Papel de Arbol

miércoles, 22 de abril de 2015

QhapaqÑan: El Camino de la Integración Latinoamericana





Reportaje de Jorge Zavaleta Alegre.  Cambio16 de Madrid.
Rumillaqta es mi hogar/ 
caminito de las piedras buenas/  
llévame a mi hogar/  
Rumillaqta llegó ya/ 
me espera la vida en las piedras/ 
me guiará Qhapaq ñan/ 
Es caminar con el alma en paz/ 
Rumillaqta mi hogar/ 
camino de Qhapaq ñan (BIS)/ Me guiará Qhapaq ñan (3)
*Qapaq Ñan/ Para Arpa y Soprano/ Compositor: Carlos Alberto Cárdenas Rengifo. Arpa: Eve Ariana Matin Sahih. Voz: Fadia Garrido
--
QhapaqÑan  o   “Gran Camino Inca”, une la historia de seis países a través de 60 mil  kilómetros. Es la vía que simboliza la necesidad de continuar  la integración de Sudamérica y de América Latina. 

La declaratoria  de la Unesco como Patrimonio Mundial en la categoría de Itinerario  Cultural Transnacional, amplía el campo  visual de la humanidad.  Esta vía, que en el Perú significa 25 mil kilómetros y 2,901 sitios arqueológicos, corrobora la dimensión de las comunidades, como sucedió, paralelamente, en el Perú,  China, Egipto y la India,  cunas de las primeras civilizaciones  del planeta.

Música, canciones, coros, poesía, narraciones,  ferias de libros,  de cultivos agrícolas y ganaderos, gastronomía,   peletería, cerámica,  turismo,   son los primeros logros de sus propios pobladores, como parte del proyecto del QhapacÑan.

Tal evidencia  ofreció  la puesta en valor  de la ciudadela cercana a Lima:  Huaycan de Cieneguilla, parte del tramo que atraviesa  los Andes, entre  Pachacamac  y   Jauja (Xauxa). Según relata, con exageración, Lope de Rueda, las calles estaban empedradas con piñones y por ellas corrían arroyos de leche y de miel. Así se asentó la legendaria magnificencia del valle del Mantaro, y  en concreto el “País de Jauja”. La novela de Edgardo Martínez, confirma las bondades naturales de esta parte de los andes centrales.



El peruano Carlos Alberto Cárdenas, compositor de música académica,  convirtió en una fiesta el proyecto  de conservación de Huaycan de Cieneguilla. La alegría, la paz y la reflexión aparecieron con un coro de voces de niños acompañado de una orquesta de cuerdas y viento.  Más un concierto en arpa, a cargo de la joven musicóloga Eve Ariana Matin Sahih. Formado en el Conservatorio Nacional de Lima y en la academia nortemamericana  CE Cárdenas comenta:

“Hacer arte en el Perú, no se basa en una remuneración  económica sino en una cuestión humana, natural, de creación. Huaycan como parte del Qhapac Ñan, con los trabajos  de conservación, permite saber qué hubo antes y qué se puede construir en el futuro. Permite conocer los múltiples intereses que despierta, desde el desarrollo  de los  estudios y la difusión de la música clásica contemporánea escrita en el Perú…”







La declaratoria  de la Unesco como Patrimonio Mundial en la categoría de Itinerario  Cultural Transnacional, amplía el campo  visual de la humanidad.  Esta vía, que en el Perú significa 25 mil kilómetros y 2,901 sitios arqueológicos, corrobora la dimensión de las comunidades, como sucedió, paralelamente, en el Perú,  China, Egipto y la India,  cunas de las primeras civilizaciones  del planeta.

Música, canciones, coros, poesía, narraciones,  ferias de libros,  de cultivos agrícolas y ganaderos, gastronomía,   peletería, cerámica,  turismo,   son los primeros logros de sus propios pobladores, como parte del proyecto del QhapacÑan.

La reciente evidencia  es la puesta en valor  de la ciudadela cercana a Lima:  Huaycan de Cieneguilla, parte del tramo que atraviesa  los Andes, entre  Pachacamac  y   Jauja (Xauxa). Según relata, con exageración, Lope de Rueda, las calles estaban empedradas con piñones y por ellas corrían arroyos de leche y de miel. Así se asentó la legendaria magnificencia del valle del Mantaro, y  en concreto el “País de Jauja”. La novela de Edgardo Martínez, confirma las bondades naturales de esta parte de los andes centrales.

Carlos Alberto Cárdenas, compositor de música académica, ofreció en Huaycan de Cieneguilla un coro de voces de niños acompañado de una orquesta de cuerdas y viento. Un concierto en arpa, a cargo de una joven musicóloga, que prefiere no ser identificada,  incluyó  un himno a Huaycán: “Hacer arte en el Perú, no se basa en una remuneración  económica sino en una cuestión humana, natural, de creación. Huaycan, con los trabajos  de conservación, permite saber qué hubo antes y qué se puede construir el futuro. Cieneguilla permite conocer los múltiples intereses que despierta, desde el desarrollo  de los  estudios y la difusión de la música clásica contemporánea escrita en el Perú"


Epifania Mamani Calzin, vino hace veinte años  desde la isla de Amantani del Titicaca, y  a través de la Asociación Las Terrazas, ha aprendido el arte de la peletería con la fibra de alpaca, y considera que con la arqueología su nuevo terruño adquiere mejor futuro.

Esta opinión es compartida por Máximo Tupiño, quien trajo de Ayacucho la pasión por el trabajo comunal, ligado al municipio,  que viene aportando con cemento, limpieza, agua y la colaboración de mano de obra.

Los funcionarios del QhapaqÑan informan que el Ministerio de Cultura tiene  un presupuesto, desde hace tres años,  de un millón de soles. Aseguran que la fuente financiera para la continuidad del  Camino hasta Jauja, unos 300 kilómetros,  está asegurada.

Xauxa – Pachacamac. Este tramo del QhapaqÑan se ubica entre los departamentos de Junín y Lima. Se inicia en lo que fue uno de los principales centros administrativos Inca de Hatun Xauxa en la sierra central, ascendiendo hasta los 4800 m.s.n.m. cercano al nevado Pariacaca, y finaliza en el santuario costero de Pachacamac hacia los 50 m.s.n.m. Uno de sus principales usos era la movilización de la población hacia estos santuarios considerados como dos de los más importantes del Chinchaysuyu. Definían los extremos de un vasto espacio sacralizado articulado por el Camino Inca que recorre las cuencas de los ríos Lurín, Mala, Cañete y Mantaro.


El QhapaqÑan facilitó no solo el transporte de personas, sino una serie de productos que ayudaron a la Vieja Europa a superar la hambruna con el ingreso de papa y  quinua,  entre otros alimentos. El camino ha permitido mantener los saberes, en las tradiciones que, como el puente de ichu de Q’eswachaka,  en Cusco, continúa dándole vida a esta red vial.

Van 11 años de  trabajo de  los equipos técnicos de los seis países. Y las poblaciones reclaman celeridad, más atención y recursos presupuestarios para el desarrollo local, antes  que esas grandes inversiones que succionan las reservas  de cada país. Los pobladores ahora consideran que el  Camino del Inca es y será más útil para el desarrollo interno que aquellas inversiones gigantescas como IIRSA (12 vías transversales, 3 en Perú), cuyas auditorías revelan sobre precios y  poca utilidad para la soñada integración con Brasil.

Huaycan de Cieneguilla, es una experiencia en la gestión del patrimonio arqueológico asociado al QhapaqÑan. En el Día Internacional de Monumentos, 18 de Abril, el Ministerio de Cultura, a través de su coordinador de Proyectos Integrales, Víctor Curay y el director del Proyecto Integral Huaycán de Cieneguilla, Fernando Mackie, da a conocer que la zona arqueológica monumental Huaycán de Cieneguilla tiene tres áreas de ocupación jerárquica: Área Nuclear, Área Adyacente y Área Periférica, y presenta características arquitectónicas del periodo Inca, como son los vanos y ventanas trapezoidales, que existen en sitios Inca importantes como Machu Picchu.

El Centro Poblado Rural Autogestionario Huaycán de Cieneguilla (CEPRAHC) y la Asociación de Vivienda Las Terrazas se han involucrado con el Proyecto y son copartícipes de la gestión de su patrimonio arqueológico local. Están atentos a evitar el tráfico de lotes. Los  equipos de campo, apoyan a los arqueólogos y reciben capacitación en técnicas de conservación de su sitio arqueológico.

El año 2001 el gobierno del Perú, a través del DS 031-2001-ED y su conversión en el 2004, en  la Ley Nº 28260,  otorga valor jurídico al proyecto. Por su magnitud y características  es el  más importante de su tipo desarrollado por el Estado peruano.
Las rutas del QhapaqÑan se extienden por territorios de los actuales países de Perú, Ecuador, Colombia, Argentina, Bolivia y Chile.


El caso del Tramo  Huaraz – Casma, destaca el conocimiento de los centros administrativos, tambos o chasquiwasis, según las “crónicas” que narran el proceso de conquista del Tawantinsuyu y las “ordenanzas” que se refieren a las tareas de mantenimiento de los antiguos caminos y reparación de puentes y las “visitas” que realizan los diversos funcionarios políticos y eclesiásticos durante la Colonia. Entre otras fuentes: la relación de viajes de investigadores como Antonio Raimondi y Ernst Middendorf.   

El período formativo de la vía se dio durante la expansión del Imperio Inca (durante las guerras de conquista llevadas a cabo por Túpac Inca Yupanqui, para anexar los territorios del reino Chimú y posteriormente para unir los centros administrativos Inca asentados tanto en Casma y Huaraz. Vaca de Castro: 1543/1909).

Eduardo Paz Soldán, refiere que este camino “es uno de más tráfico”, durante los trabajos de reconocimiento para la construcción de la red vial de carreteras durante el gobierno de Augusto B. Leguía.

José Sotelo Mejía denomina al tramo Huaraz – Casma como “Camino del mullu”,  ruta seguida “por los peregrinos desde la costa de Casma hacia el Templo de Chavín de Huántar llevando el preciado molusco consigo”.

El Tramo Huaraz – Casma puede recorrerse en la actualidad gracias a su fácil acceso y aunque su estado de conservación es precario, ya que más del 60% del trazo original del camino ha desaparecido o ha sido alterado por trabajos de rehabilitación de vías.
El Qhapaq Ñan  ha brindado, por primera vez, un taller en Lenguaje de Señas Peruanas (LSP) a personas con discapacidad auditiva de diversos distritos de la provincia de Puno.

En los talleres del Presupuesto Participativo de las municipalidades referidos a la protección, difusión y promoción del patrimonio cultural con la finalidad, los asistentes demandan el fortalecimiento de las identidades y procesos culturales de los pueblos vinculados al QhapaqÑan.

A la fecha se han identificado y registrado aproximadamente 25,000 kms, red caminera que integraba diversos territorios, además encontrar la relación con las sociedades que precedieron a los Inca, quienes también contribuyeron en la estructuración de esta red vial andina desde varios siglos previos al siglo XV. Ver el registro de caminos y de los sitios arqueológicos:
REGISTRO DE CAMINOS
Sede Nacional
14,781
Km
Sede Cusco
10,598
Km
Total
25,379
Km



 REGISTRO DE SITIOS ARQUEOLÓGICOS
Sede Nacional
2,010

Sede Cusco
1,891

Total
3,901


El Camino del Inca fue construido con instalaciones como tambos y qollqas, que facilitaron el acondicionamiento de un sistema de chasquis (mensajeros). En adelante, el plan de manejo integral que permitirá la protección del patrimonio cultural y natural de la zona con la participación activa de las comunidades circundantes, articulará de esta manera el camino con los sitios arqueológicos, con el paisaje y  las comunidades modernas asentadas a lo largo del trayecto. 

El Turismo histórico-cultural es y será un sector muy dinámico para la cadena de pueblos y la gestión de la comuna.

Concierto para arpa  y soprano
https://www.youtube.com/watch?v=WEiD6lUC2ZI
Crónica relacionada con el Perú:



sábado, 18 de abril de 2015

EL CIELO, LOS GLACIARES Y LA VIDA. Crean INIGEM en Huaraz

http://www.elmercuriodigital.net/2015/04/el-cielo-los-glaciares-y-la-vida.html#.VTRDrfAkldg
http://www.losandes.com.pe/?c=noticia&id=87842
http://www.losandes.com.pe/?c=noticia&id=87842

-En Huaraz-Ancash funcionará  el INIGEM como aporte a la Ruta de París.
-En Chacracerro, se atenderá de inmediato las demandas ecológicas presentadas por empresas alimentarias de migrantes del Callejón de Huaylas.    
Jorge Zavaleta Alegre
Un cielo azul luminoso en el día. Estrellas rutilantes y  nubes blancas que se desplazan por la noche. Nevados disputando  altura y formando  centenas de lagunas y lagunillas. Y  ríos cuyas aguas terminan en el mar, comienza a ser un paisaje del pasado y una amenaza irreversible para la Vida, desde  La Patagonia hasta la gran Colombia, donde termina esa gran columna vertebral llamada los  Andes y se abre el paisaje tropical de Centro América y el Caribe.

El Perú, por ser parte de esa privilegiada naturaleza,  ha elegido la ciudad de Huaraz, capital de la  Región Ancash, como  la sede del Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña-INOGEM. Esta será  la contribución  a la ruta hacia París para profundizar la reducción de  las emisiones de gases de efecto invernadero, acorde con la convención de la ONU sobre cambio climático y no exceder los dos grados centígrados de temperatura en el planeta.


En opinión del Ministro del Ambiente,  ese instituto será un modelo de  organización en manos de profesionales de reconocido prestigio  para  trabajar   por una economía verde y baja en carbono.

El mensaje es elocuente porque la comunidad local e internacional demanda el trabajo  honesto por la preservación de la  Cordillera Blanca, porque ha vivido o conoce  los efectos siniestros de sucesivos terremotos,  aluviones e  inundaciones.  

Hoy ningún pueblo de esa cadena de montañas está dispuesto a aceptar  la corrupción organizada,  que pretende continuar con  la  sustracción del patrimonio del Estado mediante el cambio de nombre de Ancash por  Región Huaylas, decisión legal que estaría tramando un ex presidente del Congreso, lo que implicaría el cambio del registro de la propiedad de cada ciudadano. 

El Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña,   adscrito al Ministerio del Ambiente (MINAM), en palabras de su representante, Manuel Gerardo Pedro Pulgar-Vidal Otálora (Lima, 1962),  abogado especializado en Derecho ambiental, “el Perú ha saldado, con la creación de esta institución una deuda con los ecosistemas de montaña. De esta forma, el Estado está mostrando una enorme responsabilidad ante la vulnerabilidad de los glaciares y montañas frente al cambio climático, un tema y problema que nos atañe a todos”

La COP 20 realizada en Lima en diciembre del 2014, ha concluido que uno de los ejes temáticos más importantes es, precisamente, aquel que “involucra al ecosistema de montañas y las cuencas, pues con ellas se garantiza la provisión de agua en todo el Perú, y se adelanta a los próximos embates del Cambio Climático”, según discurso  del presidente del Perú Humala, junto al secretario general  de la ONU, Van Ki-Moon,   y además que permita la participación de otros países  que afrontan la misma problemática.

Perú perdió alrededor del 50 % de superficie de glaciares debido al cambio climático. El Perú es el país donde se ubica la mayor parte de los glaciares tropicales del mundo.   El caso más evidente es la desaparición del nevado Pastoruri, en pleno Callejón de Huaylas,  peligro  que las nuevas generaciones  conocen los nevados solo  por imágenes  de archivo.

Nuestras reservas de agua dulce, que se han acumulado durante miles de años, están perdiéndose.  Algunos científicos estiman que en unos 20 o 30 años habrán desaparecido por completo varios de estos glaciares. La disminución de glaciares ya generó una pérdida de 7,000 millones de metros cúbicos de agua. Los Glaciares del Parque Nacional Huascarán están siendo afectados por el cambio climático. Va en aumento la pérdida de agua, empezando por  la laguna de Parón, al pie del nevado del Huandoy, en  la cabecera del valle de Huaylas, con su capital Caraz Dulzura, según el diccionario geográfico del peruanista- italiano Antonio Raimondi.  Para el año 2050, todos los glaciares ubicados por debajo de los 5 500 msnm desaparecerían.

La superficie glaciar de la Cordillera Parón se ha reducido en 18% en los últimos 24 años, agravado por la irresponsable perforación del fondo de la laguna por una empresa transnacional encargada de abastecer  con más agua a  los neolatifundios costeros de  Chavimochic, en La Libertad.

El Ministro del Ambiente,  dada su convicción sobre el desarrollo local como premisa del desarrollo nacional - global, anuncia la acción del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental – OEFA, en el distrito de Comas, donde existe una  experiencia empresarial y comunal de Chacracerrro, cuyas  actividades económicas deben desarrollarse en equilibrio con el derecho de las personas a gozar de un ambiente sano, como la plantea Jaime Kaiser, desde una corporación visionaria, que nació en el distrito ancashino de Pueblo Libre,  ubicado en  la Cordillera Negra, y cuyas generaciones han vivido mirando de lejos las bondades de las nieves perpetuas.

Cada vez más, la contaminación  y la degradación ambientales arruinan los recursos naturales, amenazan la salud humana y la misma existencia  de las innumerables especies de plantas y animales.


UN MANEJO SABIO
Los estudios sobre prevención que aparecen en diferentes fuentes  pueden ser simplificados en estos principios:  -Cambiar, cuando sea posible, de combustibles intensivos en carbono, como el carbón, a combustibles intensivo  en hidrógenos, como  el gas natural. – Fomentar el rápido desarrollo y uso de a energía solar y de otras fuentes de energía libre de carbono.- Reducir la tasa de  deforestación.
“En suma, el manejo sabio de los recursos naturales y la protección del ambiente son esenciales para lograr  el desarrollo económico sostenible y por tanto mitigar la pobreza, mejorar la condición humana y preservar  los sistemas  biológicos  de las cuales depende toda la vida”.

Estas son palabras de Enrique Iglesias, un americanista admirador obsesivo del valor de  Los Andes, quien como presidente del Banco Interamericano de Desarrollo y ahora  secretario general de la  Cumbre Iberoamericana, repetía incesantemente sobre el valor el agua y la vida comunal.

Recuerda, en una entrevista con Cambio16, que el BID nació en Arequipa, financiando como el primer proyecto,  un sistema de administración del agua en  Perú, después  de un terremoto que destruyó la  estructura de los suelos y fuentes hídricas.

Las naciones de  América Latina, dependen en gran medida de la agricultura, la silvicultura y la pesca.  Con sus culturas antiguas y con la violencia moderna relacionada con el tráfico de drogas, el futuro radica en disminuir la pobreza, principal flagelo que complica soluciones para aplacar el irreversible Cambio Climático.