Papel de Arbol

jueves, 23 de junio de 2016

AMERICA LATINA, SEGUN EL MERCURIO, PELIGROSO BARRANCO



Jorge Zavaleta Alegre.- El Barranco Latinoamericano es un tajo entre el virreinato y la era espacial. La economía virreinal se desarrolló a partir de los modelos occidentales, en los que el tributo y el salario determinaban la relación con el poder en este campo.

El pensamiento virreinal aún vigente en gran parte de América no incorporó los elementos claves de la organización que encontró en esta parte del mundo, basado en la redistribución y la reciprocidad que, sin embargo, se mantuvieron vigentes entre la población indígena.

Los tributos fueron cobrados inicialmente a través de los encomenderos (época durante la cual predominó el cobro en especies), pero a partir de 1565 esta función recaudadora la realizaron los corregidores de indios, que en el siglo XVIII fueron sustituidos por los intendentes.

LA NOSTALGIA ESCONDIDA

En Lima, en el distrito de Barranco, en las Casuarinas de Surco o una playa a 100 km de la capital, el espacio está dividido por un tajo violento, al igual que otras zonas del país, donde quedan claros indicios de la escasez mental. Pocas casonas virreinales son como albergues exclusivos de los dueños del Perú, para que en los meses de verano bajaran cómodamente al mar Pacífico para disfrutar del singular clima que caracteriza a América Latina.

Visitando el Barranco Virreinal, permite revivir la teoría del determinismo geográfico y la estrecha relación con el neoliberalismo. Era un espacio donde se cultivaba la cultura, especialmente, la pintura y conciertos de música clásica, la exposición de fina platería, siguiendo el patrón de la vieja Europa.

En un museo cuya fachada tiene la réplica del Gran Templo de Atenas, era un espacio distante de los trabajadores agrícolas y pescadores que vivían en las áreas marginales, distantes del paisaje marino.

Una especialista en museografía, con estudios en EEUU, encargada de promover el Museo Osma de Barranco, recordó, en un seminario alentado por la Biblioteca Nacional, que una encuesta para conocer el por qué el ciudadano común no visitaba este museo, recordó que una niña que pasaba por la puerta de esta arquitectura, acompañada de su madre, le preguntó ¿qué había en ese espacio semi cerrado? Y la madre, no tardó en responderle, “ es un cementerio, según dice la gente”

EL ARTE Y LA CIENCIA

En este mes de Julio, Gladys Loayza Morales expone en el parque de Barranco su obra, su pintura, ante una población de diversos distritos de Lima, a unos cuantos pasos del Museo de la electricidad de Electro Perú, un recinto de alto voltaje, que se propone unir la historia de la ciencia y tecnología con todas las artes, con la clara filosofía que la separación de estas disciplinas hacen mucho daño en la formación del niño y de la ciudadanía, Sin duda es un tema mayor, que merece más difusión y compromiso del Estado y la sociedad civil.

Esta dualidad entre el Arte y el Estado aleja la posibilidad de soñar, de construir una convivencia como el mar Pacífico, que baña el litoral y atrae cada día a más pobladores rurales, porque los Andes se van despoblando, y donde los programas sociales son una estructura para distraer recursos públicos en iniciativas que encubren la indiferencia o la sustracción legalizada de fondos del Estado, salvo algunas iniciativas vigiladas por líderes populares.

Por eso mismo, el paisaje de Barranco, para artistas plásticos como Gladys Loayza le “inspira recrearla con mucho color. Y en su rica trayectoria, de casi dos décadas, recuerda su participación en “presencia de vida”, organizada por Word Trade Centre de Yakarta, Indonesia y la noche de arte en la residencia de la embajada Estados Unidos en Lima, entre centenas de muestras.

Diversos autores, especialmente mujeres, como Ana María Rocchietti, Licenciada en Ciencias Antropológicas y Ciencias de la Educación en la Universidad de Buenos Aires, explica con claridad que las sociedades latinoamericanas se constituyen sobre la base material de un desarrollo desigual en que la distribución de la pobreza y la marginalidad se combina con la identidad étnica.

LA MARCA DE LA POBREZA

Es así que la pobreza pone su marca específica en las formaciones culturales del continente, otorgando un carácter histórico-concreto a la articulación entre cultura dominante de identificación, cultura popular y cultura de la pobreza. Cómo se atreve el Banco Mundial que fue creado para reconstruir Europa después de la segunda guerra, afirme que la clase media ha aumentado en más del 50%, cuando la economía informal bordea el 90%, la salud es una quimera, la educación es un asalto al bolsillo de las familias y los capitales terminan en paraísos fiscales.

Cultura y pobreza se alojan en el punto preciso donde convergen estructura (sobre determinación) e Historia (acontecimiento), teoría y práctica. Por eso la indispensable necesidad de alentar el desarrollo como herramienta inseparable de la liberación. El horizonte social y significativo que denominamos cultura es una configuración de “verdades”, no solamente en sentido subjetivo.


En su interior se enuncia, se cree y se siente, pero sobre todo se imagina el mundo, bajo un criterio de verdad y de interpretación cuya fundamentación es la costumbre. En sí misma, la adjudicación de sentido a las cosas es un juicio de ajuste entre realidad y concepto

AMERICA LATINA, SEGUN EL MERCURIO, PELIGROSO BARRANCO



Jorge Zavaleta Alegre.- El Barranco Latinoamericano es un tajo entre el virreinato y la era espacial. La economía virreinal se desarrolló a partir de los modelos occidentales, en los que el tributo y el salario determinaban la relación con el poder en este campo.

El pensamiento virreinal aún vigente en gran parte de América no incorporó los elementos claves de la organización que encontró en esta parte del mundo, basado en la redistribución y la reciprocidad que, sin embargo, se mantuvieron vigentes entre la población indígena.

Los tributos fueron cobrados inicialmente a través de los encomenderos (época durante la cual predominó el cobro en especies), pero a partir de 1565 esta función recaudadora la realizaron los corregidores de indios, que en el siglo XVIII fueron sustituidos por los intendentes.

LA NOSTALGIA ESCONDIDA

En Lima, en el distrito de Barranco, en las Casuarinas de Surco o una playa a 100 km de la capital, el espacio está dividido por un tajo violento, al igual que otras zonas del país, donde quedan claros indicios de la escasez mental. Pocas casonas virreinales son como albergues exclusivos de los dueños del Perú, para que en los meses de verano bajaran cómodamente al mar Pacífico para disfrutar del singular clima que caracteriza a América Latina.

Visitando el Barranco Virreinal, permite revivir la teoría del determinismo geográfico y la estrecha relación con el neoliberalismo. Era un espacio donde se cultivaba la cultura, especialmente, la pintura y conciertos de música clásica, la exposición de fina platería, siguiendo el patrón de la vieja Europa.

En un museo cuya fachada tiene la réplica del Gran Templo de Atenas, era un espacio distante de los trabajadores agrícolas y pescadores que vivían en las áreas marginales, distantes del paisaje marino.

Una especialista en museografía, con estudios en EEUU, encargada de promover el Museo Osma de Barranco, recordó, en un seminario alentado por la Biblioteca Nacional, que una encuesta para conocer el por qué el ciudadano común no visitaba este museo, recordó que una niña que pasaba por la puerta de esta arquitectura, acompañada de su madre, le preguntó ¿qué había en ese espacio semi cerrado? Y la madre, no tardó en responderle, “ es un cementerio, según dice la gente”

EL ARTE Y LA CIENCIA

En este mes de Julio, Gladys Loayza Morales expone en el parque de Barranco su obra, su pintura, ante una población de diversos distritos de Lima, a unos cuantos pasos del Museo de la electricidad de Electro Perú, un recinto de alto voltaje, que se propone unir la historia de la ciencia y tecnología con todas las artes, con la clara filosofía que la separación de estas disciplinas hacen mucho daño en la formación del niño y de la ciudadanía, Sin duda es un tema mayor, que merece más difusión y compromiso del Estado y la sociedad civil.

Esta dualidad entre el Arte y el Estado aleja la posibilidad de soñar, de construir una convivencia como el mar Pacífico, que baña el litoral y atrae cada día a más pobladores rurales, porque los Andes se van despoblando, y donde los programas sociales son una estructura para distraer recursos públicos en iniciativas que encubren la indiferencia o la sustracción legalizada de fondos del Estado, salvo algunas iniciativas vigiladas por líderes populares.

Por eso mismo, el paisaje de Barranco, para artistas plásticos como Gladys Loayza le “inspira recrearla con mucho color. Y en su rica trayectoria, de casi dos décadas, recuerda su participación en “presencia de vida”, organizada por Word Trade Centre de Yakarta, Indonesia y la noche de arte en la residencia de la embajada Estados Unidos en Lima, entre centenas de muestras.

Diversos autores, especialmente mujeres, como Ana María Rocchietti, Licenciada en Ciencias Antropológicas y Ciencias de la Educación en la Universidad de Buenos Aires, explica con claridad que las sociedades latinoamericanas se constituyen sobre la base material de un desarrollo desigual en que la distribución de la pobreza y la marginalidad se combina con la identidad étnica.

LA MARCA DE LA POBREZA

Es así que la pobreza pone su marca específica en las formaciones culturales del continente, otorgando un carácter histórico-concreto a la articulación entre cultura dominante de identificación, cultura popular y cultura de la pobreza. Cómo se atreve el Banco Mundial que fue creado para reconstruir Europa después de la segunda guerra, afirme que la clase media ha aumentado en más del 50%, cuando la economía informal bordea el 90%, la salud es una quimera, la educación es un asalto al bolsillo de las familias y los capitales terminan en paraísos fiscales.

Cultura y pobreza se alojan en el punto preciso donde convergen estructura (sobre determinación) e Historia (acontecimiento), teoría y práctica. Por eso la indispensable necesidad de alentar el desarrollo como herramienta inseparable de la liberación. El horizonte social y significativo que denominamos cultura es una configuración de “verdades”, no solamente en sentido subjetivo.


En su interior se enuncia, se cree y se siente, pero sobre todo se imagina el mundo, bajo un criterio de verdad y de interpretación cuya fundamentación es la costumbre. En sí misma, la adjudicación de sentido a las cosas es un juicio de ajuste entre realidad y concepto

miércoles, 22 de junio de 2016

LATINOAMERICA ES UN PELIGROSO BARRANCO


Jorge Zavaleta Alegre/  Diario16 Madrid
El Barranco Latinoamericano es un tajo entre el virreinato y la era espacial. La economía virreinal se desarrolló a partir de los modelos occidentales, en los que el tributo y el salario determinaban la relación con el poder en este campo.

El pensamiento virreinal aún vigente en gran parte de América no incorporó los elementos claves de la organización que encontró en esta parte del mundo,  basado en la redistribución y la reciprocidad que, sin embargo, se mantuvieron vigentes entre la población indígena.

Los tributos fueron cobrados inicialmente a través de los encomenderos (época durante la cual predominó el cobro en especies), pero a partir de 1565 esta función recaudadora la realizaron los corregidores de indios, que en el siglo XVIII fueron sustituidos por los intendentes.

LA NOSTALGIA ESCONDIDA
En Lima, en el distrito  de Barranco,  en las Casuarinas de Surco o una playa a 100 km de la capital, el  espacio está dividido por un tajo violento, al igual que otras zonas del país, donde quedan claros indicios de la escasez mental. Pocas casonas virreinales son como albergues exclusivos  de los  dueños del Perú, para que en los meses de verano bajaran cómodamente al mar Pacífico para disfrutar  del singular clima que caracteriza  a  América Latina.

Visitando el Barranco Virreinal, permite  revivir  la teoría del determinismo geográfico y la estrecha relación con  el neoliberalismo.  Era un espacio donde se cultivaba  la cultura, especialmente, la pintura y  conciertos de música clásica, la exposición de fina platería,  siguiendo el patrón de la  vieja Europa.

En un museo cuya fachada tiene la réplica del Gran Templo de Atenas, era un espacio distante de los  trabajadores  agrícolas y pescadores  que  vivían en las áreas marginales, distantes del paisaje marino.

Una especialista en museografía, con estudios en  EEUU, encargada de promover el Museo Osma  de  Barranco, recordó,  en un seminario alentado  por la  Biblioteca  Nacional, que   una encuesta para conocer el por qué el ciudadano común no visitaba este museo, recordó que una niña que pasaba  por la puerta de esta arquitectura, acompañada de su madre, le preguntó ¿qué había en ese espacio semi cerrado? Y la madre, no tardó en responderle,  “ es un cementerio, según dice la gente”
Lienzo de Gladys Loayza, Barranco 2016

EL ARTE  Y LA CIENCIA
En este mes de Julio,  Gladys Loayza Morales expone en el parque de Barranco su  obra, su pintura,  ante una población de diversos distritos de Lima, a unos cuantos pasos del Museo de la electricidad de Electro Perú, un recinto  de alto voltaje, que se propone unir la historia de la ciencia y tecnología con todas las artes, con la clara filosofía  que la separación de estas  disciplinas hacen mucho daño en la formación  del niño y de la ciudadanía, Sin duda es un tema mayor, que merece  más difusión y compromiso del Estado y la sociedad civil.

Esta dualidad entre el Arte y el Estado aleja la posibilidad de soñar, de construir una convivencia como  el mar Pacífico, que baña el  litoral y atrae cada día a más pobladores rurales, porque los Andes se van despoblando, y donde los programas sociales son una  estructura para distraer recursos públicos en iniciativas que encubren la indiferencia o la sustracción legalizada de fondos del  Estado, salvo algunas iniciativas vigiladas por líderes populares.

Por eso mismo, el  paisaje de Barranco, para artistas plásticos como Gladys Loayza le “inspira recrearla con mucho color. Y en su rica trayectoria, de casi dos décadas, recuerda su participación en “presencia de vida”, organizada por Word Trade Centre de Yakarta, Indonesia  y la noche de arte en la residencia de la embajada Estados Unidos en Lima, entre centenas de muestras.

Diversos autores, especialmente mujeres, como Ana María Rocchietti, Licenciada en Ciencias Antropológicas y Ciencias de la Educación en la Universidad de Buenos Aires, explica con claridad que las sociedades latinoamericanas se constituyen sobre la base material de un desarrollo desigual en que la distribución de la pobreza y la marginalidad se combina con la identidad étnica.

LA MARCA DE LA POBREZA
Es así que la pobreza pone su marca específica en las formaciones culturales del continente, otorgando un carácter histórico-concreto a la articulación entre cultura dominante de identificación, cultura popular y cultura de la pobreza. Cómo se atreve el Banco Mundial que fue creado para reconstruir Europa después de la segunda  guerra, afirme  que la clase media ha aumentado en más del  50%, cuando la economía  informal bordea el 90%, la salud es una quimera, la educación es un asalto al bolsillo de las familias y los capitales terminan en paraísos fiscales.
Lienzo de July Balarezo, Barcelona-Lima, Taller  Teresa Mestre


Cultura y pobreza se alojan en el punto preciso donde convergen estructura (sobre determinación) e Historia (acontecimiento), teoría y práctica.  Por eso  la indispensable necesidad de alentar el  desarrollo  como  herramienta inseparable  de la liberación. El horizonte social y significativo que denominamos cultura es una configuración de “verdades”, no solamente en sentido subjetivo.

En su interior se enuncia, se cree y se siente, pero sobre todo se imagina el mundo, bajo un criterio de verdad y de interpretación cuya fundamentación es la costumbre. En sí misma,  la adjudicación de sentido a las cosas  es un juicio de ajuste entre realidad y  concepto.



martes, 21 de junio de 2016

LA BANCA DE DESARROLLO, BONDADES Y LIMITACIONES


ALIDE con nuevo liderazgo

Jorge Zavaleta Alegre
Diversas  fuentes académicas coinciden que un banco de desarrollo es aquel que financia, normalmente a una tasa de interés inferior a la del mercado, proyectos cuya finalidad es promover el desarrollo económico de una determinada región o grupo de países.

Por lo general el capital del Banco está conformado por las contribuciones de los estados nacionales miembros, los cuales tienen un voto ponderado según el monto de su aporte el Directorio y otros organismos de toma de decisiones.

El Banco Mundial nació como el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento de la Europa destruida por la segunda guerra mundial, con la sigla  BIRF (en inglés: International Bank for Reconstruction and Development o IBRD).

En la actualidad  se mantiene mediante pagos regulados por sus Estados miembros. Opera sobre tres ejes: contribuir a la reconstrucción de los países, ayudar a elevar el nivel de vida de los habitantes de los países miembros mediante el crecimiento equilibrado y cooperar en la transición de una economía de guerra en una economía de paz.

El BIRF entró formalmente en funcionamiento el 27 de diciembre de 1945, luego de la ratificación internacional de los acuerdos de Bretton Woods, realizada entre el 1 y el 22 de julio de 1944, en Bretton Woods (Nuevo Hampshire), Estados Unidos.

LATINOAMERICA
El Banco Interamericano de  Desarrollo – IADB, nació  en 1959, funciona en Washington  y su primera operación fue  crear la Autoridad del  Agua  en Arequipa, ciudad al  sur del Perú, parte  del Arco de Fuego  del Pacífico, que había sufrido un violento  sismo que destruyó incluso los canales de distribución  del  agua.

Atendiendo la solicitud del  Alcalde  de la Ciudad Blanca, al  pie del  Volcán Misti, el  BID promovió una moderna administración del sistema de distribución del agua, que permitiera crear una estructura ágil que  brindara un servicio a todos los habitantes. Así fue. Cincuenta y cinco años, ese proyecto  funciona  y ha servido de referente para otras  urbes.

En la actualidad el BID es el banco regional de desarrollo más grande a nivel mundial y ha servido como modelo para otras instituciones similares a nivel regional y subregional. Aunque nació en el seno de la Organización de Estados Americanos (OEA) no guarda ninguna relación con esa institución panamericana, ni con el Fondo Monetario Internacional (FMI) o con el Banco Mundial.

La proyección del  BID, se sustenta en la visión de  Enrique Iglesias, ex canciller del  Uruguay y uno de los más destacados americnanistas promotores del desarrollo Regional.

BANCO ANDINO DE FOMENTO
La CAF   es un banco de desarrollo constituido en 1970 y conformado por 19 países - 17 de América Latina y el Caribe, España y Portugal- y 14 bancos privados de la región.

Promueve un modelo de desarrollo sostenible, mediante operaciones de crédito, recursos no reembolsables y apoyo en la estructuración técnica y financiera de proyectos de los sectores público y privado de América Latina. Con sede en Caracas, Venezuela, cuenta con oficinas en Buenos Aires, La Paz, Brasilia, Bogotá, Quito, Madrid, México D.F, Ciudad de Panamá, Asunción, Lima, Montevideo y Puerto España.

Sus socios y diversos alcaldes se preguntan: ¿Son inclusivas las ciudades latinoamericanas?.

 La respuesta es que el 80% de los habitantes de América Latina vive en zonas urbanas, por lo que las ciudades son el objeto central de las agendas de desarrollo e inclusión.

En los últimos años,  el debate sobre el desarrollo que anima la CAF se ha centrado más en definir cuáles son las mejores políticas para el crecimiento y la inclusión y  en las capacidades de las agencias encargadas de poner en marcha esas iniciativas.

 Uno de los obstáculos más notorios que enfrenta América Latina para aumentar el bienestar general de una manera inclusiva es la falta de conocimiento sobre cuál es la mejor manera de diseñar e implementar una política pública.

Por esta y otras explicaciones, la  CAF, en varias de sus investigaciones, analiza la Participación electoral y no electoral en América Latina. La importancia que tiene el ciudadano como auditor externo del Estado es una idea ya establecida tanto en la región como en el mundo entero. Cada vez son más los ciudadanos que se deciden a cumplir un rol cívico más activo, demandando una relación productiva entre los países  y sus gobiernos democráticos.

Hay  otros  bancos  de desarrollo nacional, que no siempre marchan  en función de los grandes objetivos nacionales.  De  allí la  trascendencia de ALIDE, Asociación Latinoamericana de Instituciones Financieras para el Desarrollo, organismo internacional, sin fines de lucro, que representa a la banca de desarrollo de América Latina y el Caribe.

Opera desde Lima (Perú), a través de prácticas financieras que impulsa entre sus asociados, como el financiamiento de proyectos inclusivos, responsables y sustentables. Cuenta con más de 80 miembros activos en Latinoamérica, el Caribe y en países fuera de la región como Alemania, Canadá, China, España, Portugal, Suecia y Rusia. Su sistema de gestión de calidad cuenta con certificación ISO 9001-2008.

EL  GREMIO REGIONAL

En ALIDE se practican tres valores fundamentales: La integridad, El compromiso y El trabajo en equipo. Todos apuntan   o deben fortalecer la acción y participación de las instituciones financieras de desarrollo en el proceso económico y social de América Latina y el Caribe, así como de su propia condición de organismo representativo de la banca de desarrollo de la región.

 Recientemente ha renovado su secretaria general,  tras el  fallecimiento  de su tenaz funcionario Rommel Acevedo,  y el  temporal reemplazo de  Ricardo Palma Valderrama, abogado y  banquero, cuya conducta institucional  sobresale en medio de un país con una profunda crisis moral, ética, política  y administrativa en el Estado y el sector privado. Palma creó  el premio sobre banca de desarrollo “Rommel Acevedo” con el fin de impulsar los proyectos de investigación sobre la banca de desarrollo en América Latina y el Caribe y un dinámico promotor de instituciones como las asambleas de gobernadores del BID en el 2003, al igual  que la cita del  BM en noviembre del 2015, ambas en Lima.

El nuevo Secretario General de ALIDE, desde el 20 de mayo de 2016, reconocido en la 46° Reunión Ordinaria de la Asamblea General de dicha entidad, es Edgardo Álvarez Chávez,  quien asume en un acto  especial con la participación en videoconferencia de la Presidenta de ALIDE, María Soledad Barrera, de nacionalidad ecuatoriana, y miembros del Consejo Directivo y personal de la Secretaría General.

Álvarez agradece el respaldo y felicita a los jefes de programas y colaboradores de la Secretaría por el accionar y coordinación que vienen realizando. Así también, indicó sentir una gran responsabilidad y orgullo de incorporarse a una institución que está comprometida con el crecimiento de los países, a través del fortalecimiento del sistema de financiamiento del desarrollo en la región. Ello debido a que considera que ALIDE contribuye con la visión de banca de desarrollo creadora e incentivadora de mercados para la inclusión de personas, proyectos y territorios excluidos del financiamiento de fuentes tradicionales y del apoyo a la transformación estructural de las economías de sus respectivas naciones.

El flamante secretario general expresó su determinación para contribuir con el crecimiento de ALIDE, que ha sido,  y está llamada a servir de vaso comunicante entre sus asociados, para trasmitir las mejores prácticas y gestión del financiamiento del desarrollo.

Así, dentro de las acciones que espera implementar está la elaboración de un plan estratégico para los siguientes cinco años, que incorpore la temática desarrollada en las Asambleas Generales y que se pueda llevar a niveles de acciones operativas.

Con sede en Lima, ALIDE es el organismo internacional representativo de la banca de desarrollo de América Latina y el Caribe. Tiene casi un centenar de miembros en Latinoamérica, el Caribe, Alemania, Canadá, China, España, Francia, Portugal y Rusia. ALIDE es el primer organismo internacional con sistema de gestión de calidad certificado con la ISO 9001.

La entidad financiera Cofide, uno de los miembros de ALIDE obtuvo el premio al mejor Banco de Desarrollo del 2016 de la región. Alide resaltó la realización de operaciones por más de 700 millones de dólares, como parte de su programa Bionegocios, las cuales se destinaron a minicentrales hidroeléctricas, parques eólicos y plantas de tratamiento residual, entre otros.


Alide consideró su mejor calificación de riesgo, según la agencia calificadora Moody’s, al haber obtenido un grado de inversión estable de acuerdo a Standard and Poor’s y Fitch Rating, y la calificación A+ de Equilibrium. Cuenta con casi un centenar de miembros en Latinoamérica, el Caribe, Alemania, Canadá, China, España, Francia, Portugal y Rusia.

América Latina tiene que avanzar en una inteligencia de negocios que permita establecer modelos que se hagan cargo de la fenomenología y dinámica propia de la micro y la pequeña empresa, para, efectivamente, atender a mercados masivos con herramientas de mercado masivo que permitan bajar el costo de transacción en forma importante. 

Al bajar costos de operación se puede sacrificar algomás de riesgo y así profundizar el mercado. Entonces, la empresa necesita desarrollar, y automatizar sus procesos de producción de crédito (evaluación, selección, liquidación o asignación, seguimiento y recuperación del crédito). Se ha avanzado  en el tema de liquidación y seguimiento del crédito (con controles de gestión establecidos), pero todavía no en las decisiones, los procesos de evaluación y selección, que es además donde está el riesgo, y establecer puntos de corte adecuados. Ese es el fin  de Alide, que esperan los empresarios de parte de la  Banca de Desarrollo.

Diario16/Madrid
Corresponsalia de América Latina


El posfranquismo, historia de lo inevitable