Papel de Arbol

martes, 28 de mayo de 2019

Los ojos del Banco Mundial y el ciudadano común, Diario16 de Madrid


https://diario16.com/los-ojos-del-banco-mundial-y-el-ciudadano-comun/
Por Jorge Zavaleta Alegre, Corresponsal en América Latina
28.05.2019
El Banco Mundial ha logrado que la mayoría de poblaciones crea que su destino ha mejorado, cuando en realidad sufre un irreversible retroceso, salvo minorías, sobre todo, en países del Norte con su desarrollo integral.

Para entender cómo marcha la economía del planeta existen diversos métodos. Tomando como referencia el informe sobre el Perú, avalado por su Ministerio de Economía y Finanzas y su abanico de instituciones y mecanismos, nos lleva a una ilusión óptica, que contrasta con la cruda realidad. El enfoque sobre el Perú no difiere en la forma y fondo de gran parte de países, especialmente del sur del planeta.

El BM considera que el Perú con acertadas políticas macroeconómicas y estructurales, combinadas con condiciones externas propicias, creció a un ritmo cercano al 6% durante la última década y, entre 2004 y 2015, 9 millones de peruanos salieron de la pobreza.
Nos dice también que entre 2002 y 2013, este país se distinguió como uno de los que mayor dinamismo logró en América Latina, con una tasa de crecimiento promedio del PBI de 6,1% anual.
El BM sorprende cuando publicita que este país latinoamericano, en el mediano plazo, espera que “el crecimiento se mantenga cercano al 4% anual, sostenido por la fortaleza que viene mostrando la demanda interna y por un paulatino aumento de las exportaciones”.
El MEF del Perú precisa que el país registró en 2018 uno de los mayores avances en la región, con el 4% y con dicho resultado se posiciona como una de las economías con la mayor tasa de expansión en Latinoamérica, ubicándose por encima del 3.9% acumulado en 113 meses de expansión continua. Y según el consenso del mercado, al cierre del año pasado, Chile habría crecido 4%, Colombia 2.6%, México 2% y Brasil 1.3%.
También afirma que el proceso de consolidación fiscal permitiría una convergencia del déficit público hacia un nivel de 1% del PBI en el 2021.

PROYECCIONES VULNERABLES

Las proyecciones de crecimiento son vulnerables. Sin embargo, destaca que este país de 33 millones de habitantes, con un tercio concentrado en Lima, capital escindida entre un mundo post-virreinal y población emergente, supervive bajo la informalidad ampliada, con financieras clandestinas, narcotráfico, corrupción impune, escasez de vivienda,  ausencia de servicios de salud, educación con presupuestos deficitarios y asientos mineros que destruyen los cursos de agua y la exuberante Amazonía.
Ojo: La pobreza (porcentaje de la población que vive con menos de USD 5,5 al día) cayó de 52,2% en 2005 a 26,1% en 2013, lo que equivale a decir que 6,4 millones de personas dejaron de ser pobres durante ese periodo. La pobreza extrema (aquellos que viven con menos de USD 3,2 al día) disminuyó de 30,9% a 11,4% en ese mismo lapso.
Entre 2014 y 2017, la expansión de la economía se desaceleró a un promedio de 3,0% anual, sobre todo como consecuencia de la caída del precio internacional de las materias primas, entre ellas el cobre, principal producto de exportación peruano. Ahora, crece a un promedio del 4% anual.
En este enfoque del PBI no se hace visible la malnutrición y el retraso en el crecimiento infantil que se vinculan con el saneamiento deficiente. Pues en el mundo hay más de 2600 millones de personas que no tienen acceso a un retrete adecuado o agua limpia para lavar o beber. El Perú no está fuera de esta tragedia.
El Perú forma es parte esta realidad: saneamiento deficiente en el mundo causa 1,6 millones de muertes cada año y contribuye al retraso del crecimiento infantil. Más de 150 millones de niños presentan retraso en el crecimiento. Investigaciones recientes indican que el cerebro de los niños con retraso del crecimiento desarrolla menos conexiones neuronales que el de los niños con un crecimiento apropiado, quedando en desventaja en la escuela y en el trabajo en un mundo cada vez más competitivo.
La sorpresa, recién este mes de ayo del 2019, el Congreso del Perú,  ha aprobado la Ley de Salud Mental, solo desiderativa. El crecimiento económico no implica crecer en bienestar.
José Galindo, desde su “Organización Sostenible”, nos recuerda la existencia de seis indicadores alternativos al Producto Interior Bruto. Con el PIB pretenden medir la calidad del desarrollo de un país, porque sólo mide la cantidad de dinero que se mueve en un país, y no en qué se gasta.
Para aumentar el PIB, los políticos decidieron en 2014 que la prostitución y el narcotráfico se tuviesen en cuenta al calcular el PIB. ¡Qué fácil es subir el PBI.

OTROS INDICADORES

Veamos el Indicador de Progreso Genuino o Real (IPG). Definido por Lew Daly, el IPG se usa ya en algunos estados de EE.UU. (Maryland o Vermont). Si comparamos el PIB con el IPG en ese país, vemos que mientras el primero no ha parado de subir, el segundo es casi estable desde 1968.
El PIB Verde. Consiste en dar valor económico a los daños provocados a la Naturaleza, y restarlos al PIB tradicional. China prometió usarlo, pero los resultados fueron tan negativos que se descartó usar el PIB Verde, pues resultó mejor para la economía taparse los ojos a los daños ambientales.
El Índice de Desarrollo Humano (IDH). Definido por la ONU, usa 3 parámetros para medir la calidad de vida de un país: Esperanza de vida: Nivel de vida digno (PIB per cápita), y Educación (años de educación obligatoria, alumnos matriculados en distintos niveles, y tasas de alfabetización).
Junto al IDH el cooficiente de Gini (la distribución de la riqueza), son indicadores fundamentales, no los únicos, que sirven para el cálculo de diferentes parámetros que pueden ser útiles a la hora de establecer criterios de desarrollo y que permitan la comparación entre diferentes territorios
Economistas de “El Salmon Contracorriente” y otras de fuentes de prestigio señalan dos corolarios de la nueva economía de la transacción basada en el conocimiento. Primero, los intercambios no monetarios de conocimiento no se pueden medir de la manera tradicional, por ejemplo, no salen al PIB.
Y los mercados informales del conocimiento no se consideran como mercados. Y, segundo, puesto que el conocimiento es la verdadera moneda de cambio, los roles tradicionales de los agentes económicos se diluyen aceleradamente.
Si trabajan con el conocimiento, y vale el conocimiento de todo tipo científico, tecnológico, técnico o una habilidad cualquiera. En la nueva economía de la transacción, la verdadera moneda de cambio es el conocimiento.

El mensaje optimista persiste en la élite gubernamental y las finanzas privadas de países como el Perú: “Estamos avanzando en la recuperación de la tasa de crecimiento del PBI potencial. El gobierno está comprometido con la consolidación del crecimiento de la economía por encima de 4% en los próximos años, acompañado del manejo responsable de las finanzas públicas, lo que contribuirá con la reducción de la pobreza y la generación de mayor bienestar en la población», finaliza el reciente discurso gubernamental del Perú, al incorporar un nuevo viceministro del sector, Michel Canta, entre las decenas de funcionarios que desfilan según el humor de los titulares o del gobierno, frente a la inestabilidad dejada por cinco gobernantes sucesivos acusados de corrupción y un reciente terremoto, en el Norte, el más fuerte de los últimos doce años.
...
Breve  Historia para los lectores de América


España: Diario 16 regresa a los quioscos

Por @cdperiodismo
Publicado el 19 de enero del 2016.
Regresa. Catorce años después de que el Grupo Voz cerrara Diario 16, que estuvo en la calle desde 1976 hasta 2001, el rotativo regresó a los quioscos españoles de manera mensual. Y pocos meses después recuperó su origen primigenio, en  ediciones diarias.
Con una redacción que formó parte de la revista Cambio 16, el rotativo –informa – renace bajo el nombre de Diario 16.

“El diario icono de la Transición resurge con nuevos bríos para acometer el reto de convertirse en referencia del nuevo periodismo reflexivo, que aborde con valentía, libertad inquebrantable y sin las cortapisas a las que nos tienen acostumbradas las dictaduras públicas y privadas la noble tarea de informar de esta nueva y compleja realidad nacional e internacional”, explica en su web.

El medio señala que sus nuevos retos informativos tienen internet como vehículo de comunicación, una herramienta que va a utilizar “en su máxima amplitud”, pero sin olvidar la fuerza del papel “como correa de transmisión entre pasado, presente y por supuesto futuro de la profesión más bella del mundo”.
diario 16 | España

01_diario16




https://www.clasesdeperiodismo.com/2016/01/19/espana-diario-16-regresa-a-los-quioscos/





Los Ojos del Banco Mundial y el Ciudadano Común


Jorge Zavaleta  Alegre
El Banco Mundial ha logrado que la mayoría de poblaciones crea que su destino ha mejorado, cuando en realidad sufre un irreversible retroceso, salvo minorías, sobre todo, en países del Norte con su desarrollo integral.

El World Bank, creado como una fuente de asistencia financiera y técnica para los países que integran la ONU, fue fundado en 1945, al término de la Segunda Guerra Mundial, y ahora se puede hacer un balance de su función con diferentes fuentes y disciplinas.

Para entender cómo marcha la economía del planeta existen diversos métodos. Tomando como referencia el informe sobre el Perú, avalado por su Ministerio de Economía y Finanzas y su abanico de instituciones y mecanismos, nos lleva a una ilusión óptica, que contrasta con la cruda realidad. El enfoque sobre el Perú no difiere en la forma y fondo de gran parte de países, especialmente del sur del planeta.

El BM considera que el Perú con acertadas políticas macroeconómicas y estructurales, combinadas con condiciones externas propicias, creció a un ritmo cercano al 6% durante la última década y, entre 2004 y 2015, 9 millones de peruanos salieron de la pobreza.

Nos dice también que entre 2002 y 2013, este país se distinguió como uno de los que mayor dinamismo logró en América Latina, con una tasa de crecimiento promedio del PBI de 6,1% anual. 

El BM sorprende cuando publicita que este país latinoamericano, en el mediano plazo, espera que “el crecimiento se mantenga cercano al 4% anual, sostenido por la fortaleza que viene mostrando la demanda interna y por un paulatino aumento de las exportaciones”.

El MEF del Perú precisa que el país registró en 2018 uno de los mayores avances en la región, con el 4% y con dicho resultado se posiciona como una de las economías con la mayor tasa de expansión en Latinoamérica, ubicándose por encima del 3.9% acumulado en 113 meses de expansión continua. Y según el consenso del mercado, al cierre del año pasado, Chile habría crecido 4%, Colombia 2.6%, México 2% y Brasil 1.3%.

También afirma que el proceso de consolidación fiscal permitiría una convergencia del déficit público hacia un nivel de 1% del PBI en el 2021.

PROYECCIONES VULNERABLES
Las proyecciones de crecimiento son vulnerables. Sin embargo, destaca que  este país  de  33 millones de habitantes, con  un tercio concentrado en Lima, capital escindida entre un mundo post-virreinal y  población emergente,  supervive  bajo la informalidad ampliada, con financieras clandestinas, narcotráfico, corrupción impune, escasez  de vivienda,    ausencia de servicios  de salud, educación con presupuestos deficitarios y asientos mineros que destruyen  los cursos de agua y la exuberante Amazonía.

Ojo: La pobreza (porcentaje de la población que vive con menos de USD 5,5 al día) cayó de 52,2% en 2005 a 26,1% en 2013, lo que equivale a decir que 6,4 millones de personas dejaron de ser pobres durante ese periodo. La pobreza extrema (aquellos que viven con menos de USD 3,2 al día) disminuyó de 30,9% a 11,4% en ese mismo lapso.

Entre 2014 y 2017, la expansión de la economía se desaceleró a un promedio de 3,0% anual, sobre todo como consecuencia de la caída del precio internacional de las materias primas, entre ellas el cobre, principal producto de exportación peruano. Ahora, crece a un promedio del 4% anual.

En este enfoque del PBI no se hace visible la malnutrición y el retraso en el crecimiento infantil que se vinculan con el saneamiento deficiente. Pues en el mundo hay más de 2600 millones de personas que no tienen acceso a un retrete adecuado o agua limpia para lavar o beber.  El Perú no está fuera de esta tragedia.

El Perú forma es parte esta realidad: saneamiento deficiente en el mundo causa 1,6 millones de muertes cada año y contribuye al retraso del crecimiento infantil. Más de 150 millones de niños presentan retraso en el crecimiento. Investigaciones recientes indican que el cerebro de los niños con retraso del crecimiento desarrolla menos conexiones neuronales que el de los niños con un crecimiento apropiado, quedando en desventaja en la escuela y en el trabajo en un mundo cada vez más competitivo.

La sorpresa, recién este mes de ayo  del  2019, el  Congreso  del Perú,   ha aprobado la Ley de Salud Mental, solo  desiderativa. El crecimiento económico no implica crecer en bienestar.  

José Galindo, desde su “Organización Sostenible”, nos recuerda la  existencia  de seis indicadores alternativos al Producto Interior Bruto. Con el PIB pretenden medir la calidad del desarrollo de un país, porque sólo mide la cantidad de dinero que se mueve en un país, y no en qué se gasta.

Para aumentar el PIB, los políticos decidieron en 2014 que la prostitución y el narcotráfico se tuviesen en cuenta al calcular el PIB. ¡Qué fácil es subir el PBI.


OTROS INDICADORES
Veamos el Indicador de Progreso Genuino o Real (IPG). Definido por Lew Daly, el IPG se usa ya en algunos estados de EE.UU. (Maryland o Vermont). Si comparamos el PIB con el IPG en ese país, vemos que mientras el primero no ha parado de subir, el segundo es casi estable desde 1968.

El PIB Verde. Consiste en dar valor económico a los daños provocados a la Naturaleza, y restarlos al PIB tradicional. China prometió usarlo, pero los resultados fueron tan negativos que se descartó usar el PIB Verde, pues resultó mejor para la economía taparse los ojos a los daños ambientales.

El Índice de Desarrollo Humano (IDH). Definido por la ONU, usa 3 parámetros para medir la calidad de vida de un país: Esperanza de vida:  Nivel de vida digno (PIB per cápita), y  Educación (años de educación obligatoria, alumnos matriculados en distintos niveles, y tasas de alfabetización).

Junto al IDH el cooficiente de Gini (la distribución de la riqueza), son indicadores fundamentales, no los únicos, que sirven para el cálculo de diferentes parámetros que pueden ser útiles a la hora de establecer criterios de desarrollo y que permitan la comparación entre diferentes territorios

Economistas de “El Salmon Contracorriente”  y otras  de fuentes de prestigio señalan dos corolarios de la nueva economía de la transacción basada en el conocimiento. Primero, los intercambios no monetarios de conocimiento no se pueden medir de la manera tradicional, por ejemplo, no salen al PIB.

Y los mercados informales del conocimiento no se consideran como mercados. Y, segundo, puesto que el conocimiento es la verdadera moneda de cambio, los roles tradicionales de los agentes económicos se diluyen aceleradamente.

Si trabajan con el conocimiento, y vale el conocimiento de todo tipo científico, tecnológico, técnico o una habilidad cualquiera. En la nueva economía de la transacción, la verdadera moneda de cambio es el conocimiento.

El mensaje optimista persiste en la élite gubernamental y las finanzas privadas de países como el Perú: “Estamos avanzando en la recuperación de la tasa de crecimiento del PBI potencial. El gobierno está comprometido con la consolidación del crecimiento de la economía por encima de 4% en los próximos años, acompañado del manejo responsable de las finanzas públicas, lo que contribuirá con la reducción de la pobreza y la generación de mayor bienestar en la población", finaliza  el reciente discurso gubernamental del Perú, al incorporar un nuevo viceministro del sector, Michel Canta, entre las decenas  de funcionarios que  desfilan según el  humor de los titulares o del gobierno, frente a la inestabilidad dejada por cinco gobernantes sucesivos acusados  de corrupción, y un reciente terremoto, el más intenso de los últimos doce años que ha afectado parte de la Amazonía del Noreste.


domingo, 26 de mayo de 2019

Cacoctin, la montaña de la Historia Americana

http://sociedad.elmercuriodigital.es/

https://www.elmercuriodigital.net/2019/05/la-montana-de-catoctin-y-la-historia-de.html



Jorge  Zavaleta Alegre
Creemos que si se revisa la historia, encontraremos algunas razones irrebatibles para seguir considerando el valor de la migración.

En EEUU, tierra de todas las sangres, se comienza a retomar los antecedentes iberoamericanos en las tierras donde llegaron las primeras comunidades religiosas de nacionalidad española y fundaron iglesias y universidades como Mount St. Mary's (1809)*. Esa avanzada se gestó al pie de las montañas de Catoctin, que son parte de los Apalaches, y que recorren al sur, cerca de Emmitsburg en Maryland y Virginia, muy   cerca de Washington DC.

España dominó bastísimos territorios de los que hoy son los Estados Unidos de América durante más de tres siglos, desde que Ponce de León puso sus pies en la península de Florida en 1513 hasta 1821. Fueron 308 años de dominio hispano. Hay incluso quien sitúa el inicio de esa historia unos años antes, en 1508, con la llegada a la isla de Puerto Rico, hoy suelo estadounidense.

Los agricultores de Catoctin enfrentaron dificultades en la comercialización de los cultivos que producían. Antes de las modernas carreteras y de los ferrocarriles,   las montañas escarpadas eran barreras para el transporte tirado por caballos. El maíz y el centeno, cuando se convirtieron en whisky, pasaron a ser más rentables.   

Este licor probablemente comenzó en el condado de Frederick, Virginia, alrededor de 1734. Hasta que el Congreso aprobó el Impuesto de Consumo de 1791, muchas granjas tenían sus propios alambiques. Durante los siguientes 128 años, fue legal ser dueño, siempre que pague el impuesto.

Catoctín es parte  del  «Nacional Park Sistema», conjunto que se considera un tesoro nacional y a veces, a algunos de los más famosos parques nacionales y monumentos nacionales se les llama metafóricamente las «joyas de la reyna”. Está incluido en el Área Estadística Metropolitana Washington-Arlington-Alexandria, y ha experimentado un rápido aumento de la población que limita con el sur de Pennsylvania y  noreste de Virginia.

El condado es el hogar del Parque de la Montaña Catoctin (que abarca el retiro presidencial de Camp David) y del Fuerte Detrick del Ejército de los Estados Unidos, también ha sido el hogar de varias figuras históricas como Francis Scott Key, Chris Rose, Zach Taylor, Matt Bennett, Thomas Johnson, Roger B. Taney y Barbara Fritchie.


La  Historia de Catoctin, revela que las Hermanas de la Caridad de San José fue una Sociedad de vida apostólica fundada en Baltimore, por Isabel Ana Bayley Seton en 1809. Más tarde la casa madre fue trasladada a la villa de Emmitsburg. El deseo de la fundadora (canonizada en 1974 por Pablo VI), era unir la naciente congregación con la Compañía fundada por Vicente de Paúl y Luisa de Marillac.

Entre los libros  más antiguos  que  abordan  la presencia de España, señalan la llegada de Cristóbal Colón el 12 de octubre de 1492 o  alrededor de 1600. En las últimas décadas, las escuelas y universidades estadounidenses han retrocedido en el tiempo para incluir más información del período colonial y mucho más de la prehistoria de los nativos americanos.

Los españoles construyeron pequeños asentamientos en Florida y el suroeste, y los franceses a lo largo del río Mississippi y la costa del Golfo. En la década de 1770, trece colonias británicas contenían dos millones y medio de personas a lo largo de la costa atlántica al este de los Apalaches.

La presencia española se extendió por la mitad de lo que ahora es EE.UU. e incluyó una amplia franja en el sur norteamericano, en los actuales estados de Texas, Luisiana, Arizona o Nuevo México, y también mucho más al norte, hasta la propia Alaska, indican los  textos de historia.

San Agustín de Florida, en septiembre de 2019, se conmemorará los 454 años de su fundación, como el asentamiento europeo continuamente poblado y   más antiguo de Estados Unidos. Hoy  forma parte del condado de Saint John, con 190.000 habitantes y recibe más de 6 millones de visitantes anuales.

San Agustín se convirtió  en un símbolo para el catolicismo y para la liberación de esclavos negros. Para la religión católica, fue una preocupación la esclavitud, porque muchos esclavos negros de regiones cercanas escapaban de sus amos y de la legislación británica a tierras españolas donde se permitía su liberación  en algunas circunstancias.

La vida de la ciudad de San Agustín no fue pacífica. En 1586 fue atacada por el corsario Francis Drake, al servicio de la Monarquía inglesa. Sus edificios fueron arrasados y quemados, pero sin que ello quebrara la voluntad de España de mantener allí su presencia. 

La cercanía geográfica de San Agustín respecto de las colonias inglesas de Carolina del Sur propició  el establecimiento de un santuario de libertad para los negros que huían de la esclavitud británica.

La segunda universidad católica más antigua de América,  es Mount St. Mary's, en el Condado de Frederick, especialmente  de Emmisburg. Se suma  su biblioteca como una fuente confiable de información sobre la amplia gama de programas, servicios y actividades en  comunidad  y el significado  de Catoctin en la  historia y  en el  futuro..  

El intenso crecimiento de la población hispana en los Estados Unidos ha hecho que su influencia aumente en este país y las proyecciones demográficas permiten prever que esa tendencia continuará en las próximas décadas.

Los hispanos suman en la actualidad 57,5 millones, el 17,8% de la población del país. Los indicadores educativos, sociales y económicos de la población latina han experimentado mejoras, pero persisten importantes diferencias con el resto de la población estadounidense, según  el Mapa hispano de los Estados Unidos 2017.

El Instituto  Cervantes  de Harvard University en una investigación   de Rosana  Hernández-Nieto y Marcus C. Gutiérrez,  con la dirección de Francisco Moreno-Fernández, explica que el incremento de la población hispana viene aumentando cada vez más por los nacimientos de hispanos en los Estados Unidos y menos por la inmigración.  El español es la lengua más hablada después del inglés y la más estudiada en todos los niveles de educación. Y que cada vez más hispanos consumen solo medios de comunicación en inglés.

También los hispanos siguen siendo el grupo racial y étnico con un mayor porcentaje de personas sin seguro médico. Una gran parte reside en estados que no ampliaron la cobertura médica bajo la Ley de  Asistencia Médica Asequible de 2010.

Se espera que la población hispana represente el 26,5% de la población estadounidense en 2060. Los hispanos son el grupo de población más joven, con una edad promedio de 28,9 años frente a los 37,9 de la población general.

Los cinco estados con la mayor población hispana en 2016 eran California (15,3 millones), Texas (10,9 millones), Florida (5,1 millones), Nueva York (3,7  millones) e Illinois (2,2 millones). También hay  que  tener en cuenta la  concentración  creciente  en  Pensylvania, Virginia, Maryland, donde  se ha desarrollado  una creciente integración a la economía.

Pues el   comercio interno y externo es  hoy  preocupación para  la juventud nativa o la inmigrante, Poco  le interesa  el pasado sino el cómo enfrentar el día a día, en una  economía, cuyas  transacciones  no se  detienen un instante, no obstante las diferencias  hemisféricas entre el día y la noche.

La  historia  se ha encargado de saldar las consecuencias  de  la guerra hispano-estadounidense, denominada  desastre de 1898,  y sus principales resultados fueron la pérdida de la isla de Cuba (que se proclamó república independiente, pero quedó bajo tutela de Estados Unidos), así como de Puerto Rico, Filipinas y Guam, que pasaron a ser dependencias coloniales de Estados Unidos. En Filipinas, la ocupación estadounidense degeneró en la guerra filipino-estadounidense de 1899-1902….El resto de posesiones españolas del Pacífico fueron vendidas al Imperio alemán mediante el tratado hispano-alemán.

Para los pueblos, este  nuevo siglo, debería  ser  profundizar la mayor  integración, empezando por  los sabores. El escritor  mexicano Octavio Paz, inspirado en los guisos pasionales de su país, analizaba la  gastronomía  de Norte América,  basada  en tres elementos: La leche, recuerdo maternal. La barbacoa, herencia de los pobladores primigenios  y el whisky, ligado al negocio. Y a medida que corre el siglo XXI no solo la gastronomía latinoamericana se instala en EEUU para  quedarse  definitivamente.

*La primera universidad creada (extra-oficialmente) en el Nuevo Mundo por los españoles, se erigió no en la Isla La Española, con el nombre de Santo Tomas de Aquino, el 28 de octubre de 1538, aunque oficialmente  la corona española la reconoció  el 26 de mayo de 1747 mediante “cédula real”. La universidad fue cerrada, y según otros, extinguida en 1824.

De ahí, la polémica histórica en torno a la primigenia, pues esta distinción se le atribuye a la Real y Pontificia Universidad de San Marcos, en Lima (Perú), que sí contó con la venia real el 12 de mayo de 1551. A la universidad peruana se le considera la más antigua del continente entre todas las instituciones activas.

sábado, 25 de mayo de 2019

Psicoanálisis Estival: Sabina y los trenes. Escribe Jorge Zavaleta Balarezo

Image result for john lennon y su esposa yoko ono

https://letralia.com/127/letras06.htm
Todos dicen que la primera vez no se olvida, que puede extraviarse en la memoria, confundirse por instantes fugaces, pero al final retorna y está allí como un recuerdo permanente. La taza de café acompañaba a la servilleta en la que manifestabas tu conducta nerviosa. La esperabas con la ansiedad de la primera vez. Sí, ésta sí era para ti la primera. Ni siquiera te habías mirado al espejo al dejar tu departamento. Ni siquiera te alegraste con los clásicos rocks que escuchaste en el autorradio. Ni siquiera, por último, pediste algo para auxiliar a tu crujiente estómago cuando tomaste asiento en el restaurante.
¿Vendría? No eras un adivino, ni un profeta, ni siquiera podías determinar si tendrías trabajo el próximo año. Rellenabas la servilleta blanca con la tinta abundante de tu lapicero común. Común pero no tan corriente, igual que tu personalidad. Cuando llegó, recordaste, al mirarla, que no tenías una tradición osculatoria tras de ti. Quizá sólo una tradición erótica, quizá sólo una pérdida de tiempo, que, después de todo, y muy en el fondo, no lo era. No podías llamar pérdidas de tiempo —no, no serías injusto, al pensar las desnudeces olímpicas, gloriosas de Jane Russell aunque nunca las hubieras visto, aunque siempre las pensaste, aunque fue tu diosa eterna y ni siquiera te importaba que ahora estuviese vieja y acabada, una estrella silenciosa a quien ya nadie quería entrevistar. Y tu mundo hollywoodense, que era permanente en tu memoria, se interrumpió de pronto cuando ella tomó asiento.

¿Has leído a Kundera?, me preguntó. Pensé que era el inicio de un largo interrogatorio literario en el que mis vacíos e ignorancias capitales sobre Proust y Durrell podrían compensarse con mi falsa erudición sobre Borges y Greene. A estos dos, por lo menos, los conocía muy bien.

Es encantador, me dijo. ¿Recuerdas La insoportable levedad de ser? A Sabina le encantaba hacer el amor en los trenes. A mí también, me dijo. Bueno, me gustaría —prosiguió—, nunca he estado en uno. Vayamos a Huancayo, o al Cusco, pude haberle dicho, como imaginando cómo su lencería negra iría cayendo al suelo mientras, sobre los rieles de acero, nuestras humanidades comenzaban a compenetrarse.

Pidió un café. Yo, el segundo. Hay un hotel cerca, me dijo. La oferta tentadora de sus labios pintados del color del vino tinto, me hicieron pensar que estaba frente a esas dulces mujeres liberadas, dulces y desprejuiciadas que luchaban contra los preceptos victorianos del siglo diecinueve. La imaginé desnuda, la imaginé tersa, la imaginé mil veces, en veinte segundos. No tuve tiempo de hacer comparaciones con otras mujeres, no pude acordarme de la Laurita de la universidad, de la Kathy del barrio infantil, ni de la striptisera de la última película que había visto. Era la quinta vez que nos veíamos y la quinta que estábamos a punto de dar el ¿trascendental? paso del amor físico.

No fue la tortura ni el éxtasis en demasía. Fue la normalidad de treinta minutos hiriéndonos el uno al otro, ella a mí y yo a ella, con nuestras mejores armas. Estaba feliz. Sonreía con las carcajadas de quien escucha un chiste tan bueno que piensa que nunca le contarán otro mejor. Pero siempre habrá algo, alguien mejor, dijo una vez un Nobel en televisión. Yo lo escuché, y aunque ese Nobel me cae antipático, y desconozco la totalidad de su obra, reflexioné, y comprobé que siempre habría alguien mejor.

Volvimos al café y me habló de su futuro viaje perpetuo. Claro que éste no iba a ser el infierno tan temido de Onetti, ésta iba a ser solamente una serie de prácticas amatorias, quizá sucesivas, cuyo único objetivo —final, fáctico— era nuestra complacencia infinita.

Ni siquiera nos unía el gusto por el cine, y la música la escuchábamos desde la perspectiva de cada uno. Sólo nos unía la admiración alucinatoria por los Beatles y el desencanto de que, en este caso, no habría jamás nada mejor. Al revés del desencanto, era, en realidad, una fortuna.

Cinco años después
Bajó del tren y rumbo a la salida de la estación la vi. Cinco años y recordé el hotel. Las blancas paredes limpias, la ventana desde donde se veía a los chicos jugando a la pelota, sus gritos injustos, recordé sus movimientos gimnásticos en el lecho, recordé dos o tres películas que podrían interpretarse más o menos como representaciones de nuestro, entonces, encuentro fortuito.

Esto, claro, tampoco iba a ser El último tango en París, sólo sería un reencuentro inesperado, quizá otro café, quizá más nervios reflejados en la servilleta blanca colmada de dibujos inexplicables, quizá la esperanza de volver al tercer piso de ese hotel “que está cerca”. Y, cuando me disponía a saludarla, ni siquiera a estrecharla entre mis brazos y besarla como un soldado recién llegado, y afortunadamente vivo y sin heridas, de una guerra sucia e incomprensible, comprendí que cinco años transforman a cualquier persona, la vuelven diferente, mejor o peor, pero, sobre todo, distinta.

Físicamente era más hermosa todavía. Era la mujer de mi cuadro preferido, si es que hubiese sido un buen pintor, la heroína de una saga interminable, si fuera un dramaturgo inofensivo pero famoso, o un escritor independiente. Estaba más hermosa, pero ya esas proposiciones hoteleras no formaban parte de su filosofía existencial. Te llamo, me dijo, estoy de paso, vine por mi mamá pero parece que recién llegará por la noche. Podemos conversar, le dije, ¿Aquí?, me preguntó. Este no es lugar para conversar, te llamo, en serio, vete, vete. Y me fui.

Una semana después
La llamada, efectivamente, se hizo realidad. No, esto tampoco iba a ser Todos los fuegos el fuego, nuestro querido Julio hace mucho que estaba enterrado en París, entre famosos, y nos negaría los derechos de autor para representar su inquietante relato, quizá hasta si lo hiciéramos casual, involuntariamente. En quince minutos me contó que su viaje perpetuo por el mundo había dejado de serlo el mismo año que lo inició. Viajó mucho en tren, pero se desanimó de ser la Sabina de Kundera. Conoció las linduras de Europa, las de Asia y las de África, le valieron más que cualquier tonto e inútil curso de geografía. Ahora tomaba fotos para una prestigiosa revista especializada en autos. Estaba en lo suyo. Y yo seguía llenando mi galería de personajes, surtiéndola con fruición, como quien tiene —y conserva— un valioso archivo periodístico. Nunca supe valorar mis cosas, ni su dimensión, ni su alcance.

Nunca me importó si el artículo en el diario me lo firmaban o no. Me daba igual. Sólo me interesaba que el contenido fuese fiel al límpido original, que no hubiese horrores tipográficos. Me llamó un sábado invernal. Han pasado cinco años, me recordó. ¿Sigues igual de gracioso?, me preguntó. La lencería negra atravesó mi mente como un chispazo, como un rayo, un tornado o el preludio de un huracán. Eso depende, le contesté. Y rió. Ahora vivo en La Aurora, me confesó. Es mejor que un hotel, continuó. Como quien le pone la trampa al ratón. Y el pedazo de queso es enorme y delicioso. Conduje despacio, esta vez sí, no como en la primera oportunidad, puse mucha, quizá demasiada, atención a cada tema que salía de los autoparlantes. Los escuchaba a un volumen moderado. El parabrisas se humedecía a cada minuto y las plumillas, si tuvieran alma y sentimientos, quizá hubieran montado en cólera, porque estaban trabajando demasiado.

Lencería negra, pensé una vez más. La encontré en un charco de sangre, sobre el parquet de su sala. No era necesario llamar a la policía, ellos ya estaban allí. ¿Usted habló esta tarde con ella, ¿no?, me dijo el que parecía ser el jefe y el más rudo de todos esos veinte hombres que tomaban huellas dactilares y husmeaban las habitaciones de la casa. ¿Cuánto la conocía?, fue su segunda pregunta. Estaba tan sorprendido que no tenía lugar para la sorpresa ni para desahogarme a través de mi saliva en el auto. Me fui, porque mi presencia era innecesaria.

La primera vez, formidable, más que un ejercicio físico magnífico, la mujer más bella de la tierra cubriéndote la cara con las almohadas blancas de hotel. Su desnudez profunda. Y ahora, en ese charco de sangre, apuñalada.

Mejor, me olvidé. Total, ésta iba a ser, no fue, la sexta vez que la vería. Quizá hubiéramos terminado viendo una película en la televisión, acostados en su cama, compartiendo cocacolas y pizzas baratas y sabrosas. Quizá, porque también ésa era parte de mi mala suerte.

Al día siguiente
En el café de Camino Real el periódico que iba revisando consignaba, en la sección policial, la muerte de ella. Apuré el café, pedí la cuenta. Cuando estaba por levantarme de la mesa, una mujer de treinta años, es decir, una de mi generación, dijo reconocerme. ¿Usted no es el que escribe tanto de cine y de libros que su sabiduría ya cae antipática?, me cuestionó.

Quizá, sí, a veces escribo, publico artículos pero, pero, pero (parecía el cerdito Porky), de dónde o cómo me conoce usted. Su relato fue tan largo e interesante que volví a mi mesa y terminamos conversando de Proust y Durrell, a quienes ahora conocía como si hubiese nacido en Europa y ellos hubiesen sido mis hermanos.

¿Ha leído La insoportable levedad del ser?, le consulté, con la esperanza, curiosidad y el recuerdo de esa vez, en otro café, hace cinco años. A Sabina le gustaba el erotismo que trasmitían los trenes, aseveró con la seguridad de quien se considera una mujer madura. Mi vida ha estado vinculada a las vías férreas casi desde siempre, pero no, no precipite juicios, nunca he amado en un tren. Quizá debí decir, como una porción de estupidez, nunca falta una primera ocasión. Pero me contuve. Callé y la miré con la eternidad que se acaba cuando te das cuenta de que hoy tienes que trabajar. Eres un tipo interesante, me dijo, aunque algo cruel, añadió. Ya no le importaba cuestionarme. No le dije que muy cerca había un hotel, no le dije nada acerca de que un gran amor efímero del pasado había sido cruelmente asesinado la noche anterior, justo cuando iba a reencontrarlo después de un lustro. No, no le dije nada de eso, porque no le iba a interesar.

Y de Borges, ¿de Borges qué opina?, fue su nueva interrogante. Sonreí con malicia. Pude decir por supuesto, pero la quedé mirando, comprobé la dulzura de sus facciones, el color marrón de su pelo, su pinta de intelectual, sus lentes de JohnLennon. No, quizá no sería el inicio de una larga y fructífera amistad, como al final de la clásica historia cinéfila de amor, tercamente colorizada. Iba a comenzar mi perorata sobre Borges, pero me contuve. Ahora tendría que convertirme en detective, en un buñueliano ángel exterminador cuya mayor presa sería el asesino de ese cuerpo rotundo que amé con ardor hace cinco años. ¿Lo puedo llamar por teléfono?, ¿podríamos vernos de nuevo?, me preguntó con su inocencia contenida en la treintena de años que llevaba vividos. Claro, y le dicté mi siempre bienvenido número, ahora digital. Lo apuntó y rió: chau, me dijo, se alejó en la mañana con garúa. Lencería negra, pensé, y hasta me olvidé del periódico en el café. Y de pagar la cuenta.


Jorge Zavaleta Balarezo
Escritor, crítico de cine y periodista peruano (Trujillo, 1968). Es doctor (Ph.D.) en literatura latinoamericana por la Universidad de Pittsburgh (Estados Unidos). Además, tiene estudios de literatura, periodismo, cine, publicidad y análisis político en la Pontificia Universidad Católica de Lima (PUCP) y en el Instituto Idea, de Caracas (Venezuela). Su obra creativa incluye la novela Católicas (1998) y una colección aún inédita de cuentos. Ha publicado ensayos y reseñas en revistas académicas como Mester, Variaciones Borges, Revista Iberoamericana, Nomenclatura y Visions of Latin America. Su carrera periodística en Lima y América Latina incluye artículos en diarios, revistas y agencias de noticias como Argenpress (Argentina), Notimex(México) y DPA (Alemania). En 1998 participó en el volumen colectivo Literatura peruana hoy: crisis y creación, editado por la Universidad Católica de Eichstätt (Alemania), con el ensayo “El cine en el Perú: ¿la luz al final del túnel?”.

Papeldearbol@gmail.com
Asociado de Diario16, El Mercurio Digital de España, Panorámica  de Milán y Tandil news Bs. As.