Papel de Arbol

martes, 19 de mayo de 2015

FLOR DE RETAMA, 35 AÑOS DESPUES DE SENDERO LUMINOSO

 Jorge Zavaleta Alegre. Cambio16/Madrid.

https://www.youtube.com/watch?v=ojO1DPu35mY Por Cinco Esquinas están,/
los Sinchis entrando están./
Van a matar estudiantes/ 
huantinos de corazón/
van a matar campesinos/
peruanos de corazón/,
amarillito, amarillando/
flor de retama/.....

Letras de  Ricardo Dolorier. Intérprete: Martina Portocarrero
..
Esta es un canción ayacuchana del silencio que aún viven  pueblos enteros  del Perú. Fue una inspiración del año  1969, cuando el pueblo de Huanta se rebeló contra el Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada para exigir la derogatoria de un  Decreto Supremo -006-69, que restringía la gratuidad de la educación primaria, secundaria y técnica. Y obligaba a pagar S/.100.00 soles cada mes cuando  un alumno desaprobara un curso durante el año.

La policía nacional reprimió esta rebelión,  cometiendo excesos. Al menos 20 pobladores fueron los muertos que obligaron  a que el gobierno del General  Velasco, retrocediera y  anulara el decreto.

El  18 de Mayo de 1980, ocho periodistas  fueron linchados en Uchuraccay, víctimas de  la violencia de la época, que los convirtió en mártires del oficio con un proceso judicial sin concluir. Las múltiples muertes que se dieron en Ayacucho, por la presencia de Sendero Luminoso, dejaron familias enteras en la desesperación.  Comuneros y militares fueron acusados, bajo la lupa de diferentes teorías y testimonios. 


Este año, el Colegio de Periodistas de Lima, ha tenido el acierto de organizar una mesa redonda para hacer memoria y un análisis de cuánto ha  disminuido la barbarie estructural a partir de lo que significó la  desaparición de la comunidad de Uchuraccay y el progresivo retorno de quienes huyeron del terror. En esta ocasión la cita no ha sido solo un Encuentro de Paz y la Reconciliación Nacional, sino para plantear la necesidad de un nuevo diagnóstico de la realidad nacional, que en breve balance, alcanza  ribetes dramáticos y escaso futuro para la paz permanente.

La guerra que desató Sendero Luminoso (PCP SL) y la represión militar arroja 69 mil muertos, según la Comisión de la Verdad y  Reconciliación. Siendo muy importante el simbolismo de la cifra de víctimas, Sendero Luminoso en el 2015, no existe, pertenece al pasado, pero ha derivado al ejercicio de una metodología de vida de amplios  sectores que manejan recursos del Estado  para utilizar al senderismo como un fenómeno vigente en zonas como el VRAEM, donde la pobreza sigue siendo cruel y lejana de ser aliviada.

Ningún programa gubernamental ha logrado extinguir los sembríos de coca, terminar una vía de integración física, o elevar los ingresos de las familias para satisfacer las exigencias para una mejor dieta, educación y horizontes de vida digna. 

Con excepción de la región amazónica de San Martín, diversas zonas rurales del Perú son  retazos de un país maquillado de transparencia y democracia, en los cuales la preocupación fundamental es dar garantías para la  inversión nacional o internacional. es decir la explotación irrestricta de los recursos naturales, sin considerar que la premisa fundamental es o son las demandas sociales.

La Ley de Consulta Previa con reglamento incluso, no son suficientes, en la medida que Estado-sector privado-población no coinciden con el irrestricto respecto de los derechos humanos.

En el 2015, asistimos a un suerte maligna de perpetuación del senderismo. Crisis de liderazgo de la  Confederación de empresarios del Perú-CONFIEP, donde uno de sus principales directivos, presidente de la Cámara Peruana de Construcción, ha huido de la justicia al ser acusado por SUNAT y el Poder Judicial de evasión de impuestos, por una suma que podría servir para construir una centena de colegios  con modernas bibliotecas digitales y diestros profesores.

Asistimos al último año de gobierno de Gana Perú,  el país ha perdido mucho en materia de gestión pública  con ética. La modernización de la Refinería de Talara, por ejemplo,  ha sido entregada a una firma española,  con un contrato sobre participación laboral que solo concede hasta el 52%, dando lugar a que la empresa peruana no puede participar con su  experiencia  y productos, sino a través de terceros que han venido  de la Península a encontrar alivio para la desocupación en el Viejo Mundo.  Los directivos del  comité empresarial metetalmecánico de la SIN. en lugar de organizarse en grupo,, prefieren  el lobby individual para recibir migajas.

Cambio16 de Madrid,  a través de un análisis concienzudo realizado por el economista peruano Manuel Romero Caro, fundador de Gestión, diario de economía, advierte que el proyecto gasífero del sur andino, hace tres años, fue negado por el gobierno, cuando  los costos eran de 3 mil millones de dólares. Ahora el mismo proyecto ha ganado la licitación por 8 mil millones de dólares. a favor de la misma empresa brasileña.

Cuidado, en América Latina, donde las democracias son frágiles, el último año de gobierno, suele recurrirse al  gasto en proyectos muy costosos, que son maquillados de imprescindibles, pero que posibilita evadir controles y beneficios a terceros.

El aumento de la  violencia urbana, la corrupción  pública, carceles repletas de grandes y peqieños ladrones,   traficantes de drogas, de obras de arte; especulacion y  carestía  de alimentos, de servicios de trasporte y comunicaciones. Educación y Salud por los suelos. Los escasos avances, opacan las cifras de ingresos que el libre mercado ha hecho del Perú en una de las plazas ideales para hacer fortunas con capacidad de judicializar deudas tributarias.

Es una barbaridad, por ejemplo, que el Banco Mundial, que en octubre celebra su asamblea  general en Lima, difunda  que la clase medida en América Latina ha crecido a un ritmo nunca visto en la historia, al considerar,  en sus estudios,  que toda personas que ahora  perciben más de dos dólares al día, pertenecen a la llamada la Clase Media. Vergüenza que los más grandes medios de comunicación  no se atrevan a esclarecer esta mentira estadística. 

Felicitaciones al  sociólogo Raúl  González, a los periodistas Alberto Ku King y Pedro Yaranga, al ex ministro del Interior Miguel Hidalgo y al decano del  Colegio de Periodistas de Lima, Max Obregón, pot haber promovido esta cita y anunciar sucesivas mesas redondas para involucrar en el  debate la participación activa del gremio de comunicadores,  cuyas empresas en las cuales laboran, en su mayor parte, propician y alientan este  clima de desconcierto, que expresa la  canción Flor de Retama.



























Jorge Zavaleta Alegre. Cambio16/Madrid.

 Por Cinco Esquinas están,/
los Sinchis entrando están./
Van a matar estudiantes/ 
huantinos de corazón/
van a matar campesinos/
peruanos de corazón/,
amarillito, amarillando/
flor de retama/.....

Letras de  Ricardo Dolorier. Intérprete: Martina Portocarrero
    Esta es un canción ayacuchana del silencio que aún viven  pueblos enteros  del Perú. Fue una inspiración del
    año  1969, cuando el pueblo de Huanta se rebeló contra el Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada para exigir la derogatoria de un  Decreto Supremo -006-69, que restringía la gratuidad de la educación primaria, secundaria y técnica. Y obligaba a pagar S/.100.00 soles cada mes cuando  un alumno desaprobara un curso durante el año. La policía nacional reprimió esta rebelión,  cometiendo excesos. Al menos 20 pobladores fueron los muertos que obligaron  a que el gobierno del General  Velasco, retrocediera y  anulara el decreto.

    El  18 de Mayo de 1980, ocho periodistas  fueron linchados en Uchuraccay, víctimas de  la violencia de la época, que los convirtió en mártires del oficio con un proceso judicial sin concluir. Las múltiples muertes que se dieron en Ayacucho, por la presencia de Sendero Luminoso, dejaron familias enteras en la desesperación.  Comuneros y militares fueron acusados, bajo la lupa de diferentes teorías y testimonios. 

    Este año, el Colegio de Periodistas de Lima, ha tenido el acierto de organizar una mesa redonda para hacer memoria y un análisis de cuánto ha  disminuido la barbarie estructural a partir de lo que significó la  desaparición de la comunidad de Uchuraccay y el progresivo retorno de quienes huyeron del terror. En esta ocasión la cita no ha sido solo un Encuentro de Paz y la Reconciliación Nacional, sino para plantear la necesidad de unl nuevo diagnóstico de la realidad nacional, que en breve balance, alcanza  ribetes dramáticos y escaso futuro para la paz permanente.

    La guerra que desató Sendero Luminoso (PCP SL) y la represion militar arroja 69 mil muertos, segun la Comisión de la Verdad y la Reconciliación. Siendo muy importante el simbolismo de la cifra de víctimas, Sendero Luminoso en el 2015, no existe, pertenece al pasado, pero ha derivado al ejercicio de una metodología de vida de amplios  sectores que manejan recursos del Estado  para utilizar al senderismo como un fenómeno vigente en zonas como el VRAEM, donde la pobreza sigue siendo tan cruel. 

    Ningún programa gubernanamental ha logrado extinguir los sembrios de coca, terminar las vias de comunicación o elevar en lo más minímo los ingresos de las familias para satisfacer las exigencias para una mejor dieta, educación y horizontes de mejor vida.  Con excepción de San Martín, diversas zonas rurales del Perú son  retazos de un país maquillado de transparencia y democracia, en los cuales la preocupación fundamental es dar garantías para la  invesión nacional o internacional. es decir la explotación irrestricta de los recursos naturales, sin considerar que la premisa fundamental es o son las demandas sociales. La Ley de Consulta Previa con reglamento incluso, no son suficientes, en la medida que Estado-sector privado-población no coinciden con el irrestricto respecto de los derechos humanos. 

    En el 2015, asistimos a un suerte maligna de perputuación del senderismo. Crisis de liderazgo de la  Confederación de empresarios del Perú-CONFIEP, donde uno de sus principales directivos, presidente de la Cámara Peruana de Construcción, ha huido de la justicia al ser acusado por SUNAT y el Poder Judicial de evasion de impuestos, por una suma que podría servir para construir una centena de colegios  con modernas bibliotecas digitales y diestros profesores.


    Asistimos al último año de gobierno de Gana Perú,  el país ha perdido mucho en materia de gestión pública  con ética. La modernización de la Refinería de Talara, por ejemplo,  ha sido entregada a una firma española,  y el contrato sobre participación laboral llega solo al 52%, dando lugar a que la empresa peruana no puede participar con su  experiencia  y productos, sino a través de terceros que han venido  de la Península a encontrar alivio para
     la desocupación en el Viejo Mundo.  Los directivos del  comité empresarial metetalmecánico,  en lugar de organizarse, prefieren  el lobby individual para recibir migajas.

    Cambio16 de Madrid,  a través de un análisis concienzudo realizado por el economista peruano Manuel Romero Caro, fundadador del Gestión, diario de economía, advierte que el proyecto gasífero del sur andino, hace tres años
    fue negado por el gobierno, cuando  los costos eran de 3 mil millones de dólares. Ahora el mismo proyecto ha
    ganado la licitacion por 8 mil millones de dólares. a favor de la misma empresa brasileña.

    Cuidado, en América Latina, donde las democracias son frágiles, el último año de gobierno, suele recurrirse
    al  gasto en proyectos muy costosos, que son maquillados de imprescindible, pero que sirven para evadir
    controles y beneficios a terceros.

    El aumento de la  violencia urbana, la corrupción  pública, carceles repletas de grandes y peqieños ladrones,   traficantes de drogas, de obras de arte; especulacion y  carestía  de alimentos, de servicios de trasporte y comunicaciones. Educación y Salud por los suelos. Los escasos avances, opacan las cifras de ingresos que el libre mercado ha hecho del Perú en una de las plazas ideales para hacer fortunas con capacidad de judicializar deudas tributarias.

    Es una barbaridad, por ejemplo, que el Banco Mundial, que en octubre celebra su asamblea  general en Lima, difunda  que la clase medida en América Latina ha crecdo a un ritmo nunca visto en la historia, al considerar,  en sus estudios,  que toda personas que ahora  percibir más de dos dolares al día, pertenezca al sector de la Classe Media. Vergüenza que los más grandes medios de comunicacion  no se atrevan a esclarecer esta mentira estadística. 

    Felicitaciones al  sociólogo Raúl  González, a los periodistas Alberto Ku King y Pedro Yaranga, al exministro del Interior Miguel Hidalgo y al decano del  Colegio de Periodistas de Lima, Max Obregón, pot haber promovido esta cita y anunciar sucesivas mesas redondas para involucrar en el  debate la participación activa del gremio de comunicadores,  cuyas empresas en las cuales laboran, en su mayor parte, propician y alientan este  clima de desconcierto, que expresa la  canción Flor de Retama. 









    miércoles, 13 de mayo de 2015

    Cine, comentarios de Jorge Zavaleta Balarezo*. González Iñárritu. “Birdman”: el Óscar y el cine latinoamericano global

    Papel de Arbol inaugura su Sección  Cine y Literatura 
    http://cultural.argenpress.info/2015/03/cine-gonzalez-inarritu-birdman-el-oscar.html


    Jorge Zavaleta Balarezo (Desde Nueva York, Estados Unidos. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)





    No es de algún modo gratuito lo que puedo escribir ahora sobre Alejandro González Iñárritu (AGI), cuyo debut en el año 2000 con Amores perros, me marcó profundamente, y menos trato de ser un oportunista, considerando que la Academia Norteamericana acaba de consagrarlo con cuatro premios Óscar por Birdman: mejor película, director, guión y fotografía.

    Conozco de cerca el trabajo de González Iñárritu, y su obra me comenzó a interesar desde esa película limítrofe y desbordante en que se alternaban tres historias dolorosas, oscuras y sufrientes, alrededor de las cuales rondaba el incesto, la envidia, el poder, y tantas frustraciones como en las vidas más miserables.


    Sí, Amores perros fue todo eso y fue también un genial punto de partida para un cineasta que se tomaría su tiempo para rodar un filme.

    No le interesaba ser como muchos nuevos directores hollywoodenses, apresurados en realizar una película por año. Al contrario, en el caso de AGI,  podían transcurrir tres o cuatro años, pero él y su obra mantenían su vigencia y cada película que seguía a otra confirmaba que el tono no variaba demasiado, que las historias continuaban siendo densas, profundas, oscuras, que la muerte rondaba a los personajes de esas puestas en escena de este heredero y admirador de Buñuel quien ya había mostrado, en sus raíces y en su violencia, al México D.F. en Amores perros.


    Ahora todos saben que, antes del cine, AGI fue publicista y también conductor de un programa de radio. Y un día, como ocurrió con Alfonso Cuarón y Guillermo del Toro, no solo sus compatriotas sino los igualmente talentosos realizadores con quienes se le compara como miembros de una nueva generación de avanzada, González Iñárritu se dedicó a trabajar con un reparto internacional:Naomi Watts, que en realidad es australiana, Sean Penn y Benicio del Toro. Otra vez se trataba de historias entrecruzadas, con un montaje alterno y complicado, que cruzaba límites narrativos, y donde se recuperaban temas de Amores perros como la culpa o el infierno de la existencia.

    Sí, de eso trataba 21 gramos, cuyo título aludía a la levedad del ser cuando deja este mundo. AGI era, además de un profundo conocedor del manejo de la cámara y la dirección de actores, un existencialista a carta cabal, que no dejaba que se le escapase un solo detalle.

    Ya iban dos películas y en ellas nunca había ganadores ni finales felices. Su cine era otro, distinto, retaba al espectador, se basaba en una estética que recuperaba aquello que no pocas veces pasamos por alto. Seres irredentos, conciencias culposas, ese es el mundo de AGI, un universo que puede parecerse a una sala de espera al infierno.

    El temor en la lucha diaria por sobrevivir no se produce a partir de trucos ni de imaginería sino de un cine que bebe del documental y homenajea al neorrealismo. La paleta de colores, como suele ocurrir en las últimas películas de TerrenceMalick, muta de un tono a otro, y se vuelve gris, como el filme mismo.

    Babel, que cierra la “trilogía del dolor” en la obra de AGI y, a la vez,la colaboración con el guionista Guillermo Arriaga, es un tomarle el pulso a la globalización, en el sentido más extenso y sensible que este concepto y realidad supone.
    Nuevamente, las historias se entrecruzan y los escenarios son la frontera entre México y Estados Unidos, Japón o un innominado país árabe. La película nos demuestra que, a pesar de razas, credos, ideologías o seudolibertades, similares problemas afectan y a veces hasta azotan a hombres y mujeres.

    Un guión correctamente llevado a la pantalla enlaza la historia de la pareja formada por Brad Pitt y Cate Blanchett, cuya tragedia es causada casi por una imposibilidad, en pleno mundo musulmán, ese que ahora Occidente tanto recusa.

    O el extraño rol de Gael García Bernal, protagonista del segmento inicial de Amores perros,y hoy un actor internacional, quien hace de un buscavidas cuya madre termina viviendo, igualmente, su propio via crucis.

    O la chica japonesa, tan “diferente” y “peculiar”, y quien, sin embargo, compone un personaje tan rico en matices, con un ánimo y un temperamento decididamente intimistas. Ella, tímida y desinhibida a un tiempo, protagoniza una de las escenas fundamentales de Babel, aquella de la discoteca, donde se deja escuchar libremente una potente música de ritmos y tonos electrónicos, hipermodernos, mientras se registran los brillos, filtros e iluminaciones de este espacio para la diversión, síntoma global, lugar de placer. La discoteca, como signo de incursión de lo global en lo local, pero también de la penetración del postcapitalismo en casi todo el mundo, reaparecerá como escenario en Biutiful, la última crónica de dolor y angustia rodada por González Iñárritu.

    En ella, Javier Bardem da vida a un personaje conflictivo, con problemas éticos, enfermo de cáncer, padre de dos hijos y con una esposa bipolar.

    Bardem, como en Mar adentro, de Alejandro Amenábar, y No Country For Old Men, por la cual los hermanos Coen se llevaron el Oscar, hace uno de sus mejores papeles. El trazo de su existencia es tan gris como el de todos los otros personajes de la trilogía anterior firmada y filmada por González Iñárritu.

    Pero Biutiful no solo es un test personal, individual, sino que otra vez examina las carencias y desgracias de este mundo que nos toca vivir en el siglo supuestamente más moderno de la historia.

    Así, el grave problema de la migración es representado por una persecución a ciudadanos africanos en una plaza de Barcelona, ciudad que sirve de centro y referencia al filme y que se muestra opaca, triste, no con su tradicional belleza sino todo lo contrario.

    Biutiful confirmaba un cambio de tono en AGI, además de abandonar el modelo del tríptico, y Bardem representaba el último héroe herido de muerte en esta secuencia de películas que el ahora oscarizado director mexicano presentó como un retrato duro, cáustico, nuevamente veraz, que roza un realismo extremo.

    Y, entonces,  llegó el momento de Birdman. Las primeras noticias sobre el quinto largo de AGI no dejaban de sorprender porque se referían, sobre todo, a una “tragicomedia” o a una “amarga comedia”. Y, desde ya, esto marcaba una diferencia. Birdman abrió el Festival de Venecia el año pasado e inició su camino hacia el éxito, cuya parada final ha sido la última ceremonia de los Oscar, donde se alzó con cuatro premios, incluidos el de mejor película y director.

    En efecto, Birdman marca una división respecto a la obra anterior de su realizador y se inmiscuye en la conciencia de un actor conflictuado, depresivo, preocupado, en problemas consigo mismo, y es que, tras haber encarnado a un superhéroe en el cine, y transcurrido su momento de fama, se alista a debutar en Broadway y tiene que pasar no solo el examen de un público exigente sino el de una crítica que amenaza destruirlo sin más.

            Además, este actor, al que da vida un notable Michael Keaton, quien recibió un Globo de Oro por su papel, es un permanente cuestionador. La puesta en escena que se ensaya ante el público,anuncia el estreno de “De qué hablamos cuando hablamos de amor”, uno de los relatos claves de Raymond Carver, aquel escritor norteamericano de los años 80, tan valorado entonces y ahora, y representante del llamado “realismo sucio”.

    Keaton es un fenómeno de la actuación en Birdman, aunque su personaje es casi totalmente incapaz de reírse de sí mismo. Su problemática interior es lo que emparenta a esta triunfal película de González Iñárritu con las cuatro anteriores.

    Hay tiempo para la risa y para la poesía, también. Como cuando, casualmente, Keaton recorre, semidesnudo, Times Square, ese otro centro global del postcapitalismo, o cuando las escenas del filme reproducen las de un blockbuster en una céntrica calle de Nueva York invadida de aves gigantes, helicópteros, explosiones, y todos esos elementos que, hoy por hoy, capturan audiencias mundiales.

    Al contrario, la poética de Birdman es intimista, personal, dialoga con un público más reducido, es una película de “festival” antes que el producto empaquetado y masivo que cada semana, en las principales ciudades del mundo, sin excepción, y en sus diferentes variantes, llama la atención masiva.

    Se ha hablado mucho de la fotografía del mexicano Emmanuel Lubezki, ya ganador del Oscar en 2014 por Gravity, no solo por su excelencia y calidad, sino por crear la ilusión de la toma única, del uso del plano secuencia como si Birdman fuera un continuo desarrollo de hechos, sin cortes ni añadidos.

    Lubezki es un virtuoso, y se ha hecho justicia otorgándole un nuevo Oscar. El reparto, tan variado y eficiente, tiene en Naomi Watts, Edward Norton, Emma Stone o Zach Galifianakis,  una tarea dura pero la acepta y la hace muy bien.

    Casi toda la acción en Birdman ocurre al interior de un teatro en Broadway, y los espacios son el camerino de Keaton, el escenario, o incluso la azotea del edificio, que se presta para los flirteos entre E.Norton y E.Stone.

    Esta condición de una “vida” en el teatro nos recuerda dos películas muy valiosas que se sirven de similar escenario para narrar sus historias, Ser o no ser (1942),de Ernst Lubitsch,y El último metro (1980), de Francois Truffaut. Aunque la temática específica de Birdman dista de aquellas obras, se mantiene la idea de la “representación” de la vida o de las vidas, pues, al final, Alejandro González Iñárritu, aún en una película que marca una distancia y una diferencia radicales en su filmografía, no se desentiende del todo de esa obsesión artística y personal por la existencia, sus misterios  y sus retos de cada día.


    Birdman vuela alto ahora y con él, el trabajo de una nueva generación de cineastas mexicanos (nombremos también al peculiar y muy talentoso Carlos Reygadas), y por ende el de los latinoamericanos (la argentina  Relatos salvajes estuvo nominada a Mejor Película Extranjera), que mantiene su entusiasmo y mira el futuro con optimismo.

    (*) Crítico de cine
    Ph.D. - Latin American Literature
    University of Pittsburgh