Papel de Arbol

lunes, 24 de febrero de 2014

Familia y Estado: de ternura y sexo







Escribe: Jorge Zavaleta Alegre | Nacional 

Familia y Estado: de  ternura y  sexo
Familia y Estado: de ternura y sexo
La comunicación global arroja buenos frutos. La producción literaria ha dejado de ser patrimonio de élites o de la prensa local y exclusiva para el aldeano vanidoso.
Elga Reátegui, se fue del Perú a España en busca de espacios para desarrollar sus capacidades de poeta, escritora y periodista. No es fácil el camino, pero si es una experiencia grata si recordamos a Kafka cuando recrea Oklahoma, el valle de oportunidades para todos, empezando para creadores y amantes de la cultura.
De Ternura y Sexo, la segunda novela de Elga después de – El santo cura - y varios poemarios como En mi piel, recuerda a Dostoiewski, el maestro del género, la trama que atrapa al lector, entre otras cualidades.
De Ternura y Sexo, es una reflexión crítica a la televisión que recurre al sexo - un acto natural de la especie humana, que ya Kamasutra ilustra con imágines, aunque los autores posiblemente nunca las practicaron -, para pervertir los valores sociales, desarticular a las familias y crear crisis morales. Su libro, en más de 600 pp atrapa al lector, porque aborda dramas y alegrías de las familias disfuncionales, en el más estricto sentido de la psiquiatría y de profesionales multidisciplinarios.
Para Elga Reátegui, el mundo es ancho y ajeno, aunque desde su atractivo blog, convoca a personajes del ámbito cultural, con una amplitud inusual, que la convierten en valiosa comunicadora latinoamericana.
La lectura De Ternura y Sexo provoca vigilia, excitación, taquicardia, enrojecimiento e insomnio. Otro ángulo es la visión sobre el rol social de la familia. La crisis del planeta muestra dramáticas facetas de la familia destruida por la ausencia del Estado, creyendo que solo el libre mercado es la panacea para la vida. De este mensaje no se excluyen las grandes empresas de la comunicación y su efecto en la convivencia humana.

domingo, 23 de febrero de 2014

Familia y Estado. DE TERNURA Y SEXO




Jorge Zavaleta Alegre. Cambio16, Madrid.-
La comunicación global arroja buenos frutos. La producción literaria  ha dejado  de ser patrimonio de élites o de la prensa local  y exclusiva  para  el  aldeano vanidoso.

Elga Reátegui, se  fue del Perú a  España en busca de espacios para desarrollar sus capacidades de poeta, escritora y periodista. No es fácil el camino, pero si es una experiencia grata si recordamos a Kafka cuando  recrea  Oklahoma, el valle  de oportunidades para todos, empezando para creadores y amantes de la  cultura.

De Ternura y Sexo, la segunda novela de Elga después de – El santo cura - y varios poemarios como En mi piel,  recuerda  a Dostoiewski, el maestro del género, la trama que atrapa al lector, entre otras cualidades.

De Ternura y Sexo, es una reflexión crítica a la televisión que recurre al sexo - un acto natural de la especie humana, que ya Kamasutra ilustra con imágines, aunque los autores posiblemente nunca las practicaron -, para pervertir  los valores sociales, desarticular a las familias y crear crisis morales.  Su libro, en más de 600  pp  atrapa al lector, porque aborda dramas y alegrías  de las familias disfuncionales, en el más estricto sentido   de la psiquiatría y de profesionales multidisciplinarios.

Para Elga Reátegui, el mundo es ancho  y ajeno, aunque desde su atractivo blog,  convoca a personajes del ámbito cultural, con una amplitud inusual, que la convierten en valiosa comunicadora latinoamericana.

La lectura De Ternura y Sexo provoca vigilia,  excitación, taquicardia, enrojecimiento  e insomnio. Otro ángulo es la visión sobre el rol social de la familia. La crisis del planeta muestra  dramáticas facetas de la familia destruida por la ausencia del Estado, creyendo que solo el libre mercado es la panacea para la vida. De este mensaje no se excluyen las grandes empresas  de la comunicación y su efecto en la convivencia humana.

La reciente obra de Elga  es una reflexión sobre el rol de  los Estados y gobernantes a  emprender políticas públicas para orientar y aplicar planes nacionales que aseguren la estabilidad de las familias, incidiendo de manera orgánica en las personas adultas, porque el modelo del emprendimiento empresarial en América Latina, especialmente en  el mundo  rural  o del migrante,  es aún una utopía que el libre mercado no encuentra respuestas saludables. Es una responsabilidad social del Estado hacer realidad el júbilo de los  jubilados.

En su blog, son convocados siempre  destacados  escritores y artistas, y Elga ya ha sido incorporada, con merecido  reconocimiento,  al mundo de las letras:
https://www.blogger.com/blogger.g?blogID=5821748725125569906#editor/target=post;postID=8449567236607077627
De ternura y sexo es una novela que hay que leerla con cuidado, pues cuenta la historia Mábela,  una mujer de treinta tantos años que busca desesperadamente en sus relaciones -sea heterosexuales o lésbicas- algo de ternura, pero teniendo como medio los encuentros sexuales con extraños. No conoce otro medio de obtener una recompensa  afectiva más humana que aventurarse a compartir el lecho con alguien, pese a que la mayoría de  veces lo único que consigue es poseer y que la posean pero sin obtener ni una pizca de ternura antes, después o durante del acto amatorio.
La novela también es la historia una mujer que tiene que salir adelante recomponiendo su salud mental-emocional y reaprendiendo a tratar con el sexo opuesto, luego de haber sido abusada sexualmente de niña por su tío, quien pese a que no llegó a consumar la violación, la sometió a  largos períodos de tocamientos indebidos.


sábado, 22 de febrero de 2014

ARGENPRESS.info Suplemento Cultural Nº 278. La integración y la geografía divergente


  
“No tenemos super héroes que rescatan princesas. Lo que contamos en nuestro cine tiene que ver con nuestras historias cotidianas”
Por: Marcelo Colussi (Desde Guatemala, especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Virgilio Piñera, un hombre de letras hasta el final
Por: Erasmo Magoulas (Desde Canadá. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Grafitis simpáticos
Por: ARGENPRESS CULTURAL

Camino (verbo)
Por: Paula Orellana (Desde Guatemala. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

¡Se soltó la jauría!
Por: Chara Lattuf (Desde Caracas, Venezuela. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Fútbol y literatura (con referencias a Pasolini y Borges)
Por: Reinaldo Spitaletta (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Teatro: Mala entraña
Por: Héctor Buccolini

La integración y la geografía divergente
Por: Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Así como de Amor
Por: Isabel Fagúndez (Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

El misterio del obelisco
Por: Gustavo E. Etkin (Desde Bahía de San Salvador, Brasil. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Me curó una monja caballeros
Por: Antonio Prada Fortoul (Desde Cartagena de Indias, Colombia. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Cine clásico: "Martín Aquino, el último matrero", de Ricardo Romero Curbelo (Uruguay, 1996)
Por: ARGENPRESS CULTURAL

Hablar de paz…
Por: Nechi Dorado (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Música: Piero, un clásico de la canción popular

Mi dulce Audrina
Por: Daniel de Cullá (Desde Burgos, España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Poema
Por: Guillermo Henao (Desde Medellín, Colombia. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Vuelve a la pantallita la serie mexicana “El Monje Loko” que interpreta “Padre Palmar” y dirigen muchachos ZK
Por: Guillermo Guzmán (Desde Barcelona, Venezuela. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

El Bolívar de Angostura, es el Bolívar de América
Por: Daniela Saidman (Desde Venezuela. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

La humanidad es una sola, ¿no?
Por: ARGENPRESS CULTURAL