Papel de Arbol

jueves, 18 de febrero de 2016

Las industrias extractivas ante los ojos del mundo, según El Mercurio

Con el fin de profundizar la transparencia en la  actividad extractiva, Lima se convierte en febrero del 2016 en  la sede de  una séptima conferencia mundial de la Iniciativa para la Transparencia de las Industrias Extractivas - EITI.

La industria  extractiva, que tantas divergencias provoca en el mundo, será un tema de análisis y de propuestas, por representantes de sesenta países, entre  40 dignatarios  de  África, América, Asia y Europa y organizaciones especializadas,

Las autoridades peruanas para ser anfitriones de  esta cita internacional   han reiterado su contravertida condición de “país cumplidor” de las normas ecológicas  y ambientales para garantizar un desarrollo  económico y social equilibrado, sin poder ocultar  su incapacidad  y voluntad para resolver por  ejemplo el caso  de La Oroya, un centro minero de propiedad de la empresa norteamericana  Doe Run, adquirida con bonos  buietre.

La convocatoria advierte que el  Perú marca el  compromiso de  propiciar y  asumir el reto de que la recaudación  y la  gestión  de los ingresos  de la minería  e hidrocarburos sean  transparentes, empezando por el respeto irrestricto a los  derechos  de las personas que habitan las zonas  donde están  los principales recursos  energéticos  no  renovables.

“La iniciativa conocida con la sigla EITI,  es una coalición de Gobiernos, empresas, grupos de la sociedad civil, inversionistas y organizaciones internacionales que establece un estándar mundial de transparencia y rendición de cuentas para los ingresos provenientes de los recursos naturales.

El proceso EITI en América, gracias a las innovaciones en su implementación y su capacidad de representación a nivel de la región,  también ha   generado el cuestionamiento de decenas de organizaciones defensoras de las  comunidades.

La Iniciativa para la Transparencia de las Industrias Extractivas (EITI, por su sigla en inglés) es una norma internacional para promover la transparencia en los pagos y los ingresos de la industria extractiva.

En enero de 2010, había 30 países en proceso de implementar la EITI, siendo Azerbaijan y Liberia los únicos con la categoría de País cumplidor de la iniciativa. El resto de los 28 países candidatos a la EITI son: Albania, Burkina Faso, Camerún, República Centroafricana, República Democrática del Congo, República del Congo, Costa de Marfil, Guinea Ecuatorial, Gabón, Ghana, Guinea, Kazajstán, Kirguistán, Malí, Mauritania, Madagascar, Mongolia, Mozambique, Níger, Nigeria, Perú, Santo Tomé y Príncipe, Sierra Leona, Tanzania, Timor-Leste, Yemen y Zambia.

Los países participantes en la EITI,  asumen el compromiso de exigir a las empresas que publiquen los montos que pagan a los gobiernos, y que  los gobiernos también hagan de conocimiento abierto los montos que reciben de las empresas.

Las cifras, según las normas de EITI,  son conciliadas posteriormente por un administrador independiente.

Los grupos de la sociedad civil y los medios de comunicación que no participan en forma directa en EITI, también pueden jugar un papel de supervisión o de asistencia en la educación de la opinión pública.  El Secretariado Internacional de la EITI, con sede en Oslo, Noruega, es el encargado de convertir en acciones las decisiones políticas del Consejo Internacional, y de coordinar los esfuerzos a nivel mundial para apoyar la implementación de la EITI.


Entre las organizaciones internacionales que apoyan la EITI se encuentran el Banco Mundial, el FMI,  Banco Africano de Desarrollo, el Banco Asiático de Desarrollo, el Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo, y el Banco Europeo de Inversiones.