Papel de Arbol

domingo, 17 de diciembre de 2017

GUERRA Y PAZ, inacabable conflicto humano, por FRANCISCO CARRANZA ROMERO

Guernica. Inspirado en el bombardeo de Guernica, España, durante la Guerra Civil española, Pablo Picasso completó su obra más famosa, en 1937. Esta obra fue originalmente encargada por el gobierno español e intentaba representar el sufrimiento de la guerra y finalmente presentarse como un símbolo de paz.https://plus.google.com/+PorelAmorDelArtE2012.
...

Si vis pacem; non para bellum: Si quieres la paz; no prepares la guerra. Este principio sí nos satisfará a todos. Nos hará más humanos.

Francisco Carranza Romero
GUERRA, GUERRERO
Con la palabra “guerra” nos referimos al enfrentamiento violento de grupos humanos para matarse y destruirse en masa. Los que hacen la guerra se justifican argumentado que es un acto necesario para imponerse a la fuerza cuando no se puede por la razón. La palabra de origen germánico “guerra” ha superado en español a otras palabras de origen latino: pugna, bellum. Su campo semántico es muy amplio: desavenencia, enemistad, hostilidad, combate, lucha armada; pero en el centro están el odio y la violencia.

Y la historia de la humanidad está marcada por las guerras de conquista, apropiación de riquezas y sometimiento de las poblaciones vencidas; por eso hay instituciones que forman profesionales para la “Ciencia y Arte” de la Guerra. Hasta hay patronímicos: Guerra, Guerrero.

SI VIS PACEM, PARA BELLUM
Los conquistadores y expansionistas romanos decían: Si vis pacem; para bellum: Si quieres la paz; prepara la guerra. Desde entonces, hay instituciones que justifican la necesidad de vivir preparándose para la guerra. Y la ciencia se pone al servicio de la guerra.

Se habla de muchas clases de guerras: guerra fría, guerra sicológica, guerra sucia, guerra sorda, guerra santa, guerra sangrienta, guerra galana, guerra biológica, guerra química, guerra nuclear… En fin, se trata de una industria próspera que inventa el arma; luego, provoca conflictos para comprobar los efectos letales de sus inventos en todas las especies de la biósfera. 

Las guerras son propagandas reales del carácter mortal de las armas. Asegurada la venta de la nueva arma; inmediatamente se fabrica otra para anular sus efectos mortales. Así, la interminable cadena de fabricación de armas ofensivas y defensivas se convierte en negocio pujante. El principio Si vis pacem; para bellum, sigue vigente. El ser humano es un animal que goza de ejercer la violencia y dominación sobre otros de su especie.

¿Es científicamente correcto poner los conocimientos al servicio de la guerra? ¿Es arte el hecho de matarse entre los seres humanos? ¿Desde cuándo se han pervertido las palabras ciencia y arte? Preguntas de Ética que merecen respuestas. 

Para muchos el arte es la expresión de la reflexión y de la búsqueda de la belleza. El acto de matarse no es nada reflexivo; al contrario, es irreflexivo y carece de toda belleza. Sólo el enfermo mental puede hallar belleza en los actos de matar.

La guerra puede ser justificada sólo en la búsqueda de liberación y justicia ante las condiciones de opresión y humillación.

CIENCIA Y ARTE DE PAZ
Si hablamos de la protección del medio ambiente, también es tiempo de que hablemos de la protección de la ecología mental. Limpiemos el ambiente mental con ideas, ciencias y artes de paz. 

No sigamos repitiendo que el acto de matar en masa es ciencia y arte. ¿Por qué no hablamos de ciencia y arte de paz? En el hogar, en la escuela y en la sociedad eduquemos a las nuevas generaciones con estrategias de paz. La ciencia de paz sí es demostración de responsabilidad por la vida humana. El arte de paz sí es más reflexivo y más bello. Recurro a dos maestros asiáticos: Sidarta Gautama (siglo V a C) dijo: El odio no disminuye con el odio. El odio disminuye con el amor. Jesús también habló del amor al prójimo.


Si realmente optamos por la cultura de paz, superemos el principio romano añadiendo sólo el adverbio “non”; así tendremos: Si vis pacem; non para bellum: Si quieres la paz; no prepares la guerra. Este principio sí nos satisfará a todos. Nos hará más humanos.

No hay comentarios: