Papel de Arbol

miércoles, 18 de enero de 2017

AMERICA LATINA CONTRA LA IMPUNIDAD




DEJE UN COMENTARIO
Siglos de impunidad. Parece ser que la luz se enciende en el infinito túnel de la corrupción. Si los Prado siguen siendo recordados como parte de la oligarquía con derecho al confort y plenitud de sus derechos, en el 2017 empieza la acción social, con apoyo de sus mejores líderes, de concretar objetivos para enfrentar el peligro de no dar marcha atrás en la oportunidad de decir “Basta” que nos brinda la historia de los oprimidos de siempre.
Los estudios del Comité Malpica son esclarecedores. Por lo tanto, la sanción que le espera al general de división Morales Bermúdez, debe continuar en el caso de su subalterno comandante Ollanta Humala, natural de Oyolo-Ayacucho.
La sociedad estima que la pareja Humala-Heredia debe ser castigada por la justicia porque su doble moral – engañar a los más desposeídos, burlándose de su institución militar y del país haya suscrito contratos sobrevaluados de varios proyectos (IIRSA), teniendo como uno de sus aliados al director de la FAO, ex ministro del presidente Lula, designando coordinadora en Ginebra a Nadine Heredia, donde la brasileña Odebrecht tiene o tenía su centro de operaciones.
Ricardo Letts, presidente de Comité Malpica, organización, ofrece a la colectividad, la producción de la vigésima edición de los Dueños del Perú, documento vigente para conocer y combatir la corrupción en beneficio de poderosos y detrimento de Los Olvidados de Los Andes. JZA
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Todos contra la impunidad, por Ricardo Letts Colmenares. Respuesta a la columna “El Perú no fue parte del Plan Cóndor”, de Francisco Morales Bermúdez Cerruti, publicada en el Diario El Comercio.
Ricardo Letts Colmenares, Presidente del Comité Malpica:
“El 28 de agosto fue publicado en estas páginas un artículo escrito por el ex presidente Francisco Morales Bermúdez Cerruti (FMBC) donde se insiste en que nuestro país no formó parte del Plan Cóndor. Al respecto, aporto esclarecimiento.
Durante dos días de mayo de 1978 hubo un exitoso paro nacional convocado por el Comando Nacional Unitario de Lucha, integrado por toda la izquierda peruana. El pueblo consciente y organizado enfrentó así a la dictadura militar presidida por FMBC y a su acción represiva. Articulado al Plan Cóndor, el 25 de ese mes, FMBC secuestró a trece ciudadanos y nos desapareció del país.
Con engaños, en secreto, durante el toque de queda, golpeándonos, nos subió a un avión militar portatropas y nos esposó a los asientos. En el aeropuerto El Cadillal, en Jujuy, Argentina, al final de la pista, a unos tres kilómetros de la torre de vigilancia, nos esperaba un pelotón de soldados argentinos apuntándonos con sus fusiles automáticos. Había un transporte para los almirantes y el jefe de la tropa, y dos camiones militares para nosotros y los soldados apuntándonos. Un coronel del vigésimo Regimiento de Infantería de Montaña presidía la escena. Fuimos entregados como delincuentes subversivos y recibidos –a viva voz– igualmente.
Los trece éramos combatientes por la causa del pueblo y la nación peruana. Tres de nosotros integrábamos la Unidad Democrática Popular (UDP) y el partido Vanguardia Revolucionaria (VR): Ricardo Letts, Javier Diez Canseco y Ricardo Díaz Chávez. Dos eran destacados periodistas: Humberto Damonte y Alfonso Baella; tres militaban en el Frente Obrero Campesino Estudiantil y Popular (Focep): Genaro Ledesma, Hugo Blanco y Ricardo Napurí; José Luis Alvarado era del Partido Socialista Revolucionario (PSR); Valentín Pacho de la Central General de Trabajadores del Perú (CGTP); Justiniano Apaza era transportista (y actualmente congresista por Gana Perú); y José Arce y Guillermo Faura eran vicealmirantes de la Marina.
Contrario a lo que asevera FMBC, el Perú sí fue parte del Plan Cóndor. Así lo establece un reporte de la CIA emitido en 1978: “Los miembros originales (de la Operación Cóndor) fueron Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay, Brasil y Bolivia. Perú y Ecuador recientemente se convirtieron en miembros”. El hecho es recogido en el proceso que se le siguió al ex presidente en Italia por delitos de lesa humanidad.
Ahora, 37 años después de perpetrado el delito, un expediente del Primer Juzgado Penal Nacional resolvió la apertura del proceso penal en vía ordinaria contra FMBC y los generales Jorge Tamayo y Fernando Velit. Los tres como presuntos autores mediatos por dominio de aparatos organizados de poder, del delito contra la libertad individual (secuestro); y contra Víctor Manrique como presunto autor inmediato del delito contra la libertad individual (conducta ilícita prevista en el Código Penal vigente al momento de los hechos denunciados, considerada como delito de lesa humanidad).
Reconocimiento y felicitaciones al juez Rafael Martín Martínez Vargas et al. por sus aportes a la lucha contra la impunidad de FMBC. Hasta ahora una gran burla al pueblo y a la nación peruana.
Tengamos presente, también, que hasta hoy el ex presidente Alan García Pérez tiene cuentas pendientes por las matanzas ocurridas en 1986 en los penales: El Frontón, Lurigancho y Santa Bárbara.
Basta ya de impunidad. Debemos enarbolar las tres banderas y luchar, trenzar y persistir hasta vencer.
El 28 de agosto fue publicado en estas páginas un artículo escrito por el ex presidente Francisco Morales Bermúdez Cerruti (FMBC) donde se insiste en que nuestro país no formó parte del Plan Cóndor. Al respecto, aporto esclarecimiento.
Durante dos días de mayo de 1978 hubo un exitoso paro nacional convocado por el Comando Nacional Unitario de Lucha, integrado por toda la izquierda peruana. El pueblo consciente y organizado enfrentó así a la dictadura militar presidida por FMBC y a su acción represiva. Articulado al Plan Cóndor, el 25 de ese mes, FMBC secuestró a trece ciudadanos y nos desapareció del país.
Con engaños, en secreto, durante el toque de queda, golpeándonos, nos subió a un avión militar portatropas y nos esposó a los asientos. En el aeropuerto El Cadillal, en Jujuy, Argentina, al final de la pista, a unos tres kilómetros de la torre de vigilancia, nos esperaba un pelotón de soldados argentinos apuntándonos con sus fusiles automáticos. Había un transporte para los almirantes y el jefe de la tropa, y dos camiones militares para nosotros y los soldados apuntándonos. Un coronel del vigésimo Regimiento de Infantería de Montaña presidía la escena. Fuimos entregados como delincuentes subversivos y recibidos –a viva voz– igualmente.
morales-bermudez-y-videlaLos trece éramos combatientes por la causa del pueblo y la nación peruana. Tres de nosotros integrábamos la Unidad Democrática Popular (UDP) y el partido Vanguardia Revolucionaria (VR): Ricardo Letts, Javier Diez Canseco y Ricardo Díaz Chávez. Dos eran destacados periodistas: Humberto Damonte y Alfonso Baella; tres militaban en el Frente Obrero Campesino Estudiantil y Popular (Focep): Genaro Ledesma, Hugo Blanco y Ricardo Napurí; José Luis Alvarado era del Partido Socialista Revolucionario (PSR); Valentín Pacho de la Central General de Trabajadores del Perú (CGTP); Justiniano Apaza era transportista (y actualmente congresista por Gana Perú); y José Arce y Guillermo Faura eran vicealmirantes de la Marina.

Contrario a lo que asevera FMBC, el Perú sí fue parte del Plan Cóndor. Así lo establece un reporte de la CIA emitido en 1978: “Los miembros originales (de la Operación Cóndor) fueron Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay, Brasil y Bolivia. Perú y Ecuador recientemente se convirtieron en miembros”. El hecho es recogido en el proceso que se le siguió al ex presidente en Italia por delitos de lesa humanidad.
Ahora, 37 años después de perpetrado el delito, un expediente del Primer Juzgado Penal Nacional resolvió la apertura del proceso penal en vía ordinaria contra FMBC y los generales Jorge Tamayo y Fernando Velit. Los tres como presuntos autores mediatos por dominio de aparatos organizados de poder, del delito contra la libertad individual (secuestro); y contra Víctor Manrique como presunto autor inmediato del delito contra la libertad individual (conducta ilícita prevista en el Código Penal vigente al momento de los hechos denunciados, considerada como delito de lesa humanidad).
Reconocimiento y felicitaciones al juez Rafael Martín Martínez Vargas et al. por sus aportes a la lucha contra la impunidad de FMBC. Hasta ahora una gran burla al pueblo y a la nación peruana.
Tengamos presente, también, que hasta hoy el ex presidente Alan García Pérez tiene cuentas pendientes por las matanzas ocurridas en 1986 en los penales: El Frontón, Lurigancho y Santa Bárbara.
Basta ya de impunidad. Debemos enarbolar las tres banderas y luchar, trenzar y persistir hasta vencer.”

REFLEXIONES INVERNALES EN TORONTO, por Francisco Carranza



Francisco Carranza Romero
Toronto, ciudad pluricultural

Vivir. aunque sea por unos meses en la ciudad de Toronto, centro financiero de Canadá, es experimentar la vida de una sociedad multicultural y polícroma. Hay el contacto diario con personas de diferentes colores de piel: blanca, oscura y semioscura, de variedad de vestidos y de diferentes creencias religiosas porque hay templos católicos, protestantes, musulmanes e hinduistas. Toda esta heterogénea población es el resultado de las olas de inmigrantes procedentes de Europa, Asia, África y de los países sureños de América. Aunque estos ciudadanos tengan lenguas maternas diferentes usan el inglés como lingua franca en sus comunicaciones; sólo cuando se dan cuenta de que tienen la misma lengua materna vuelven al uso de ésta. Es que Canadá es un país de mucha apertura.

En las calles, parques, mercados, galerías, restaurantes, cafeterías y hospitales se vive con la voluntad de compartir el espacio. Los niños y mayores de edad son tratados con respeto.  Es la convivencia social haciendo los esfuerzos de asumir la variedad.

En cada barrio hay un centro comunal (Comunity Centre) con piscina, gimnasio, sala de reunión con periódicos, revistas, juegos de mesa y televisores, sala de estudios, centro preescolar, cafetería, biblioteca, servicios higiénicos y jardín. Las personas mayores sin la carga laboral se reúnen aquí con los amigos y vecinos desde las horas matutinas (se abre a las 9 am), pasan las horas conversando de todo, bromeando y haciendo ejercicios mentales y físicos. Como el invierno de aquí es frígido con la temperatura bajo cero muchas personas acuden a la piscina atemperada y al yakuzzi cálido desde donde contemplan el paisaje exterior blanco por la nieve acumulada.

¿Dónde están los indígenas de Canadá?
Los aborígenes canadienses como los inuits, algonquinos, iroqueses y nadenes no están visibles, no es fácil entrar en contacto con ellos. Durante los largos años de conquista y colonización los cristianos ingleses y franceses les arrebataron las mejores tierras, les destruyeron sus templos y los desterraron a las zonas más lejanas e inhóspitas. Los topónimos como Canadá (poblado), Ontario (gran lago), Otawa (nombre de una tribu), Toronto (lugar de encuentro) son muestras. También cuatro palabras indígenas han pasado al castellano a través del inglés: caribú (reno americano), iglú, mocasín, tobogán.

Inolvidable experiencia
El jueves 12 de enero de 2017, a las 10 am, mi esposa y yo llegamos, como otros días, al Comunity Centre de Woodbridge para entrar “Al Palladini Pool”. Después de ponernos la ropa de baño y ducharnos ingresamos. Encontramos a gente de mayor edad (sexagenarios, septuagenarios, octogenarios y hasta nonagenarios). Unas cinco personas gozan del hidromasaje en yakuzzi. En la piscina algunos nadan, otros caminan; pero un grupo está congregado hablando en italiano y en voz alta. Los movimientos de brazos y manos expresan el momento de emotividad. Sin dar importancia a conversaciones ajenas entramos a nadar porque ya estamos acostumbrados de escuchar el italiano en esta zona donde viven más los procedentes de Italia.

Apenas nadamos unos minutos, cuando los vigilantes y salvavidas nos sorprenden: unos hacen sonar sus silbatos; otros, casi a gritos y con gestos de brazos, nos piden que salgamos inmediatamente de la piscina y yakuzzi porque hay problemas. Sorprendidos comenzamos a salir uno tras otro. Ante la curiosidad y preguntas continuas, nos avisan la verdadera causa: Hay excremento en el agua. Y, precisamente, en ese momento ingresan tres señores en ropas especiales portando sus materiales, van a limpiar la piscina. La salida anunciada por unos minutos se cambia. La labor de limpieza durará mínimo dos horas. Tampoco se puede usar el yakuzzi porque la misma agua circula por los dos ambientes.

Las mujeres y varones nos dirigimos a nuestros respectivos vestuarios y duchas. Unos se movilizan 
con bastones y andadores en forma de U, otros caminan con cuidado y lentitud porque los años pesan de verdad. 

Unos son voluminosos y rollizos; otros son entecos y huesudos. Como todos somos mayores, comprendemos la situación y hablamos con seriedad sobre el problema de la senectud: “Posiblemente a alguna persona mayor se le ha escapado el excremento al hacer un esfuerzo repentino dentro de la piscina”. Es la terrible conclusión al que llegamos.

El invierno y la vejez
Este acontecimiento en Canadá me hizo recordar vivamente a mi centenario padre quien, en sus últimos años, vivió en la ciudad de Trujillo (Perú). La familia se reunió para celebrar sus cien años de vida. Se puso muy feliz al ver a los hijos, nietos, bisnietos y tataranietos celebrando su longevidad. 

Pero, después de esa breve felicidad se puso serio, nos clavó la mirada y habló con sinceridad algo que habría preparado silenciosamente: ¡Ay, wamrakuna! (¡Ay, menores! La vejez, escúchenme bien, no siempre es felicidad porque tu cuerpo te crea muchas limitaciones. Mírenme a mí, soy un anciano con su pañal. Llullu tikrashkaa (Me he convertido en bebé). Por algo ya no salgo a pasear como antes. Ahora me gana el sueño. Cuando ya no me despierte, considérenme muerto. Y quemen mi cadáver para no podrirme ni dar vergüenza con mis huesos. Tú, -me dirige la mirada sólo a mí-, cumple la promesa de llevar mi ceniza a nuestra chacra de Tsakpaa. Perdón, ustedes sigan conversando; a mí llévenme a mi cama.

Lo que nos dijo el anciano andino, mi padre, era la verdad: Nacemos para cumplir un proceso vital que llega también a su fin. El acto de dormir es un aprender a morir.

El invierno es la estación que más se parece a la vejez, paso previo al final de la vida. Todo ser que nace, crece, se desarrolla y se reproduce está destinado a morir. Sólo el necio evade a pensar sobre esta ley natural y no la asume. Por eso, la vejez hay que vivirla con dignidad preparándose a recibir la hora fatal sin dar lástima a nadie. Es el último examen que se debe aprobar.

Pobre del anciano o anciana que defecó en “Al Palladini Pool”. Ya no volverá para evitar otro suceso similar.  

Todos contra la impunidad, por Ricardo Letts

Siglos de impunidad. Parece  ser que la luz se enciende en el infinito tùnel de la corrupciòn. Si los Prado  siguen siendo recordados  como parte  de la oligarquìa con derecho al confort y plenitud  de sus  derechos, en el 2017 empieza la acciòn social,  con apoyo de sus mejores lìderes, de concretar objetivos para enfrentar el peligro  de no dar marcha atràs  en la oportunidad  de decir "Basta" que nos brinda la historia de los oprimidos de siempre.

Los  estudios del Comitè Malpica son esclarecedores. Por lo tanto, la sanciòn que le espera al general de  divisiòn Morales  Bermùdez, debe continuar en el caso  de su subalterno comandante Ollanta Humala, natural de Oyolo-Ayacucho.

La sociedad estima que la pareja  Humala-Heredia  debe  ser castigada por la justicia  porque  su  doble moral - engañar a los  màs  desposeidos, burlàndose de su instituciòn militar y del paìs haya suscrito    contratos  sobrevaluados de varios  proyectos (IIRSA), teniendo como uno de sus aliados  al director  de la FAO, ex ministro del presidente Lula,  designando coordinadora  en Ginebra  a Nadine Heredia, donde la  brasileña Odebrecht tiene  su centro de operaciones.

Ricardo  Letts, presidente  de Comitè  Malpica, organizaciòn,  que ofrece a la colectividad,  la  vigèsima ediciòn de los  Dueños  del Perù, documento vigente para  conocer  y combatir  la corrupciòn  en beneficio  de  poderosos y detrimento  de Los Olvidados de Los  Andes. JZA

Todos contra la impunidad, por Ricardo Letts Colmenares. Respuesta a la columna “El Perú no fue parte del Plan Cóndor”, de Francisco Morales Bermúdez Cerruti, publicada en el Diario  El  Comercio.


Ricardo Letts Colmenares
El 28 de agosto fue publicado en estas páginas un artículo escrito por el ex presidente Francisco Morales Bermúdez Cerruti (FMBC) donde se insiste en que nuestro país no formó parte del Plan Cóndor. Al respecto, aporto esclarecimiento.
Durante dos días de mayo de 1978 hubo un exitoso paro nacional convocado por el Comando Nacional Unitario de Lucha, integrado por toda la izquierda peruana. El pueblo consciente y organizado enfrentó así a la dictadura militar presidida por FMBC y a su acción represiva. Articulado al Plan Cóndor, el 25 de ese mes, FMBC secuestró a trece ciudadanos y nos desapareció del país.
Con engaños, en secreto, durante el toque de queda, golpeándonos, nos subió a un avión militar portatropas y nos esposó a los asientos. En el aeropuerto El Cadillal, en Jujuy, Argentina, al final de la pista, a unos tres kilómetros de la torre de vigilancia, nos esperaba un pelotón de soldados argentinos apuntándonos con sus fusiles automáticos. Había un transporte para los almirantes y el jefe de la tropa, y dos camiones militares para nosotros y los soldados apuntándonos. Un coronel del vigésimo Regimiento de Infantería de Montaña presidía la escena. Fuimos entregados como delincuentes subversivos y recibidos –a viva voz– igualmente. 
Los trece éramos combatientes por la causa del pueblo y la nación peruana. Tres de nosotros integrábamos la Unidad Democrática Popular (UDP) y el partido Vanguardia Revolucionaria (VR): Ricardo Letts, Javier Diez Canseco y Ricardo Díaz Chávez. Dos eran destacados periodistas: Humberto Damonte y Alfonso Baella; tres militaban en el Frente Obrero Campesino Estudiantil y Popular (Focep): Genaro Ledesma, Hugo Blanco y Ricardo Napurí; José Luis Alvarado era del Partido Socialista Revolucionario (PSR); Valentín Pacho de la Central General de Trabajadores del Perú (CGTP); Justiniano Apaza era transportista (y actualmente congresista por Gana Perú); y José Arce y Guillermo Faura eran vicealmirantes de la Marina.
Contrario a lo que asevera FMBC, el Perú sí fue parte del Plan Cóndor. Así lo establece un reporte de la CIA emitido en 1978: “Los miembros originales (de la Operación Cóndor) fueron Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay, Brasil y Bolivia. Perú y Ecuador recientemente se convirtieron en miembros”. El hecho es recogido en el proceso que se le siguió al ex presidente en Italia por delitos de lesa humanidad.

Ahora, 37 años después de perpetrado el delito, un expediente del Primer Juzgado Penal Nacional resolvió la apertura del proceso penal en vía ordinaria contra FMBC y los generales Jorge Tamayo y Fernando Velit. Los tres como presuntos autores mediatos por dominio de aparatos organizados de poder, del delito contra la libertad individual (secuestro); y contra Víctor Manrique como presunto autor inmediato del delito contra la libertad individual (conducta ilícita prevista en el Código Penal vigente al momento de los hechos denunciados, considerada como delito de lesa humanidad). 
Reconocimiento y felicitaciones al juez Rafael Martín Martínez Vargas et al. por sus aportes a la lucha contra la impunidad de FMBC. Hasta ahora una gran burla al pueblo y a la nación peruana. 
Tengamos presente, también, que hasta hoy el ex presidente Alan García Pérez tiene cuentas pendientes por las matanzas ocurridas en 1986 en los penales: El Frontón, Lurigancho y Santa Bárbara.
Basta ya de impunidad. Debemos enarbolar las tres banderas y luchar, trenzar y persistir hasta vencer.
El 28 de agosto fue publicado en estas páginas un artículo escrito por el ex presidente Francisco Morales Bermúdez Cerruti (FMBC) donde se insiste en que nuestro país no formó parte del Plan Cóndor. Al respecto, aporto esclarecimiento.

Durante dos días de mayo de 1978 hubo un exitoso paro nacional convocado por el Comando Nacional Unitario de Lucha, integrado por toda la izquierda peruana. El pueblo consciente y organizado enfrentó así a la dictadura militar presidida por FMBC y a su acción represiva. Articulado al Plan Cóndor, el 25 de ese mes, FMBC secuestró a trece ciudadanos y nos desapareció del país.

Con engaños, en secreto, durante el toque de queda, golpeándonos, nos subió a un avión militar portatropas y nos esposó a los asientos. En el aeropuerto El Cadillal, en Jujuy, Argentina, al final de la pista, a unos tres kilómetros de la torre de vigilancia, nos esperaba un pelotón de soldados argentinos apuntándonos con sus fusiles automáticos. Había un transporte para los almirantes y el jefe de la tropa, y dos camiones militares para nosotros y los soldados apuntándonos. Un coronel del vigésimo Regimiento de Infantería de Montaña presidía la escena. Fuimos entregados como delincuentes subversivos y recibidos –a viva voz– igualmente. 

Los trece éramos combatientes por la causa del pueblo y la nación peruana. Tres de nosotros integrábamos la Unidad Democrática Popular (UDP) y el partido Vanguardia Revolucionaria (VR): Ricardo Letts, Javier Diez Canseco y Ricardo Díaz Chávez. Dos eran destacados periodistas: Humberto Damonte y Alfonso Baella; tres militaban en el Frente Obrero Campesino Estudiantil y Popular (Focep): Genaro Ledesma, Hugo Blanco y Ricardo Napurí; José Luis Alvarado era del Partido Socialista Revolucionario (PSR); Valentín Pacho de la Central General de Trabajadores del Perú (CGTP); Justiniano Apaza era transportista (y actualmente congresista por Gana Perú); y José Arce y Guillermo Faura eran vicealmirantes de la Marina.

Contrario a lo que asevera FMBC, el Perú sí fue parte del Plan Cóndor. Así lo establece un reporte de la CIA emitido en 1978: “Los miembros originales (de la Operación Cóndor) fueron Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay, Brasil y Bolivia. Perú y Ecuador recientemente se convirtieron en miembros”. El hecho es recogido en el proceso que se le siguió al ex presidente en Italia por delitos de lesa humanidad.

Ahora, 37 años después de perpetrado el delito, un expediente del Primer Juzgado Penal Nacional resolvió la apertura del proceso penal en vía ordinaria contra FMBC y los generales Jorge Tamayo y Fernando Velit. Los tres como presuntos autores mediatos por dominio de aparatos organizados de poder, del delito contra la libertad individual (secuestro); y contra Víctor Manrique como presunto autor inmediato del delito contra la libertad individual (conducta ilícita prevista en el Código Penal vigente al momento de los hechos denunciados, considerada como delito de lesa humanidad). 

Reconocimiento y felicitaciones al juez Rafael Martín Martínez Vargas et al. por sus aportes a la lucha contra la impunidad de FMBC. Hasta ahora una gran burla al pueblo y a la nación peruana. 

Tengamos presente, también, que hasta hoy el ex presidente Alan García Pérez tiene cuentas pendientes por las matanzas ocurridas en 1986 en los penales: El Frontón, Lurigancho y Santa Bárbara.

Basta ya de impunidad. Debemos enarbolar las tres banderas y luchar, trenzar y persistir hasta vencer.

lunes, 16 de enero de 2017

Bolivia creciendo bien para vivir mejor, según el BID


Por Jorge Zavaleta Alegre
“Se habla de que cada boliviano que no tenga papeles o que haya cometido faltas graves en Estados Unidos será devuelto. Estamos tomando todas las medidas necesarias, tratando de adelantarnos“, comentó el jefe de una delegación del país altiplánico en Washington DC. Se estima que en Estados Unidos viven unos 18.239 bolivianos. 

Desde EEUU enviaron 221 millones de dólares en remesas hasta septiembre del año pasado, según el Banco Central de Bolivia (BCB). Bolivia y Estados Unidos no restablecieron relaciones después de que el presidente Evo Morales expulsó al embajador Philip Goldberg en 2008. Poco después hizo lo mismo con la agencia antinarcóticos y USAID.

Miles de bolivianos que viven en Estados Unidos sienten temor e incertidumbre sobre su futuro tras la victoria electoral de Donald Trump, informó el martes la Cancillería. La preocupación es mayor debido a que Bolivia no cuenta con embajador en Washington y las relaciones con ese país no son las de años atrás. “Evidentemente hay un temor. Hay incertidumbre entre los compatriotas que viven en Estados Unidos“, declaró a la prensa la viceministra de Gestión Institucional y Consular, Leonor Arauco, durante una audiencia pública de rendición de cuentas.

La delegación diplomática se habría reunido  con funcionarios de migración del gobierno de Barack Obama para conocer las medidas que podría adoptar la administración entrante. Asimismo, se coordinaron reuniones con delegaciones de México y Ecuador para apoyarse en esos países.
En este contexto, la  realidad - poco conocida  o que se mantiene en el subterráneo  de la prensa- la presencia  de  Bolivia,  junto con la de América Latina en general  tiene explicaciones claras  y evidentes. Su  vigencia  en EEUU es tan positiva para el país del norte como para el resto del continente. La relación económica busca simetría.

Abundan los ejemplos sobre la innovadora  dimensión humana, socioeconómica  e imparable que alimenta  la propia dinámica del mercado y de la vida moderna. La vida de Martha  es una muestra. Llegó  dos décadas atrás  en busca de la tierra de oportunidades, en tanto en Bolivia  no  se vislumbraban los  cambios que viene realizando  la administración  de Evo Morales, que más de una vez ha incidido en el comienzo  del fin de aquel  empate catastrófico  de la historia, entre las viejas castas   que arrebataron la imaginación de los pobladores y  la oportunidad de construir ahora una nueva realidad, la integración horizontal con los países del orbe.

Martha, ofrece una historia  de  Bolivia en EEUU,  cuya crudeza del invierno siendo muy similar en ambos países, ofrece a la comunidad un modelo empresarial de éxito, con la oferta  de un  negocio  relacionado  con la propia auto estima de la mujer y del  hombre, que es el  cuidado personal.  La  empresaria  Martha's Hair Salon, Frederick, es un salón de su propiedad al  cual  asisten familias de diferentes nacionalidades, encuentran un servicio eficiente, oportuno,  en la capacidad del personal  latinoamericano y de los clientes norteamericanos, que en todo el mundo, gustan pagar menos dólares por un buen servicio que en establecimientos  de  grandes cadenas. 

Con los  restaurantes ocurre algo similar. El Salvador y diferentes países, ofrecen sus sabores que crean encuentros pasionales, al decir de Octavio Paz, quien al hablar de la cena y la cama describe la esencia  de las relaciones humanas. Escribió este gran autor  mexicano, que la riqueza de su país, entre otras áreas muy valiosas,  es haber superado la capacidad creadora en materia gastronómica que puede ser explicada  de manera muy simple cuando se trata de Norteamérica:  la leche, que representa el espíritu maternal, el wiski para los negocios  y la carne en parrilla la simpleza en su preparación. 

CRECER  BIEN
La siguiente crónica, Copyright © 2017. Banco Interamericano de Desarrollo, ofrecida por los Equipos Técnicos de la División de Desarrollo Infantil Temprano y Programa Crecer Bien para Vivir Bien y Nohora Alvarado, ilustra esa necesidad de atender la  Salud como patrimonio de la  humanidad:

BID, nos ofrece en esta ocasión comentarios sobre Bolivia, Crecimiento, Crianza, Desarrollo Cognitivo, Desarrollo Infantil, Desarrollo Infantil Temprano, Estimulación, Estimulación Temprana, Primera Infancia, Protección Social.

Existe suficiente evidencia que indica que el desarrollo temprano de las habilidades de los niños es clave para su éxito a lo largo de la vida. También se sabe que lo que el niño es y será no solo es determinado por los genes heredados de los padres, sino que depende de manera importante de la interacción entre esa estructura genética y las experiencias positivas o negativas que adquiere en el medio ambiente en el que se desarrolla. Un niño que crece en un ambiente difícil, excluido social y económicamente, tiene altos y mayores riesgos en cuanto a su salud física y mental, y es más propenso a presentar comportamientos sociales negativos. Mira el video de Denilson y su mamá, Marina.

¿Quién es responsable de garantizar el bienestar de los niños?
En este contexto, se entiende y espera la intervención de los gobiernos a través de políticas sociales dirigidas a apoyar a las familias en la crianza de los niños, especialmente de aquellos en condiciones de vulnerabilidad y de exclusión social. Como lo señalan algunos estudios, los padres o cuidadores de los niños que crecen en estos ambientes de exclusión y pobreza generalmente desconocen la importancia de la estimulación temprana de sus hijos. Incluso, muchas veces si lo saben, desconocen la oferta de servicios de apoyo existente o deben priorizar otras necesidades (salud, alimentación, etc.).

También, puede ocurrir que lo que ellos consideran como buenas prácticas, en realidad no lo son (confundir un niño saludable con un niño con sobrepeso es un ejemplo clásico). Además es común el miedo a ser socialmente considerados malos padres por usar servicios. Todas estas situaciones justifican la intervención de los gobiernos.

Afortunadamente, muchos países de la región de América Latina y el Caribe hoy en día tienen programas de Desarrollo Infantil Temprano (DIT) entre los que se incluye Bolivia. En los últimos años el Gobierno, a través del Ministerio de Salud, viene implementando el programa “Crecer Bien para Vivir Bien”, en dos departamentos (Chuquisaca y Potosí). El mismo está dirigido a niños menores de 5 años que viven en condiciones menos favorables en áreas periurbanas y rurales. 
El programa fortalece los servicios de centros infantiles y establecimientos de salud en DIT y crea dos servicios complementarios: visitas domiciliarias y salas de estimulación temprana (SE). Con estas intervenciones se espera promover la estimulación temprana de los niños en los hogares, comunidades, centros infantiles y servicios de salud; identificar tempranamente aquellos niños en riesgo de rezago o de retraso en el desarrollo; y brindar tratamiento de acuerdo con los resultados del diagnóstico realizado en las salas de estimulación.

Si bien el Programa es nuevo y está aún en etapa inicial de implementación, ya hay experiencias destacables. Compartimos tres de ellas:  

1. La oferta de servicios de SE ha generado una creciente demanda por parte de las madres, la mayoría de las cuales han llevado a sus hijos a las SE, por iniciativa propia, al enterarse de la existencia de servicios de apoyo a los niños con “problemas”, a través de los centros infantiles y establecimientos de salud a donde llevan a sus hijos, y a través del programa de transferencias condicionadas (Programa Bono Juana Azurduy);

2. A pesar de los problemas de acceso a las SE, las madres se esfuerzan en cumplir las citas (una a dos veces a la semana, durante un promedio de 4 a 5 meses), ya que están motivadas al ver los progresos en sus hijos;

3. Tanto niños como madres manifiestan estar a gusto en las SE y han establecido vínculos cercanos con el personal de las salas. Igualmente, las madres se involucran en las intervenciones que sus hijos desarrollan y aprenden actividades de estimulación para realizar en sus casas guiadas por los profesionales de las SE. Esto refuerza las habilidades de sus hijos, aunque los padres no asisten (en general por trabajo), están de acuerdo en la importancia de llevar a las niñas y los niños a las salas y algunos apoyan en casa estas actividades.
Por su parte, el personal profesional y técnico de las SE manifiesta:

1. Estar contento con la creciente demanda por los servicios que prestan las SE, y se sentirse satisfechos con los resultados de los niños que egresan;

2. Considerar que están logrando trabajar articuladamente con los servicios de salud, los centros infantiles y los programas de protección social (Programa Bono Juana Azurduy, Bono Juancito Pinto), lo que les ha ayudado en la divulgación de la existencia de las SE y de los servicios que ofrecen;

3. Observar que hay una mayor tendencia en la utilización de instrumentos de medición del desarrollo por parte del personal de los centros de salud y de los centros infantiles;

4. Observar y evaluar a través de los instrumentos de medición del desarrollo mejoras de los niños que son atendidos en las salas.

Si bien todo esto es destacable, cabe mencionar que el Ministerio de Salud aún tiene muchos desafíos, por ejemplo, en cuanto a la cobertura del programa en otros departamentos y  a la necesidad de ampliar los servicios de DIT a los otros niveles de atención del sistema de salud. También tiene grandes retos en la generación de instrumentos que le permitan el monitoreo y la evaluación continua de la calidad de los servicios. Por lo pronto es satisfactorio ver que en Bolivia la responsabilidad de la niñez no solo recae en los padres, sino que es asumida también  por el Gobierno.

¿Cuál es la situación del desarrollo infantil temprano en tu país? ¿El Gobierno asume, como en Bolivia, la responsabilidad de garantizar servicios a los más pequeños? Cuéntanos en la sección de comentarios o en twitter mencionando a @BIDgente.

Equipos Técnicos de la División de Desarrollo Infantil Temprano y Programa Crecer Bien para Vivir Bien del Ministerio de Salud de Bolivia.
Nohra Alvarado es especialista en salud y trabaja en la oficina del Banco Interamericano de  Desarrollo en Bolivia.
Jorge  Zavaleta Alegre,  oficial de prensa en BID  1990-2008
Los  servicios de esstética en Maryland
Discurso del presidente de Bolivia, ONU 2016.
Desarrollo infantil en Bolivia

domingo, 15 de enero de 2017

La chica que viviría para siempre


La historia de una niña que representa el valor de la vida.  Recuperó sus  dos años  de conciencia. El médico peruano  José Kanshepolsky, reconocido  con varias distinciones por instituciones  de  China, nos comenta  los  alcances  de la criogenia,  a través de una  extensa crónica de la organización Brian Merchant.
Nos habla de la criopreservación, ciencia, transhumanismo, a través de las experiencias  realizadas por el instituto de criogénica, Matheryn Naovaratpong, Sahatorn Naovaratpong, ependymoblastoma, Cáncer, Alcor Fundación de Extensión de Vida. en  Bangkok, Tailandia.
Jorge Zavaleta Alegre, Corresponsal  de El Mercurio Digital  de Madrid, la publica ahora, enero  2017, en Papel de Arbol.

Matheryn Naovaratpong tenía dos años y dos meses de edad cuando no se despertó una mañana de primavera. El 19 de abril de 2014 fue trasladada a un hospital de Bangkok, donde los médicos descubrieron un tumor de 11 centímetros de largo en la mitad izquierda de su cerebro. Matheryn -su familia la llamó Einz para el ependymoblastoma de corta duración-, una forma rara de cáncer cerebral que afecta a los más jóvenes. El pronóstico es sumamente sombrío; En su nivel más alto, la tasa de supervivencia a cinco años es del 30 por ciento. Einz había caído en coma.

En esa primera cirugía, los médicos extrajeron la mitad del tumor y perforaron el cráneo de Einz para aliviar la presión sobre su cerebro. Después de que terminara, le dijeron a sus padres, que son científicos que sostienen el doctorado, que ella probablemente nunca despertaría. Incluso si lo hacía, decían, el cáncer era incurable, el hospital les aconsejó que tomaran a Matheryn del apoyo vital.

"Pero en una semana", me dijo el Dr. Sahatorn Naovaratpong en un correo electrónico, "Einz despertó y recuperó sus 2 años de conciencia, respondió a la estimulación y sorprendió a todos. Einz representa el valor de la Vida. "Sahatorn es el padre de Matheryn. (Me habló por correo electrónico a través de su hermana Dararat, quien tradujo los mensajes.) Sigue en english:

The Girl Who Would Live Forever
WRITTEN BY BRIAN MERCHANT
April 16, 2015 // 09:00 AM EST COPY THIS URL
Matheryn Naovaratpong was two years and two months old when she didn't wake up one spring morning. On April 19th, 2014, she was rushed to a hospital in Bangkok, where doctors discovered an 11 centimeter-long tumor in the left half of her brain. Matheryn—her family called her Einz for short—had ependymoblastoma, a rare form of brain cancer that afflicts the very young. The prognosis is exceedingly grim; at its highest, the five-year survival rate is 30 percent. Einz had fallen into a coma.

In that first surgery, doctors extracted half the tumor and drilled through Einz’s skull to relieve the pressure on her brain. After it was over, they told her parents, both of whom are PhD-holding scientists, that she would probably never awaken. Even if she did, they said, the cancer was incurable—the hospital advised them to take Matheryn off life support.

“But in a week,” Dr. Sahatorn Naovaratpong told me in an email, “Einz woke up and regained her 2 years’ consciousness, she responded to stimulation, and surprised everyone. Einz represents the worth of Life.” Sahatorn is Matheryn’s father. (He spoke to me via email through his sister Dararat, who translated the messages.)

The event inspired the family to push on with treatment. “We decided to fight against this cancer,” Sahatorn told me. “We may not beat it, but her life can lead to a further step of mankind to overcome cancer in the future.”

Over the next year, the two-year-old would receive 12 brain surgeries, 20 chemotherapy treatments, and 20 radiation therapy sessions. Einz lost 80 percent of her left brain, essentially paralyzing the right side of her body. There were moments of great hope and pitched sorrow; Sahatorn described the period as an emotional roller coaster.

“[W]e noticed a power struggling for life in her beautiful round eyes,” he said. “Finally, Einz was able to stand up on her feet again and could see with both eyes, as if she had survived from brain cancer. Couldn't help wishing she could be back to her normal childhood even with only a single right brain.”


She regained her vision, the ability to stand, and, with therapy, began moving some parts of the right side of her body. She outlasted other patients in the treatment ward, according to Sahatorn. Many ependymoblastoma victims perish before they turn two.

The Naovaratpong family began doing social media outreach to raise awareness of childhood cancer, and started a genetic cancer research foundation. “Let Einz be the first to guide us,” was their motto, Sahatorn said.

But in November 2014, the cancer spread across Matheryn’s brain, and finally paralyzed her face and muscles.

“We realized it was the end,” Sahatorn said. “We had to prepare to say goodbye.” On January 8th, 2015, Matheryn was released from the hospital. She was fully conscious.

“Among family and relatives, we played and held her before we relieved her from the life support system, released her heavy load off her shoulder at 18:18,” Sahatorn told me. The “cancer cells and other cells from her body have been kept for further study.”

“Her body has been cryopreserved in Arizona awaiting coming technology,” he said.

This year, Matheryn Naovaratpong became the youngest person to be cryogenically frozen and preserved for future revival.

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"Prior to her, the youngest we had done was a 21-year-old female," said Aaron Drake, the Medical Response Director at the Alcor Life Extension Foundation. "It ranges all the way up to 102, the oldest person we’ve preserved."

Alcor is one of the largest organizations that practices cryonics, the act of preserving humans and mammals in a freezing “biostasis” for later resuscitation. Alcor’s chief mission objectives are as follows: “Maintain the current patients in biostasis. Place current and future members into biostasis (when and if needed). Eventually restore to health and reintegrate into society all patients in Alcor's care.” For a fee, Alcor claims to be able to preserve the bodies that have deteriorated beyond modern medicine’s ability to help, until the day that science and biotech might improve enough to restore them.

[Related: A Q&A with the first human set to get a head transplant]

Over the years, Alcor’s physicians and technicians have performed over 130 cryopreservations. Matheryn is their latest patient.

As a whole, the field of cryonics has been undergoing something of a renaissance. In the last decade, an open letter declaring cryonics “a legitimate science-based endeavor” has collected 63 signatures from doctors and researchers, the practice has become a core plank of the transhumanist movement, and its key players have crept steadily closer to the mainstream spotlight. Cryonics has earned high-profile supporters; baseball legend Ted Williams was famously frozen by Alcor.

In the process, the company has contended with accusations of impropriety—in an exposé book and an interview with ABC, an ex-Alcor employee claimed that the company used a chisel and a hammer to remove one patient’s head, and that it may have administered a lethal drug dose to a still-living member. Alcor denies the allegations, and filed a lawsuit against the employee.

The major cryonics organizations are still based solely in the US (the Cryonics Institute, for instance, is probably Alcor’s largest “competitor”). Besides Alcor’s UK chapter, the only other serious international operation is a fledgling Russian outfit, KrioRus. But due to renewed interest and the expanding reach of social media, word has spread far abroad.

“The family learned about Alcor on the internet,” Marji Klima, a spokesperson for Alcor told me. “They were both doctors. After they did 11 surgeries, when they realized that she wasn’t going to be able to pull through, they contacted us.”

Alcor agreed to accept Matheryn as a patient, and enrolled her as a member. The initial plan was to fly Einz to the United States while she was still alive, so Alcor's team could perform the procedure domestically. That procedure is complex and highly invasive; the BBC calls it “intense.”



Alcor's facility in Scottsdale. Image: Xavier Aaronson
It involves moving the patient onto an ice bed, coating her in freezing materials, artificially restarting the heart with a “heart-lung-resuscitator,” administering over a dozen different medications, draining the blood and replacing it with medical grade antifreeze, opening the chest cavity to attach the major blood vessels to a machine that flushes out all remaining blood, then slowly lowering the body’s temperature, at a rate of 1˚ Celsius every hour. (After two weeks, the body reaches deep cryofreeze at -196˚ C.) Alcor had selected a well-equipped pediatrics hospital in California for the job.

“It was hoped that this young 2-year-old girl was going to relocate to this hospital as her health declined so distance would be minimized,” Drake told me in an email. “Unfortunately, her breathing declined more quickly than her doctors anticipated and two days before she was to fly to the US, she was placed on a ventilator, essentially eliminating the possibility for airline travel.”

Alcor would have to go to her.

“We decided to have a physician go,” Klima said, “because of her age and her size, they wanted someone who was very skilled. When you’re looking at the vasculature of a small child like that, it’s a very different thing. And this was a small child with multiple brain tumors.”

So Alcor flew Drake and Dr. Jose Kanshepolsky, a retired neurosurgeon, to Thailand. They spent two days on “standby,” Alcor’s term for the phase of the cryopreservation process in which physicians remain stationed near the ailing member, waiting for her to pass and preparing for the procedure. Kanshepolsky examined the girl at the hospital before she was taken home, and discovered an alarming complication: since so much of her brain had been removed, her skull had filled with cerebrospinal fluid, which would make the procedure difficult.

"We typically drill two holes in the skull, so we can visually see the brain. If the brain begins to contract, it shows it’s working," Drake said. That's because the medical antifreeze Alcor uses dries the brain, and shrinks it. Alcor technicians also insert crucial instruments through the perforations. "Into those holes we’ll insert thermo-couplings, temperature probes basically, to monitor the brain temperature," Drake said.

Because there was so much fluid, Dr. Kanshepolsky decided to hold off on extracting the brain, but to begin the full-body preservation process instead.

Matheryn’s procedure was what Alcor calls a “neuro” in shorthand—where ultimately, just the brain is extracted and preserved, as opposed to the entire body

According to Drake, they decided “to undertake cryoprotective perfusion of Matheryn’s brain in Thailand.” The team decided to do so without separating her brain from the rest of the body. “This worked out to be an effective way to move through the repatriation process and back to the US,” Drake wrote in a post-procedure synopsis co-authored with Alcor CEO, Max More.

“On the second day, Matheryn was pronounced by a physician who was present at the bedside when clinical death occurred,” they wrote. “A surgery suite had been prepared in an adjoining room and access to the patient for stabilization and perfusion was immediate. Alcor’s field cryoprotection system was tested in the very remote field and proved effective.”

The surgical procedure went off without incident. “It went very smoothly,” Klima said. “It went better than some of the ones that happen right in our backyard.”

But since this was in fact very far from Alcor’s backyard, arrangements had to be made to transport Matheryn’s body to Arizona.

"We have to comply with the funeral industry regulations," Drake said. "There are airline regulations that deal specifically with shipping human remains. In this case, we contacted with a mortuary company out of England, the same company that was involved in David Carradine’s international shipment; remember how he died in Bangkok? They provided us with all the documents we needed to fill out and complete. Death certificates in Thai, and in the US, and a variety of things." Then it was time to prepare the body itself for travel.

"Typically we’d move the head from the trunk of the body," Drake told me. "We didn’t know what their reaction would be from the family, the mortuary, from border officials; this has to go through a number of shipping venues, customs, the TSA and so on. To see a frozen head in a box might have raised a number of red flags. In the US that’s not a big deal, but there, they may not be accustomed." Instead, they kept the body intact, and frozen. “The entire patient was placed in a specially prepared dry ice shipping container and the cool down to dry ice temperature (-79 degrees C/-109 degrees F) began on-site,” More and Drake wrote. It proved to be an astute calculation; the container passed inspection.

“After the US Embassy in Thailand approved the shipment, the container was topped off with dry ice and shipped by airline to LAX for customs approval,” according to the official account. There, Alcor enlisted its mortuary agent in Buena Park to take the container. Drake and another Alcor operative drove down to collect it in what Klima called an Alcor response vehicle. They topped off the container with dry ice, loaded it into the truck, got the necessary transit permits, and brought the human cargo back to Scottsdale. “The neuro separation was performed at Alcor after arrival and Matheryn became Alcor’s 134th patient,” according to the company.

Matheryn’s procedure was what Alcor calls a “neuro” in shorthand—where ultimately, just the brain is extracted and preserved, as opposed to the entire body. Her brain is now stored in a “Bigfoot Dewar,” a stainless steel, vacuum-insulated container filled with liquid nitrogen and kept at -196˚C, along with dozens of other masses of grey matter. The core of Einz’s two-year-old being now rests in cryofreeze in Arizona, in wait of a cure, and a means to regrow her body.

“It took a tremendous amount of logistical planning, but yes, we are very pleased with the results,” Drake told me.



Matheryn's brain now resides in a Dewar like this. Image: Xavier Aaronson
The desire for eternal life—or even just another shot—is about as universal as it gets, so it's unsurprising that cryonics has begun to traverse international boundaries. “We have had a lot requests from overseas,” Klima told me, but Alcor doesn’t yet have the resources or the infrastructure to grant them all.

The expense is prohibitive, but not astronomical. A membership, which guarantees the signee the right to be put on “standby” (and earns him or her an Alcor Emergency ID tag), costs $770 a year, in addition to proof that financial arrangements for the final procedure have been made. Cryopreservation costs between $80,000 (for a “neuro”) and $200,000 (for the full body), depending on how much of her mortal coil a customer wishes to maintain. Alcor suggests prospective members purchase life insurance to cover the costs.

"Our market is growing," Drake said. He attributes the interest to more attention from the media, the rise of social media, and open-minded youth. "The younger generation is more accustomed to seeing changes in technology. Any thing you can come up with, six months later, there’s an app for it. The younger generation sees this and thinks ‘sure why not’?—they can figure everything else out, so why not this? They feel this is kind of an inevitable thing."

As an organization, Alcor has been hesitant to promote itself, Drake said. "I think the board is fearful we’d be trying to 'sell' immortality. But social media is going to grow with or without us." And that's where its farthest flung customers are coming from.

How do you reanimate a deceased human body? Even the CEO of Alcor doesn’t claim to know

Those who've heard about Alcor online and have gone seeking life extension services in Europe or elsewhere have started clubs, societies, and turned to web forums. One group of advocates was so hopeful for a European cryonics organization it was tricked into thinking a publicity stunt featuring a group called the Siberian Mammoth, which promised to preserve British rappers in permafrost, was real.

Parents are bringing their kids on board, even when they’re not sick. “Our youngest member is three months old,” Klima said. “Families sign them up.” The process is legal, Drake says, if parents prove legal guardianship of the minors. "The parents can make the decision for the child while they're still a minor. The child can opt out if they choose."

Matheryn, the youngest member ever, meanwhile, was also Alcor’s first patient to receive a field treatment in Asia. If their optimism is a bellwether, there will be more.

“Alcor provides the opportunity for Einz to breathe again when the technology is provided and appropriate for her disease,” Matheryn's father said. Her family is grateful for Alcor, but they are not mindlessly idealistic. They are a family of doctors, and the lesson they took from their daughter’s battle with cancer is that there are still considerable frontiers left to be examined when it comes to medicine and human physiology. Matheryn's life was made possible by modern science in the first place, Sahatorn said; she was carried by a surrogate because her mother had lost her uterus birthing a son.

“Treating cancer needs changes,” Sahatorn said. “The conventional methods could not treat Ependymoblastoma and many types of cancer. We need more research about genetic cancers. Without research, there will be no change.” To that end, Matheryn’s parents will continue to promote the children’s cancer research initiative they began, which will be managed by the Rama Foundation. Part of the reason they turned to Alcor was to continue the advancement of such research.

"They didn't want their daughter's life to end in vain," Drake said. "They're hoping that by preserving the tissue cells of this particular cancer, they can come up with a better treatment plan, and maybe even eventually cure it. If you look at the global picture of what they're trying to accomplish, it's very altruistic." The Naovaratpongs are never going to stop fighting their daughter's disease, ever.

“We used conventional methods for more than 50 years now,” Sahatorn said. “It seemed to be hopeless until today.”

Of course Alcor is all about hope. It’s highly uncertain whether science will ever uncover a way to fundamentally repair the damaged bodies of the past. James Lovelock may have reanimated frozen rats, but that's a far cry from rejuvenating whole humans who have been locked in icy stasis for decades. It's a hope that is contingent on a great many future factors aligning.

"Obviously, we’d need to come up with a cure for cancer," Drake said. "Then, we’ve really thought that you’re going to need to be able to regenerate a new body. The passé term is to clone a new body, but that’s not how they do that anymore." He points to advances in 3D organ printing and tissue development, while also admitting that his entire enterprise may in fact never work, and is, at its heart, an "ever-progressing science experiment," though a valid one, Matheryn its most youthful subject.

"We know we can regenerate a small organ, and grow a new heart," he said. "We know we can 3-dimensionally print cells and hearts. So at some point we would need to regenerate her entire body, or at least her organs, and put it all together. Then we’d need to transplant that brain into a new body."

How do you then reanimate a deceased human body? Even the CEO of Alcor doesn’t claim to know—he, along with thousands of the hopeful living, and hundreds of the frozen dead, have stocked their faith in the notion that science will find a way to thaw and revive the brain of a two-year-old girl.

“At least, we devoted her life and body for the progress and development of science," Nareerat, Matheryn's mother, told me in our lone communication. "This is also another treat for our family, we know that she's alive although we have been separated."

If the day somehow arrives when humans can resurrect their dead, at least Matheryn won’t be alone. Her parents have pledged to become members of Alcor, too, so they might be reanimated together in some better future.

This story is part of a Motherboard series about the waning relevance of the human physical form. Follow along here, and listen to our podcast on the topic below.


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