrado a uno abierto con una multiplicidad  de  esquemas, manteniendo la democracia como forma de convivencia.

En esa diversidad de  iniciativas, destaca la  Comunidad  Económica de  Latino América y Caribe, que  en enero último acaba de consolidarse en la Cumbre de La Habana, con la presencia de 33 países miembros, y con un mensaje  directo contra la tradicional quietud de la OEA.

El Mercosur,  que a partir de los años 90 alentó  un mercado común entre cuatro países, ocupó preponderancia el Tratado de Libre Comercio propiciado  por los EEUU e introduciendo  las inversiones, con acuerdos complementarios en temas ambientales y de la legislación laboral.

Una nueva etapa  se manifiesta   con ALBA y UNASUR,  que representan una visión de  integración con solidaridad, complementariedad y cooperación, tal como lo describen analistas convocados por la CAF, financiera subregional que nació como un banco de segundo pisco  para el Grupo Andino, y en esta década cuenta  con 18 países miembros.

En Centro América, el Tratado de  Comercio de los Pueblos, en su última cumbre optó por su relanzamiento acompañado de  planes  relacionados a la seguridad democrática, la unión aduanera, etc.

Los grupos integracionistas, desde el  ala conservadora,  alientan  la idea de romper con la lógica colectiva,  cuando  todos o la mayoría de  los países  asumen la unión económica, la unión aduanera y exigen mayores  responsabilidades sociales para  el capital transnacional.

Es el caso de la Alianza del Pacífico, que convoca a Colombia, Perú, Chile y México, países   ubicados frente a este océano, quieren o  hallar coincidencias entre sus socios, fundamentalmente en el comercio, aunque en su última cumbre en Cartagena, del  10 de febrero, se han pronunciado también por la seguridad interna, la lucha contra el narcotráfico y la mayor integración local.

La integración de la última década incluye el pragmatismo y la flexibilidad para sus socios, sin romper  con  la solidaridad, que es la esencia de la CELAC  y Unasur.

Valga la ocasión para señalar,  que dentro de ese pragmatismo, Colombia sigue la experiencia integracionista del Ecuador en la frontera con el Perú.  
Estos dos países,  desde hace dos años, llevan adelante la  fórmula de Comités Presidenciales  Binacionales para impulsar el desarrollo  de sus fronteras  y de la Amazonía, siguiendo la ruta del río Napo.

Colombia anuncia la misma estrategia  para la Cuenca del Putumayo, río cuyo cauce natural une a los tres países atravesados por   Andes y al gigante del  Brasil. En este camino el Perú ha comprometido la participación de sus principales instituciones públicas para llevar servicios a los lugares más remotos, contando con la participación orgánica de la Marina de Guerra  y sus plataformas itinerantes.  En la praxis, es  un programa de acción social  con sostenibilidad al servicio de la niñez y la infancia y las poblaciones vulnerables.

Las comunidades nativas y poblaciones de ese territorio alejados y casi siempre huérfanos de la dinámica del Estado, ahora participan de la inclusión social, trabajando  desde y con los municipio, como ineludible metodología  de acción descentralizadora del tradicional poder  político y  económico radicado solo en las grandes ciudades con mirada al mar.  

Los presidentes de Perú, Ollanta Humala Tasso; y de Colombia, Juan Manuel Santos han reafirmado su compromiso de atender a  con servicios de salud, educación, cultura y recreación, en las zonas de frontera común.

En la Declaración Conjunta firmada por ambos mandatario se destaca la prioridad a la integración y el desarrollo armónico fronterizo e instruyeron a sus Cancillerías para que en el más breve plazo se implemente el Plan de Desarrollo de la Zona de Integración Fronteriza. Colombia y Perú han reconocido la importancia de la VI Jornada Binacional que se realizará del 13 de mayo al 18 de julio  próximos  y su impacto en las poblaciones de frontera común.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Hay mucho Pacífico para todos; CAMBIO16, Madrid.

Chile y Perú cierran un conflicto histórico
Jorge Zavaleta


El conflicto de las aguas del Pacífico que se disputan históricamente Chile y Perú ha tenido una resolución casi salomónica por parte de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, que finalmente ha decretado una nueva delimitación fronteriza
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La Haya
La Corte Internacional de Justicia de La Haya emitió el pasado 27 de enero su veredicto sobre el diferendo marítimo entre Perú y Chile, en un momento, en que ambos países mantienen inversiones por encima de los 20.000 millones de dólares, aunque las rentas no benefician aún a las grandes mayorías y menos aún de quienes habitan sus fronteras. La Corte, en palabras del presidente peruano, excomandante del ejército Ollanta Humana,
no ha reconocido la validez de la posición peruana, lo que significa que hay un camino de “200 millas de la frontera marítima con Chile.

Ha procedido a establecer un límite que otorga a Perú derechos soberanos sobre un área estimada en 50.000 kilómetros cuadrados. El fallo sobre el diferendo marítimo se resume así: “Se extiende en la intersección con el paralelo de latitud que pasa a través de Hito Nº 1 con la línea de bajamar, y se extiende por 80 millas náuticas a lo largo de ese paralelo de latitud al punto A. A partir de este punto, el límite marítimo discurre por la línea equidistante al punto B, y luego a lo largo del límite de las 200 millas marinas medidas desde las líneas de base chilenas al punto C”.

El gobierno peruano remarca que dicho fallo no perjudique o afecte la inviolabilidad de la frontera terrestre establecida por el Tratado de 1929 y los trabajos de la Comisión Mixta de Límites de 1929 y 1930, que estableció su punto de partida en el Punto Concordia. Perú está satisfecho con el resultado de esta opción de paz. El Tribunal ha resuelto esta disputa mediante el establecimiento de la frontera marítima entre los dos Estados en un final pacífico, de acuerdo con el derecho internacional. Perú anuncia acciones inmediatas y las medidas para la pronta implementación del fallo, y se espera que el Gobierno de Chile actúe de manera similar. Hay expectativas sobre el futuro de este fallo para profundizar los lazos de amistad, confianza mutua y cooperación.

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Mapa de la nueva delimitación
En esta fecha, el gobierno peruano sostiene que el país puede sentirse satisfecho con el trabajo realizado, “ya que hemos ganado los derechos de soberanía sobre unos 50.000 kilómetros cuadrados de territorio marítimo, lo que representa más del 70% de nuestra demanda”. Remarca con entusiasmo: “Nuestros recursos y mejores esfuerzos, incluidos los de nuestra política exterior, ahora pueden converger en el gran objetivo nacional de promoción del desarrollo económico, la inclusión social, con la ayuda de todos los peruanos. Sin embargo, también hay voces de insatisfacción, empezando por los pescadores en el mar de Tacna. El presidente Sebastián Piñera declara que Chile “mantiene casi la totalidad de sus derechos de pesca” y que “cumplirá y exigirá el cumplimiento del fallo, pero dada la naturaleza de éste, la implementación deberá ser gradual”. El mandatario chileno aclara que “la controversia básica era determinar la existencia o no existencia de un acuerdo que fijó los límites marítimos entre Chile y Perú. La posición peruana negaba la existencia de ese acuerdo. Y solicitaba a la Corte que el punto de partida de esa línea equidistante debía ser el punto 266”.

“Sin duda Chile discrepa profundamente de esta decisión, ya que todos los acuerdos, declaraciones y alegatos hechos por Chile y Perú siempre se refirieron única y exclusivamente a las 200 millas. Sin perjuicio de lo anterior es necesario destacar que el fallo reconoce y cautela en su total integridad las 12 millas que constituyen el mar territorial de los chilenos”, afirmó Piñera. Para Chile, el fallo conserva la casi totalidad de sus derechos de pesca e igualmente mantiene y respalda íntegramente la colectividad y proyección de la ciudad de Arica.

La delimitación es un diferendo planteado por Perú respecto a la soberanía de una zona marítima en el Pacífico. Perú sostiene la no existencia de un tratado específico de límites marítimos, en tano Chile considera la existencia de tratados internacionales vigentes sobre la materia. Algunos antecedentes El área marítima en cuestión está
entre el paralelo que cruza el punto donde termina la frontera terrestre, en la línea de la Concordia (‘Hito 1’ según Chile y el ‘Punto Concordia’ según Perú) y la línea bisectriz a las perpendiculares a las costas chilenas y peruanas.

La posición peruana es que Chile y Perú nunca habrían firmado un tratado específico. Los instrumentos firmados en 1952 y 1954 corresponderían a acuerdos de una “conferencia sobre explotación y conservación de las riquezas
marítimas del Pacífico Sur”, para resguardar los recursos marinos de flotas extranjeras. La Declaración de Zona Marítima de 1952, firmada por delegados de Chile, Ecuador y Perú, define como zona marítima de un país las 200 millas medidas desde la costa. En caso de que se encuentren islas, la zona marítima queda limitada por el paralelo, pero no define qué sucede cuando las 200 millas se superponen. Entre Chile y Perú no se encontrarían
islas en las 200 millas.


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1 Comentario
Tanganillo
Fecha: Martes, 11 de febrero de 2014 a las 00:40
Lamentable es que dos países vecinos y hermanos no se entiendan. Algo muy difícil de que ocurra, en estos tiempos, entre angloparlantes. Y uno se pregunta qué clase de dirigentes tienen Perú y Chile que acaben entendiéndose con los EEUU y no entre ellos. Y si fueran como deberían de ser, hermanos y buenos vecinos, ofrecerían un corredor territorial a Bolivia. No me extraña que estos países, tan ricos en flora, fauna y recursos terrestres se encuentren a la cola del mundo y sean considerados parte del tercer mundo. Lamentable.
 

INTERCULTURAS El Quijote y la educación bilingüe. Diario El peruano




Miércoles, 12 de febrero de 2014.
JORGE ZAVALETA ALEGRE PERIODISTA

PARA ALGUNOS traductores, la expresión quechua “¡Anchata munankuykin sunquchallay!” es un equivalente al inglés “I love you” o a la fría frase castellana “te quiero mucho”. Pero su significado fidedigno, en cambio, es más musical y tierno. Algo así como “¡yo te quiero mucho, corazoncito mío!”

 Esta es una explicación del periodista hispano y quechuahablante Demetrio Túpac Yupanqui, quien está convencido de que la construcción de un mundo mejor en América Latina puede encontrarse en la educación intercultural bilingüe.

Abundan las propuestas  de políticas educativas en contextos  multilingües, pluriculturales y multiétnicos. Sin embargo, la aplicación de los distintos programas encuentra obstáculos infundados, irracionales. 

No obstante, hay antecedentes históricos que marcan la presencia de El Quijote de la Mancha cabalgando en los Andes. La traducción de la obra de Cervantes al idioma andino opera como testimonio de la resistencia de una lengua nativa, como el quechua, que actualmente hablan 20 millones de personas a lo largo de toda Sudamérica.  

Frente a la imposición del español como lengua oficial en América,  también destaca  en la edición de ilustraciones propias del pueblo Sarhua, conocidas como “tablas”, que recrean el trabajo comunitario, y enfatiza la solidaridad colectiva, opina Luis Millones en su trabajo etnográfico Amor brujo (1989). 

Si nos atenemos solo a las lenguas amerindias, en la región se hablan entre 400 y 450 idiomas y un número mucho mayor de dialectos o variantes de aquellos.  

Los lingüistas latinoamericanos cumplen una loable, compleja y controversial labor para promover las lenguas nativas, cual Torre de Babel.  

En este grupo  destaca Demetrio Túpac Yupanqui, traductor del Quijote en quechua. Su trabajo académico permite que la obra de Miguel de Cervantes se pueda leer en el idioma de los incas. La traducción y adaptación de Túpac Yupanqui lleva el título: Yachay sapa wiraqucha dun Qvixote Manchamantan.

El copyright ha sido asignado al peruano  Miguel de la Quadra-Salcedo y los derechos de edición a un conglomerado periodístico local, miembros de la Academia Yachay Wasi, fundada por Túpac Yupanqui hace seis décadas.

El quechua, instrumento ideal para establecer eldiálogo y buscar consensos con las comunidades andinas, está presente en las  aulas de Yachay Wasi.

La labor del periodista quechuólogo tiene antecedentes. Se recuerda el estreno de El Quijote, en  Ayacucho,  Pausa, cerca de Oyolo, el 19 de octubre de 1607, día en que, figuradamente, El Quijote  salió del libro para viajar por los Andes. 
Publicado: 12/02/2014

lunes, 10 de febrero de 2014

INCLUSIÓN SOCIAL Los juegos y el futuro de nuestros niños


JULIO ANDRÉS ROJAS JULCA

LA TEORÍA y la práctica de la educación coinciden en que el juego es una irremplazable praxis de los niños, una contribución esencial para su protección integral y el proceso de aprendizaje.

Fortalece el  desarrollo  de sus capacidades físicas y mentales, en un entorno de la cultura local.

Con esta premisa, el Ministerio de la Mujer  y Poblaciones  Vulnerables (Mimp) lleva adelante el servicio Juguemos,   habiendo incorporado a los gobiernos locales, instancia   del Estado que por tradición debe estar más cerca de los pobladores. 

Basta el compromiso escrito de un alcalde para que el Mimp entre en acción mancomunada con las autoridades locales y la comu-nidad.

La antigua y moderna  teoría, la jurisprudencia nacional  y de las Naciones  Unidas aseguran que el juego es indispensable para los niños y jóvenes, desde la primera infancia, y que esta formación debe ir acompañada por una buena alimentación y oportunos servicios de salud.

Juguemos implica pasos simples.  Supone que la municipalidad asigne un local con condiciones mínimas de seguridad. El promotor, persona con interés de alentar el derecho al juego, tendrá un incentivo económico de la administración local.

El programa también constituye un termómetro que mide su salud. Niño que juega está sano física, mental y emocionalmente. El Mimp equipa el espacio físico con apoyo de empresas e instituciones.

Con el juego, los infantes aprenden a ser imaginativos, a dramatizar, simulando ser otras personas, aprenden a compartir, tolerar frustraciones, y a representar escenarios y situaciones reales o irreales que les permitirán acercarse al mundo de los adultos.  

Juguemos está orientado a la protección de la infancia,  a niños, niñas y adolescentes de 3 a 14 años,  énfasis que se explica porque  la oferta existente en la actualidad solo está dirigida a la primera infancia (0-3 años) o a la atención de la población adolescente. 

Por ahora ya participan 14 localidades, mas, el objetivo es extenderlo a todo el país con el apoyo de instituciones y empresas privadas que también deben integrarse bajo el principio de la responsabilidad social.

Ya se están organizando 18 municipalidades y comunidades de localidades alejadas  de Huancavelica, Loreto, Ayacucho, Piura, La Libertad, Apurímac, Cajamarca, Junín, Puno.  
Las políticas de Estado en pro de la niñez van teniendo avances. La atención a la desnutrición crónica, hasta el año 2010, habría disminuido en 4%. Los episodios de infección respiratorias agudas habrían disminuido en 5.7 puntos porcentuales, según las Naciones Unidas a través del Unicef y el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).

*Dr. en Educación y sociólogo.Viceministro de Poblaciones Vulnerables
Autor de El Oro de la Aldea, un enfoque multidisciplinario del desarrollo local-regional-nacional-global.

Publicado: 10/02/2014

sábado, 8 de febrero de 2014

HAY MUCHO PACIFICO PARA TODOS, CAMBIO16



























































































HAY  PACIFICO PARA TODOS
Jorge Zavaleta Alegre
La Corte Internacional de Justicia de La Haya  emitió el 27 de enero su veredicto sobre el diferendo marítimo entre Perú y Chile,  en un momento, en que ambos países  mantienen inversiones por encima de los 20 mil millones de dólares, aunque  las rentas  no benefician aún a las grandes mayorías y menos aún de quienes habitan sus fronteras.
La Corte, en palabras del presidente  peruano, ex comandante del ejército Ollanta Humana, no ha  reconocido la  validez  de la posición peruana, lo que significa que hay un camino  de “200 millas de la frontera marítima con Chile. Ha procedido a establecer un límite  que otorga  a Perú  de derechos soberanos  sobre un área estimada en  50  mil kilómetros cuadrados.
El fallo sobre el diferendo marítimo se resume así:“se extiende en la intersección con el paralelo de latitud que pasa a través de Hito N º 1 con la línea de bajamar, y se extiende por 80 millas náuticas a lo largo de ese paralelo de latitud al punto A. A partir de este punto, el límite marítimo discurre por la línea equidistante al punto B, y luego a lo largo del límite de las 200 millas marinas medidas desde las líneas de base chilenas al punto C”.
El gobierno peruano remarca que dicho  el fallo  no perjudique o afecte la inviolabilidad de la frontera terrestre establecido por el Tratado de 1929 y los trabajos de la Comisión Mixta de Límites de 1929 y 1930, que estableció su punto de partida en el Punto Concordia.
Perú está satisfecho con el resultado de esta opción de paz. El Tribunal ha resuelto esta disputa mediante el establecimiento de la frontera marítima entre los dos Estados en un final pacífico, de acuerdo con el derecho internacional.
El Perú anuncia acciones inmediatas y las medidas para la pronta implementación del fallo, y seespera que el Gobierno de Chile actúe de manera similar.  Hay expectativas   sobre el futuro de este  fallo, para profundizar los lazos de amistad, confianza mutua y cooperación.
En esta fecha, el gobierno peruano sostiene que el país puede sentirse satisfecho con el trabajo realizado, “ya que hemos ganado los derechos de soberanía sobre unos 50.000 kilómetros cuadrados de territorio marítimo, lo que representa más del 70 % de nuestra demanda”
Remarca, con entusiasmo: “Nuestros recursos y mejores esfuerzos, incluidos los de nuestra política exterior, ahora pueden converger en el gran objetivo nacional de promoción del desarrollo económico, la inclusión social, con la ayuda de todos los peruanos.  Sin embargo, también hay voces  de insatisfacción, empezando  por los pescadores en el  mar  de Tacna.
CHILE Y BOLIVIA
El presidente SebastiánPiñera  declara  que Chile mantiene casi la totalidad de sus derechos de pesca'' y que “cumplirá y exigirá el cumplimiento del fallo, pero dada la naturaleza de éste, la implementación deberá ser gradual”.
El mandatario chilenoaclara que “la controversia básica era determinar la existencia o no existencia de un acuerdo que fijó los límites marítimos entre Chile y Perú. La posición peruana negaba la existencia de ese acuerdo.Y solicitaba a la Corte que el punto de partida de esa línea equidistante debía ser el punto 266”-
“Sin duda Chile discrepa profundamente de esta decisión, ya que todos los acuerdos, declaraciones y alegatos hechos por Chile y Perú, siempre se refirieron única y exclusivamente a las 200 millas. Sin perjuicio de lo anterior es necesario destacar que el fallo reconoce y cautela en su total integridad las 12 millas que constituyen en mar territorial de chilenos”, afirmó  Piñera.
Para Chile  el fallo conserva la casi totalidad de sus derechos de pesca e igualmente mantiene y respalda íntegramente la colectividad y proyección de la ciudad de Arica.
ALGUNOS ANTECEDENTES
La delimitación es un diferendo planteado por  Perú respecto a la soberanía de una zona marítima en el Pacífico. Perú sostiene la no existencia de un tratado específico de límites marítimos, en tano Chile considerala existencia de tratados internacionales vigentes sobre la materia.
El área marítima en cuestión está  entre el paralelo que cruza el punto donde termina la frontera terrestre, en la línea de la Concordia («Hito  1» según Chile y el «Punto Concordia» según el Perú) y la línea bisectriz a las perpendiculares a las costas chilenas y peruanas.
La posición peruana es que Chile y el Perú nunca habrían firmado un tratado específico.   Los instrumentos firmados en 1952 y 1954 corresponderían a acuerdos de una "Conferencia sobre Explotación y Conservación de las Riquezas Marítimas del Pacífico Sur", para resguardar los recursos marinos de flotas extranjeras.
 La Declaración de Zona Marítima de 1952, firmada por delegados de Chile, Ecuador y Perú, define como zona marítima de un país las 200 millas medidas desde la costa. En caso que se encuentren islas, la zona marítima queda limitada por el paralelo, pero no define que sucede cuando las 200 millas se superponen. Entre Chile y Perú no se encontrarían islas en las 200 millas.
El Perú no reconoce los tratados de 1952 y 1954 como tratados de límites marítimos ni con Ecuador, ni con Chile.    La posición peruana, sobre la inexistencia de tratados de límites marítimos con Chile, se vería reforzado por la fijación de límites entre Perú y Ecuador que habría ocurrido en 2011. Ecuador y Perú firmaron notas diplomáticas idénticas en las que  se fija la frontera marítima,sin mencionarse a los acuerdos de 1952 y 1954.

En noviembre de 2012, Ecuador y Perú firmaron una declaración presidencial conjunta sobre reconocimiento internacional del golfo de Guayaquil como «bahía histórica», en la cual se indica que el acuerdo suscrito en mayo de 2011 mediante notas reversales era uno «sobre límites marítimos».  La integración económica y social es un referente valioso para la nueva situación peruano-chilena.
Ecuador y Colombia definieron sus límites marítimos con los instrumentos que firmaron en 1952 y 1954. Chile y el Perú firmaron los mismos instrumentos.
Perú solicitó a Chile, durante los años 2000 y 2004, negociaciones tendientes a firmar un tratado de límites marítimos, ante lo cual Chile respondió en el año que los acuerdos de 1952 y 1954 constituyen tratados de límites marítimos entre ambos países.
Otra situación pendiente es la Mediterraneidad de Bolivia: la situación es entendida en Chile como una dificultad para resolver el problema de la mediterraneidad boliviana si decide otorgar una salida al mar por Arica. En el Perú se considera que la solución para la demanda boliviana por Arica, sólo será posible cuando esté resuelto el tema de la delimitación marítima.
EL DESARROLLO, LA MEJOR JUSTICIA
Existe entre otros proyectos el  Anillo Energético Sudamericano, que une a los estados de América del Sur para la producción de energía y su suministro. Esta propuesta ha estado en tela de juicio debido a la inestabilidad política de Bolivia, y ahora se abre un camino que debe propiciar  Chile y Perú.
En síntesis,  las fronteras  territoriales siguen limitando la buena vecindad. La complejidad de estas demandas,  no son de preocupación de los pueblos, porque, valgan verdades, en los pueblos fronterizos de América del Sur, sus pobladores  viven siempre entre el olvido secular y las demandas geopolíticas, que no siempre esconden oscuras operaciones de comercio de  armas y otras amenazas.
En 1929, con la suscripción del Tratado de Lima, tras la Guerra del Pacífico, se fijó la frontera terrestre entre la República del Perú y la República de Chile –estableciéndose la reincorporación al Perú del territorio de Tacna y la cesión definitiva a favor de Chile de la territorio de Arica–.DichoTratado no definió cual sería la frontera marítima entre ambos Estados.
Desde los años 1950 la suscripción de la Declaración de Santiago de 1952,  Chile sostiene venir ejerciendo soberanía sobre el área en controversia, de manera ininterrumpida y amparada en el derecho. Es por ello que la Armada chilena, en los casos que naves pesqueras peruanas han cruzado el paralelo y efectuado actividades de ese rubro, procede a detenerlos, trasladándolos hasta el puerto de Arica, lugar donde se procede a confiscarles los productos marinos obtenidos y se dispone su deportación a su país de origen.
El Perú rechaza que Chile estuviese ejerciendo soberanía sobre el área en controversia amparado por el derecho, pues estima que aquél entonces –año 1952 y 1954– no hubo establecimiento o reconocimiento de límites marítimos, sino declaraciones o convenios para conservar los recursos marinos.
En suma, el fallo de La Haya deja mayores satisfacciones para  Chile sobre los límites marítimos entre Perú y Chile. Los principales puntos de la sentencia son:  La frontera marítima mantiene una línea paralela que se inicia en el Hito N. 1 y llega hasta la milla 80.
2. A partir de la milla 80 la frontera sigue una línea diagonal hacia el suroeste hasta el punto B del gráfico.
3. La línea limítrofe continúa por una pequeña línea desde el punto B hasta el C del mismo gráfico elaborado por la Corte de La Haya.
En conclusión:  Chile fue favorecido con la consagración de la línea paralela hasta la milla 80. A partir de ahí cede un gran espacio marítimo a favor del Perú.
En ambos casos  el reto del futuro inmediato es mejorar las condiciones laborales en ambos territorios e impulsar inversiones en educación e infraestructura de salud y transporte  para sacar del olvido a centenas de poblados que no limitan con el mar. Solo así la paz será permanente y real, yambos países  son miembros  de los bloques regionales de UNASUR. CELAC y la Alianza del Pacífico.  Los fallos de la  Haya pueden ser referentes, pero la realidad cotidiana la viven los habitantes que mueren soñando en una tierra y sus recursos que nunca son para todos.