Papel de Arbol

viernes, 14 de abril de 2023

LA NEUROCIENCIA EN LA EDUCACION POPULAR



Escrito por: Virginia Gudiño; directora de Neurocapital Humano: red de profesionales de Cs del Comportamiento, Cs de la Salud, Cs de la Educación y Cs. Sociales, comprometidos con la construcción de Neurocapital Humano y Neurofelicidad.

Este sigo XXI, época marcada por grandes contrastes donde el florecimiento de la ciencia y la tecnología coexiste con el incremento de conflictos emocionales la tarea de formar y educar a las nuevas generaciones requiere cada vez más de planteamientos pedagógicos que se sitúen en le punto de encrucijada de la mundialización de los conocimientos y la particularidad de los procesos de aprendizaje.

Modificar el modelo sobre cómo se desarrolla la vida de las escuelas respecto de la construcción del saber, y a partir de la comprensión de cómo aprende, cómo guarda información nuestro cerebro, y cuáles son los procesos biológicos que facilitan el aprendizaje, es una tarea que demanda urgente implementación en los tiempos actuales.

Los grandes avances de la neurociencia ayudan a develar los mecanismos cerebrales que hacen posible el aprender, des-aprender, re-aprender, el recordar y el grabar información en el cerebro, lo que tiende a mejorar todo lo que abarca el Enseñaje (Enseñanza-Aprendizaje), a modo personal, un proceso muy necesario de implementar en los distintos ámbitos educativos actuales.

Teniendo presente que la educación ha experimentado un cambio negativo porque se ha perdido la importancia del aprendizaje reemplazándolo por hojas, textos, exámenes, etc., siendo un sistema rígido que ocasiona problemas en los niños, la neurociencia aplicada al ámbito educativo puede generar resultados altamente positivos.

Actualmente, el estudio de las conductas a partir de la comprensión del funcionamiento cerebral por medio de técnicas de neuroimagen, que exploran la actividad cerebral en tiempo real y en vivo (las más populares son Tomografía por Emisión de Positrones -PET en inglés- y la Resonancia Magnética Funcional -fMRI en inglés-), han permitido encontrar algunas respuestas, y sin duda están colaborando con una mejor implementación en el campo educativo.

Situaciones presentes en el acto cotidiano escolar encuentran su origen en la actividad cerebro-mental humana. Por ello el conocimiento que el docente tenga sobre sus características, potencialidades y sobre las implicaciones en el aprendizaje le permitirán ampliar las fuentes para la toma de decisiones en los procesos pedagógicos. El cerebro humano es un sistema estructural y funcional diseñado para recibir información, integrarla de modo flexible y creativo y elaborar conductas destinadas a la adaptación. Para ello, está configurado en forma de módulos funcionales altamente dinámicos, constituidos por células interconectadas que realizan una sofisticada mensajería química y física dentro del cerebro y con el resto del organismo. Aprender es un proceso innato del ser humano, siempre estamos en constante aprendizaje. Este proceso adquiere mayor relevancia cuando se traduce en el plano educativo. La capacidad de educabilidad que nos caracteriza como seres humanos reside en la capacidad compleja del cerebro que tenemos. Sin embargo durante el proceso de aprendizaje los individuos enfrentan algunas dificultades.

¿Por qué considerar el estudio de las funciones cerebrales en los procesos educativos?

La respuesta parece obvia, si se considera que la labor pedagógica es inminentemente humana y esto significa que se debe considerar su integralidad, pero aún así, podemos esbozar como argumento que en un acto educativo, existen diversos procesos comunicativos, y además, que toda percepción implica una elaboración, una interpretación, una representación, una construcción del individuo.

Esto nos indica que la actividad mental y la cultural interactúan. Florez (1995) indica que no se puede separar ninguna de estas dimensiones (la mental y neuronal), ni reducir una en detrimento de la otra; se trata de una unidad dual (cerebro- mente) en constante interacción.

Asimismo, el aprendizaje cambia la estructura física del cerebro, es decir, que se fortalece con el ejercicio mental. Aún más, estudiar organiza y reorganiza la mente, por tanto, el ejercicio mental cambia nuestro modo de percibir y comprender la realidad.

Aún hay un largo el camino por recorrer para poder llegar a las transformaciones “de fondo”, que los paradigmas educativos vigentes necesitan realizar para ser “verdaderamente útiles” a los niños y jóvenes; importante es replantearse cuáles son las herramientas, metodología y valores que les posibilitarán adquirir las necesarias competencias para adaptarse ante los desafíos que este siglo XXI les seguirá exigiendo cuando se hayan convertido en ciudadanos adultos (del futuro). Dotarlos de herramientas integrales, óptimas y efectivas es nuestra responsabilidad y debiera ser un compromiso compartido por tod@s.

Neurociencia y Educación

Para Judy Willis, neurocientúífica e investigadora de la relación neurociencia-educación hay dos puntos focales relevantes para un óóptimo aprendizaje:

–En primera instancia, el estado de ánimo del “alumno” ó la predisposición que éste tenga hacia la captación de una información novedosa. Si el alumno está ,destilen calidad contento, la información recepcionada será aprendida con mayor facilidad .en situaciáón contraria de nada valdrán las explicaciones del profesor

–En segundo lugar está la metodología empleada muy importante en la enseññanza porque depende en gran parte de la manera cóñmo el estudiante se predisponga para aprender.

Asimismo, se sabe que son las emociones las que conducen la memoria, esto significa que si las emociones son placenteras, el rechazo a información novedosa será menor, y por ende, el aprendizaje más efectivo.

Para la neurociencia al cerebro se le agiliza el aprendizaje cuando se incorpora mediante esquemas, mapas, gráficos y cualquier otra herramienta que permita la formalidad y el orden. La información mostrada de forma organizada y estructurada incorpora una actitud positiva para captar la atención del alumno. Dicha información se maximiza cuando ésta se relaciona con aprendizajes previos, es decir, vivencias personales que los alumnos tienen y que permiten entender mejor lo aprendido.

Aprendizaje Relacional

La neurociencia continúa desenredando los mecanismos del cerebro y actualmente se ha podido concluir que la educación memorística ha sido correcta, pese a haber sido satanizada por mucho tiempo.

Según el neurocientífico Ignacio Morgado, el memorismo resulta la mejor forma de aprender muchos conceptos que se determinan por hábitos o formas de hacer las cosas. Una suma siempre será la misma, por eso se repite hasta memorizarla.

Sin embargo, existen otras formas de aprendizaje, como el relacional, que consiste en aprender hechos, episodios y circunstancias en la vida que, más que repetir, requiere relacionar cosas. Cuanto más cosas comparamos, cuanto más relacionamos, más y mejor aprendemos.

Memorizar no está mal, porque es como trabaja el cerebro, pero el aprendizaje actual no se sirve de una única fuente, hoy en día los alumnos tienen la posibilidad de contrastar la información nueva con otras fuentes que le permitan ampliar el conocimiento y corroborarlo. Por eso el aprendizaje necesita de una estrategia cognitiva que lo guíe.

El repetir la información hasta memorizarla sirve como guía de aprendizaje, pero si lo que se quiere es aprender hechos y conocimientos, episodios que han ocurrido, el memorismo no será insuficiente. Entonces es más efectivo aprender por contraste, utilizando las diversas fuentes de información.

El proceso de Aprendizaje

El aprender es un proceso por el cual se adquiere una determinada información y se almacena para poder usarla cuando haga falta. El aprendizaje se produce comoconsecuencia de una serie de procesos químicos y eléctricos.

Luego de ser captados por medio de los sentidos todos los estímulos que recibe un individuo se dirigen al cerebro, pero parte de éstos no llegan a él.¿Por qué ocurre esto? Según la investigadora Judy Willis el cerebro tiene ciertos “guardianes”, que funcionan como obstáculos previos e impiden alcanzar el aprendizaje total y completo, es decir, existen una serie de filtros que protegen al cerebro de la ¨sobrecarga¨ de información a la que está expuesto diariamente, permitiendo el ingreso, laasimilación, sólo de la información que al cerebro le interesa.

Estos filtros favorecen la discriminación y la atención del cerebro a lo que realmente “le importa” absorber como aprendizaje. Los filtros están presentes en el sistema de aprendizaje RAD: el sistema reticular de activación (RAS), el filtro positivo de la Amígdalay la intervención de Dopamina. Cada uno de ellos se determina por las emociones, si son positivas, el acceso de la novedad al cerebro se realizará con mayor rapidez.

El neurocientífico Ignacio Morgado, agrega a lo expuesto, que las emociones son de relevante importancia para el aprendizaje, porque determinan finalmente la decisión del ser humano al elegir entre varias opciones. El uso de la razón se mantiene limitado al análisis de las probabilidades, pero es en la decisión final que las emociones determinan la elección según las sensaciones que nos producen.

Asimismo, si el cerebro detecta estrés puede combatir y bloquear la información.Se ha demostrado que el nivel elevado de estrés provoca que los Lóbulos Prefrontales (LPF – áreas más evolucionadas de nuestro cerebro) implicados en la funciones cognitivas y en las ejecutivas, se bloquen. Las neuronas se “deprimen”, se “achican” lo que deviene en un mal funcionamiento.

En otras palabras, si el niño está en una clase en la que se ve expuesto a un impacto fuerte de estrés, sus Unidad Cerebro-Mente (UCM) no responderá al 100 %.

Esto significa que, cuando mejor sea el ambiente para aprender, mejor será el aprendizaje. Por eso es importante la didáctica en el proceso educativo. Está claro que no sólo el memorismo resulta beneficioso, sino que también existen ciertas maneras según sea el caso de lo que se requiere aprender. Cada vez los niñños son más hábiles y más veloces en su pensamiento, por eso es necesario mejorar las herramientas para capturar su atención.

Conclusiones

  • Neurocientíficamente hablando, aprender mediante la experiencia puede resultar lo mejor, mediante las sensaciones de un específico hecho, sobre un evento en especial. Así, cada vez que se repita la situación estaremos mejor preparados para afrontarla, porque dejará de ser nueva para nosotros y reaccionaremos más rápido y mejor.
  • Integrar experiencias valiosas en las que participen adultos, puede estimular la producción de dopamina en los niños y adolescentes y, de esta manera, ayudarlos a encontrar placer en sus acciones.
  • El maestro que conoce los principios neurobiológicos que rigen el funcionamiento cerebral, su maduración cognitiva y emocional, tiene en sus manos un recurso espléndido para diseñar su praxis docente, identificando ritmos y modalidades madurativas en sus ¨alumnos¨ y eligiendo recursos de enseñanza sobre bases científicas que le garantizan óptimos resultados.
  • Conocer el sustrato neurobiológico de las dificultades de aprendizaje, las bases del desarrollo cognitivo-afectivo y la influencia que ejerce el contexto en su enriquecimiento y potenciación, provee al docente de herramientas para ¨detectar¨ los talentos de cada alumno  y la oportunidad de potenciarlos demanera armónica.  

martes, 11 de abril de 2023

VOCES EMERGENTES PARA CUIDAR EL MUNDO EN QUE VIVIMOS.

 



JORGE E. ZAVALETA ALEGRE

La deforestación hace saltar las alarmas en la Amazonia, ¿cómo podemos frenarla? desde 1970 una superficie forestal superior al tamaño de Francia, según datos de Greenpeace. Detrás de esta desaparición masiva de bosque tropical se encuentra la deforestación, en gran medida ocasionada por la mano del hombre. A continuación, exponemos los preocupantes datos, las consecuencias para el planeta y el ser humano y qué soluciones se plantean.

La creciente deforestación de la Amazonia  se ha convertido en un problema medioambiental. Con una superficie de alrededor de siete millones de km2, la Amazonia es el bosque tropical más grande del planeta. En concreto, se extiende por nueve países, entre los que destacan Bolivia, Perú, Colombia y, especialmente, Brasil —alberga el 60 %—. Declarada en 2011 como una de las siete maravillas naturales del mundo, está considerada el pulmón del planeta, además de una reserva única de biodiversidad y el hogar de culturas indígenas ancestrales que nos ayudan a comprender mejor quiénes somos.

Desde 1970, según datos de Greenpeace, solo la Amazonia brasileña ha perdido una superficie forestal superior al tamaño de Francia. Este mismo año, de acuerdo con el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) de Brasil, se batía el record de deforestación en un mes de abril con 580 km2 perdidos, un 42 % más que en el mismo mes de 2020. Un dato poco halagüeño si tenemos en cuenta que la temporada seca, la de mayor destrucción, empieza en mayo y alcanza su apogeo en agosto.

Las cifras son especialmente preocupantes, además, porque duplican las de hace solo unos años. En 2012 la deforestación en la Amazonia brasileña se redujo hasta los 4.571 km2, la cifra más baja desde que el INPE comenzara a realizar mediciones por satélite en 1988 a través del programa TerraBrasilis. 

La cifra más alta, en cambio, se dio en 1995 con 29.059 km2 de selva desaparecidos, seguida por los 27.772 km2 de 2004. A partir de entonces, con la llegada de Lula da Silva al gobierno, esa cifra fue cayendo hasta alcanzar el mínimo citado de 2012 para, a continuación, rebotar hasta los alarmantes datos actuales.

La deforestación del Amazonas brasileño durante el siglo XXI.

La deforestación del Amazonas brasileño durante el siglo XXI [PDF]Enlace externo, se abre en ventana nueva.

Según la  FAO, un 80 % de la pérdida de bosques en Brasil se relaciona directa o indirectamente con la ganadería. El país carioca es, de hecho, el principal exportador de carne del mundo y, de acuerdo con el Instituto de Investigación Ambiental del Amazonas (IPAM), las áreas con las mayores tasas de deforestación y más brotes de incendios se encuentran cerca de las ciudades con mayor concentración de cabezas de res.

Asimismo, otra de las principales causas de la deforestación del Amazonas es la explotación forestal, aquellas actividades relacionadas con la tala de árboles, realizada en gran parte de forma ilegal. El mercado de madera tropical alrededor del mundo depende en gran medida de la destrucción de la selva amazónica y Estados Unidos, Francia, Portugal, Bélgica y Países Bajos se encuentran entre los países que más madera de Ipé, árbol brasileño en peligro de extinción, importan de manera ilegal.:

Calentamiento global

Segun Greenpeace, en la década de los 90 la selva amazónica absorbía 2.000 millones de toneladas de CO2, una cifra que, en la actualidad, se ha reducido a la mitad. La subsiguiente acumulación de mayores cantidades de CO2 en la atmósfera contribuye al cambio climático, aumentando la temperatura del planeta a causa del efecto invernadero.

Se calcula que la selva amazónica alberga el 10 % de la fauna conocida —también un gran número de la desconocida, oculta entre su exuberante vegetación— y el 20 % de la flora —más de 10.000 de sus plantas contienen ingredientes para uso médico o cosmético—. La destrucción de su hábitat las sitúa al borde de la extinción, impulsando la pérdida de biodiversidad.

El  70 % de las enfermedades humanas son producidas por la destrucción de la naturaleza. En el caso del Amazonas, siendo la mayor selva tropical del planeta, su progresiva deforestación puede provocar un considerable aumento de las enfermedades zoonóticas —de origen animal, como la COVID-19— con graves consecuencias sobre la salud humana.

SOLUCIONES

En su cruzada por proteger la selva amazónica, las organizaciones ecologistas demandan una serie de compromisos a los diferentes actores de la sociedad:

Gobierno. En el foco de todas las miradas está el actual gabinete brasileño, a quien se le urge a implantar una política de deforestación cero que revierta la situación. Empresas. Se les solicita que implanten políticas de responsabilidad corporativa que eviten su implicación en proyectos con algún tipo de impacto negativo sobre el Amazonas. Organismos supranacionales. A la Unión Europea, por ejemplo, se le reclama que apruebe medidas para impedir el comercio de materias primas procedentes de la deforestación amazónica.

Sociedad civil. La adopción de un estilo de vida sostenible, incluyendo un menor consumo de carne, contribuye a reducir la degradación de la Amazonia. Reforestación. En Brasil destaca, por ejemplo, la iniciativa que lleva a cabo el Instituto Terra del afamado fotógrafo Sebastião Salgado y que ha devuelto el verde a la región de Aimorés. 

Bottom of Form

Fundado en 1959, el BID es una de las principales fuentes de financiamiento a largo plazo para el desarrollo económico, social e institucional de América Latina y el Caribe. También realiza proyectos de investigación de vanguardia y ofrece asesoría sobre políticas, asistencia técnica y capacitación a clientes públicos y privados en toda la región.

Las comunidades indígenas de América Central utilizan sus tradiciones para proteger la biodiversidad:

José López Hernández, miembro de la comunidad indígena Oxlajuj No'j, utilizaba su hacha para cortar árboles en la ciudad de Santa María de Jesús en el corazón de Guatemala. Esa práctica cambió después de que el BID, con financiación del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), decida impulsar un proyecto para revivir las tradiciones y la cultura indígenas.

"Antes de este proyecto, no entendía la importancia de la madre naturaleza y el medio ambiente", dijo Hernández, de 30 años de edad. "Miraba un árbol cualquiera y podía cortarlo sin pensar". Hoy Hernández es un líder de su comunidad indígena y está trabajando con otras 600 familias los fines de semana y después del trabajo para sembrar hasta 60.000 nuevos árboles para finales de año. Todos los árboles crecen mediante el uso de varios métodos orgánicos tradicionales que han vuelto a revivir gracias al proyecto.

El proyecto BID-FMAM, que se ha realizado en coordinación con el Banco Mundial, está fortaleciendo la capacidad de las comunidades indígenas de Centroamérica para proteger y gestionar sus recursos naturales y culturales.

El proyecto es innovador porque está apoyando el uso cultural y tradicional de las tierras de las comunidades indígenas como una forma de prevenir la degradación de las tierras y facilitar, al mismo tiempo, la conservación de los enormes recursos de biodiversidad de la región.

El programa utiliza una metodología especial desarrollada por el BID y la Escuela Técnica Superior de Lausana, Suiza, referida al análisis del uso cultural de la tierra.

Carlos Perafan, líder del equipo del proyecto del BID comenta que  en el pasado, los técnicos le decían a las comunidades lo que tenían quehacer.

Las medidas que se adoptarán estarán basadas en amplias consultas con las comunidades indígenas, que ayudarán a decidir cuándo y de qué manera sus propias tradiciones podrían resultar apropiadas para trabajar la tierra.

"Este proyecto le ha permitido a las comunidades indígenas a organizarse, y a formular sus propias propuestas de trabajo en base a sus propias experiencias", dijo Carlos Batzin, miembro de una comunidad indígena quiché en el departamento de Totonicapán en Guatemala.

El proyecto BID-FMAM supone también la promoción de la planificación participativa vinculada al uso de la tierra en las tierras indígenas y las regiones. La promoción del uso cultural y tradicional de la tierra en Centroamérica es uno de los componentes del proyecto "Manejo Integrado de los Ecosistemas en las Comunidades Indígenas".

El Centro Cultural del BID reabre sus puertas al público el 14 de abril para celebrar el 30 aniversario de su programa y Colección de Arte, tras estar cerrado durante tres años por la crisis sanitaria del COVID-19.

La exposición, compuesta por algunas de las recientes adquisiciones de la colección, muestra el nuevo rumbo de la Colección de Arte del BID, al mismo tiempo que ofrece una vitrina para mostrar el trabajo de distintos artistas de la región.

“Esta muestra refuerza el trabajo del BID como una institución que mira al futuro y está comprometida con promover la identidad, la diversidad y la inclusión en la región. Impulsa el talento creativo de jóvenes artistas, tanto emergentes como establecidos, en particular de aquellos provenientes de comunidades subrepresentadas en las artes visuales, que nos ayudan a entender los desafíos de la región”, dice Trinidad Zaldivar, jefa de la Unidad de Cultura y Creatividad del BID.

La muestra incluye obras de artistas de países miembros del BID, como Melissa Alcena (Bahamas), Simone Asia (Barbados), Leticia Banegas (Honduras), April Bey (Bahamas), Manuel Chavajay (Guatemala), María Raquel Cochez (Panamá), Ana Elena Garuz (Panamá), Juana Gómez (Chile), Charles Jean-Pierre (Estados Unidos/Haití), Koyoltzintli (Estados Unidos/Ecuador), Priscilla Monge (Costa Rica), Antonio Pichillá Quiacaín (Guatemala), Ale Rambar (Costa Rica), Natalia Revilla (Perú), Carmen Elena Trigueros (El Salvador) y Rember Yahuarcani (Perú).

La colección de arte del BID representa la vitalidad artística e intelectual de los 48 países miembros del Banco y contribuye al entendimiento de la diversidad creativa de la región. Voces Emergentes estará abierta al público a partir del 14 de abril y hasta el 30 de agosto en la galería del Centro Cultural del BID, 1300 New York Ave, NW, Washington, DC, de lunes a viernes de 11:00 a. m. a 6:00 p. m.

El BID también realiza proyectos de investigación de vanguardia y ofrece asesoría sobre políticas, asistencia técnica y capacitación a clientes públicos y privados en toda la región.

lunes, 10 de abril de 2023

I Siglo de Gabriel Garcia Marquez, versiones de The NEW YORK TIMES.


https://www.nytimes.com/es/article/libros-gabriel-garcia-marquez.html

https://www.panoramical.eu/america-latina-y-caribe/100-anos-soledad-jorge-zavaleta-alegre/

Lo imprescindible de Gabriel García Marquez

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·          Credit...P.W. Hamilton/Associated Press

El novelista colombiano mezcló la ficción con la realidad para captar la inmensa realidad de Por Miguel Salazar

·         7 de abril de 2023

Según sus padres, Gabito llegó a este mundo cubierto de aceite de hígado de bacalao, con dos cerebros y la memoria de un elefante. Nació en Aracataca, Colombia, en 1927, aunque siempre insistió que fue en 1928, como un guiño a la historia colombiana: ese fue el año de la terrible masacre cometida contra varios trabajadores de las plantaciones de banano en su amada costa caribeña. Ese episodio, dijo alguna vez, quizás fue su primer recuerdo.

Así empieza la mitología de Gabriel García Márquez, el mago del realismo mágico, un premio Nobel que combinó la verdad con la ficción para abarcar la inmensa realidad de la vida en América Latina. La vastedad de sus trabajos era igual de universal. Su obra —al menos 24 libros, incluyendo novelas, recopilaciones de cuentos y piezas de no ficción— abarca casi todos los generos, desde potentes novelas policiales, así como romances hasta comentarios políticos y ficción histórica. Si estás vivo, en sus libros hay algo para ti.

Sin embargo, la atracción principal es su ficción. En un artículo publicado después de su muerte, la crítica de The New York Times, Michiko Kakutani, describió el universo de García Márquez como “un sueño febril donde el amor, el sufrimiento y la redención giran sin parar alrededor de sí mismos en una cinta de Moebius”. Al describir la condición humana como si fuera un evangelio, García Márquez destilaba sabiduría cósmica en una sola línea con un movimiento rápido de su muñeca. Casi toda su ficción tuvo raíces en su experiencia personal —a su madre le gustaba recalcar que estaba escrita en código y ella tenía la llave— y extrajo temas recurrentes de su obsesión por el amor, la memoria, el poder absoluto y la búsqueda de una identidad colectiva.

Su vida no estuvo libre de controversias. Su amistad con Fidel Castro desencadenó la ira del FBI y facciones de la izquierda desconfiaron de sus intenciones. Para la década de los noventa, García Márquez ya no estaba a salvo en su propio país, y recorría las calles de Colombia en un Lancia Thema con ventanas blindadas y un chasis a prueba de bombas. Eventualmente se fue a la Ciudad de México, donde murió en 2014.

Sin embargo, sigue siendo una presencia gigantesca en la literatura latinoamericana, sirviendo como una prueba de fuego en la región: las nuevas generaciones de escritores le rinden homenaje o se rebelan contra su influencia. Sus libros se venden tan bien que incluso las copias piratas siguen circulando ampliamente, difundiendo su característico ingenio y humor, irónico y terrenal, con márgenes desiguales y textos emborronados.

¿Estás listo? Es hora de entrar al laberinto.

Su mayor obra

 

Respeto tu ambición. Gabo también lo haría. Solo hay una respuesta correcta y es Cien años de soledad (1967). El autor siempre tuvo grandes planes para esa novela que toca los temas principales que desarrollaría en el resto de su obra. Es una historia de su ciudad natal, en la costa colombiana, y del Caribe, donde los españoles fueron derrotados por primera vez y donde empezó el proyecto de Latinoamérica. Es Gabriel García Márquez en su esencia.

La novela cuenta la historia de la mítica familia Buendía, liderada por José Arcadio Buendía, y del pueblo de Macondo, una alegoría al lugar de nacimiento de García Márquez y a Latinoamérica en general. El libro, publicado en vísperas de una época de terror y represión en América del Sur, es una parábola inequívoca del imperialismo: tiene catástrofes naturales, guerras civiles y plagas de insomnio. Macondo sobrevive a un desastre tras otro —incluida una versión ficcionalizada de la masacre de las bananeras en 1928— hasta que el poblado finalmente es arrasado por un huracán, como lo profetizaba un manuscrito descifrado por el último descendiente de los Buendía.

A García Márquez le tomó 18 meses escribir Cien años de soledad, pero pasó casi dos décadas rumiando la historia en su cabeza. Mientras leía las pruebas de su novela La hojarasca, una aproximación temprana a Macondo y sus personajes, le dijo a su hermano: “Esto es bueno, pero yo voy a escribir una vaina que se va a leer más que El Quijote”. No estaba tan equivocado.

Soy un romántico perdido

Es la década de los treinta. Han pasado cincuenta y un años, nueve meses y cuatro días desde que el amor de su vida, la bella Fermina Daza, lo rechazó por un doctor adinerado. Pero cuando su rival, Juvenal Urbino, muere de una súbita y absurda manera (tratando de perseguir a un loro en un árbol de mango), Florentino vuelve a retomar su pasión.

Así empieza El amor en los tiempos del cólera (1985), una novela en la que, como el novelista Thomas Pynchon escribió en su reseña para El Times, “el voto eterno del corazón se enfrenta con los términos limitados del mundo”. Nos trasladamos a fines del siglo XIX, al comienzo de un brote de cólera que invadirá esta ciudad caribeña ficticia durante el próximo medio siglo. En el camino, somos testigos del cortejo y el amor floreciente entre Florentino y Fermina, que se desenvuelve a través de cartas y telegramas, hasta que el padre de ella lo finaliza abruptamente al comprometerla con el irresistible doctor Juvenal Urbino. Como un poeta condenado a la búsqueda eterna del amor, Florentino espera su momento, mientras trabaja como operador de telégrafo y se enreda en 622 “amores continuados” mientras reserva su fidelidad para su único y verdadero amor.

García Márquez se inspiró en su hogar. Su padre, Gabriel Eligio García, era un seductor experto con fluidez en poesía y canciones de amor, que cortejó a Luisa Santiaga durante su tiempo libre en la oficina pública de telégrafos, para gran molestia de su familia. Es como si García Márquez le diera la vuelta a la historia de sus padres en su cabeza y simplemente la contara desde allí.

Deja tu teléfono y lee estas historias ágiles y potentes. Después puedes enfocarte en mejorar tu capacidad de atención.

La selección de Doce cuentos peregrinos (1992) sirve como una sala de juegos y una especie de apéndice de la obra de García Márquez. Una clarividente usurpa lentamente la propiedad de una distinguida familia vienesa vendiéndoles los sueños que ella les interpreta. Una pareja caribeña pobre se apiada de su depuesto presidente cuando lo encuentran viviendo en la miseria y el exilio en París. Una mujer es admitida por error en un sanatorio cuando su auto se avería en el desierto de Los Monegros, en España, y su esposo, un mago en apuros, la abandona allí en represalia por una infidelidad imaginaria. Hay bromas astrológicas e insultos brutales: tener un Sol en Piscis o un signo ascendente no es excusa para la estupidez, se nos dice; en Nápoles, hasta Dios se va de vacaciones en agosto; y un grupo de turistas ingleses se describe como “uno solo muchas veces repetido en una galería de espejos”.

Todos estos relatos siguen a latinoamericanos en Europa, animados por la preocupación de García Márquez por la historia, la identidad y el destino de su región.

Creo que podría tener una maldición

¿Te sientes perdido? ¿Tu vida está en ruinas? Puedes leer El general en su laberinto (1989), un relato de ficción sobre Simón Bolívar, el político y revolucionario conocido como el “Libertador” de Sudamérica. Bolívar, debilitado por la enfermedad y rechazado por el gobierno que ayudó a crear, se embarca en un último viaje por el río Magdalena, donde hace un balance de su vida mientras vuelve a visitar los campos de batalla de las glorias pasadas y las traiciones. La corona española ha sido vencida, pero la Sudamérica unificada que anhelaba se dividía por intrigas y celos, asesinatos y golpes de Estado.

“El destino de la idea bolivariana de la integración parece cada vez más sembrado de dudas, salvo en las artes y las letras”, recalcó García Márquez en un discurso de 1995. Esta novela histórica es un lamento por el pasado de su continente a través de los ojos de su primer soñador desilusionado. El epígrafe del libro, tomado de una carta del Libertador de 1823, lo resume así: “Parece que el demonio dirige las cosas de mi vida”.

Me encanta el chisme

Todos en el pueblo de Sucre sabían que Santiago Nasar, el protagonista de Crónica de una muerte anunciada (1981), iba a ser asesinado en la mañana de la llegada del obispo, excepto el propio Nasar. Sus asesinos, los gemelos Vicario, se lo habían dicho a todo el mundo y afirmaban que lo iban a matar por arruinar el matrimonio de su hermana con un hombre de dinero. Veinte años después, el narrador, un sucedáneo del propio García Márquez, regresa a su ciudad natal para reconstruir el asesinato. Entrevista tras entrevista, lo que al principio parece ser un misterio se convierte en una historia de clase, intriga y movilidad social en un pueblo pequeño que finalmente acusa a toda la comunidad.

¿Qué es lo más raro que escribió?

Hay muchas posibles respuestas para esta pregunta. Mi favorita, sin embargo, es Memoria de mis putas tristes (2004), su última novela.

Para marcar el comienzo de su cumpleaños noventa, un hombre hace una visita de rutina a su burdel favorito, pero con una petición especial: quiere celebrar el hito con una virgen. Para eso, elige a una niña de 14 años. La diferencia de edad es ciertamente desconcertante —“No me importa cambiar pañales”, bromea con la madam— y probablemente única en las novelas de García Márquez. Sin embargo, en vez de consumar la transacción, la niña se derrumba en la cama, exhausta por cuidar a sus hermanos y trabajar en una fábrica de botones. Se enamora de la noche a la mañana y se despierta con una revelación trascendental: la vida no es efímera como el río siempre cambiante de Heráclito, “sino una ocasión única de voltearse en la parrilla y seguir asándose del otro costado por noventa años más”. La naturaleza mojigata y cíclica de la vida, representada aquí una última y excitada vez por García Márquez.

Cuéntame más de su trabajo de no ficción

García Márquez se fogueó trabajando en salas de redacción en todo el continente americano y como corresponsal en Europa, Estados Unidos y otros lugares. Publicó libros notables de no ficción, incluido un relato de suspenso de una serie de secuestros en la era de Pablo Escobar en Colombia, pero El escándalo del siglo (2019), una colección póstuma de sus artículos publicados entre 1950 y 1984, ofrece una muestra más diversa de su obra. La antología —no todas las piezas son estrictamente de no ficción— abarcan desde los primeros despachos que hizo para varios medios cuando tenía 20 años hasta las columnas que escribió para El País cuando era un novelista de éxito. La antología incluye un colorido informe sobre la idolatría en el pueblo de La Sierpe en la Colombia rural, una crónica surrealista de una sequía en Caracas, y su breve y espontáneo encuentro con Ernest Hemingway cuando tenía 28 años y vivía en París.

Quiero explorar los rincones de su mente

¿Listo para sumergirte en su mente? García Márquez escribió una autobiografía de sus primeros años, y Gerald Martin también compiló una biografía ejemplar en 2008. Pero si lees detenidamente, El otoño del patriarca (1975), un paisaje onírico de un tirano novelesco, verás que funciona como una biografía alternativa, aunque más metafísica.

Lo que le falta a la novela en la trama lo compensa con detalles grotescos y despiadados, narrando la historia de un dictador anciano que aterroriza a un país caribeño anónimo. Un amigo sospechoso de traición es asado y servido en un banquete. Los miembros del círculo íntimo del dictador son ametrallados después de que finge su propia muerte. En un momento, le vende el mar Caribe a los Estados Unidos, que lo reparte y lo envía poco a poco a Arizona. Todo lo que queda atrás es un cráter gigante.

García Márquez se refirió a este libro como un “poema sobre la soledad del poder” y también lo calificó como su mejor novela. Es amorfa, decadente, lírica, y se inspira en una multitud de innumerables dictadores de América Latina y más allá. Es posible que también haya liberado algunos de sus demonios personales. “Soy el patriarca”, le dijo una vez a Martin. “Si no entiendes eso… ¿cómo vas a ser mi biógrafo?”. 





https://www.nytimes.com/es/article/libros-gabriel-garcia-marquez.html 
 El novelista colombiano mezcló la ficción con la realidad para captar la inmensa realidad de América Latina. Aunque nunca hayas visto a un sacerdote levitar, una alfombra volar o un hilo de sangre en movimiento, en sus libros hay algo para ti. Credit...P.W. Hamilton/Associated Press Por Miguel Salazar 7 de abril de 2023 Read in English Según sus padres, Gabito llegó a este mundo cubierto de aceite de hígado de bacalao, con dos cerebros y la memoria de un elefante. 

Nació en Aracataca, Colombia, en 1927, aunque siempre insistió que fue en 1928, como un guiño a la historia colombiana: ese fue el año de la terrible masacre cometida contra varios trabajadores de las plantaciones de banano en su amada costa caribeña. Ese episodio, dijo alguna vez, quizás fue su primer recuerdo. Así empieza la mitología de Gabriel García Márquez, el mago del realismo mágico, un premio Nobel que combinó la verdad con la ficción para abarcar la inmensa realidad de la vida en América Latina. 

La vastedad de sus trabajos era igual de universal. Su obra —al menos 24 libros, incluyendo novelas, recopilaciones de cuentos y piezas de no ficción— abarca casi todos los generos, desde potentes novelas policiales, así como romances hasta comentarios políticos y ficción histórica. Si estás vivo, en sus libros hay algo para ti. 

 Sin embargo, la atracción principal es su ficción. En un artículo publicado después de su muerte, la crítica de The New York Times, Michiko Kakutani, describió el universo de García Márquez como “un sueño febril donde el amor, el sufrimiento y la redención giran sin parar alrededor de sí mismos en una cinta de Moebius”. 

Al describir la condición humana como si fuera un evangelio, García Márquez destilaba sabiduría cósmica en una sola línea con un movimiento rápido de su muñeca. Casi toda su ficción tuvo raíces en su experiencia personal —a su madre le gustaba recalcar que estaba escrita en código y ella tenía la llave— y extrajo temas recurrentes de su obsesión por el amor, la memoria, el poder absoluto y la búsqueda de una identidad colectiva. 

Eventualmente se fue a la Ciudad de México, donde murió en 2014. Sin embargo, sigue siendo una presencia gigantesca en la literatura latinoamericana, sirviendo como una prueba de fuego en la región: las nuevas generaciones de escritores le rinden homenaje o se rebelan contra su influencia. Sus libros se venden tan bien que incluso las copias piratas siguen circulando ampliamente, difundiendo su característico ingenio y humor, irónico y terrenal, con márgenes desiguales y textos emborronados

¿Estás listo? Es hora de entrar al laberinto. Respeto tu ambición. Gabo también lo haría. Solo hay una respuesta correcta y es Cien años de soledad (1967). El autor siempre tuvo grandes planes para esa novela que toca los temas principales que desarrollaría en el resto de su obra. Es una historia de su ciudad natal, en la costa colombiana, y del Caribe, donde los españoles fueron derrotados por primera vez y donde empezó el proyecto de Latinoamérica.

Es Gabriel García Márquez en su esencia. La novela cuenta la historia de la mítica familia Buendía, liderada por José Arcadio Buendía, y del pueblo de Macondo, una alegoría al lugar de nacimiento de García Márquez y a Latinoamérica en general. El libro, publicado en vísperas de una época de terror y represión en América del Sur, es una parábola inequívoca del imperialismo: tiene catástrofes naturales, guerras civiles y plagas de insomnio. Macondo sobrevive a un desastre tras otro —incluida una versión ficcionalizada de la masacre de las bananeras en 1928— hasta que el poblado finalmente es arrasado por un huracán, como lo profetizaba un manuscrito descifrado por el último descendiente de los Buendía. 

 A García Márquez le tomó 18 meses escribir Cien años de soledad, pero pasó casi dos décadas rumiando la historia en su cabeza. Mientras leía las pruebas de su novela La hojarasca, una aproximación temprana a Macondo y sus personajes, le dijo a su hermano: “Esto es bueno, pero yo voy a escribir una vaina que se va a leer más que El Quijote”. No estaba tan equivocado. La carátula de “El amor en los tiempos del cólera” con el sello de Penguin Ediciones. Florentino Ariza también. Es la década de los treinta. Han pasado cincuenta y un años, nueve meses y cuatro días desde que el amor de su vida, la bella Fermina Daza, lo rechazó por un doctor adinerado. Pero cuando su rival, Juvenal Urbino, muere de una súbita y absurda manera (tratando de perseguir a un loro en un árbol de mango), Florentino vuelve a retomar su pasión. 

 Así empieza El amor en los tiempos del cólera (1985), una novela en la que, como el novelista Thomas Pynchon escribió en su reseña para El Times, “el voto eterno del corazón se enfrenta con los términos limitados del mundo”. Nos trasladamos a fines del siglo XIX, al comienzo de un brote de cólera que invadirá esta ciudad caribeña ficticia durante el próximo medio siglo. En el camino, somos testigos del cortejo y el amor floreciente entre Florentino y Fermina, que se desenvuelve a través de cartas y telegramas, hasta que el padre de ella lo finaliza abruptamente al comprometerla con el irresistible doctor Juvenal Urbino. Como un poeta condenado a la búsqueda eterna del amor, Florentino espera su momento, mientras trabaja como operador de telégrafo y se enreda en 622 “amores continuados” mientras reserva su fidelidad para su único y verdadero amor. García Márquez se inspiró en su hogar. 

Su padre, Gabriel Eligio García, era un seductor experto con fluidez en poesía y canciones de amor, que cortejó a Luisa Santiaga durante su tiempo libre en la oficina pública de telégrafos, para gran molestia de su familia. Es como si García Márquez le diera la vuelta a la historia de sus padres en su cabeza y simplemente la contara desde allí. Portada de “Doce cuentos peregrinos”. El fondo es verde con una carta de corazones y tréboles salpicada de negro. Aparece el sello de Literatura Random House Deja tu teléfono y lee estas historias ágiles y potentes. Después puedes enfocarte en mejorar tu capacidad de atención. 

 La selección de Doce cuentos peregrinos (1992) sirve como una sala de juegos y una especie de apéndice de la obra de García Márquez. Una clarividente usurpa lentamente la propiedad de una distinguida familia vienesa vendiéndoles los sueños que ella les interpreta. Una pareja caribeña pobre se apiada de su depuesto presidente cuando lo encuentran viviendo en la miseria y el exilio en París. Una mujer es admitida por error en un sanatorio cuando su auto se avería en el desierto de Los Monegros, en España, y su esposo, un mago en apuros, la abandona allí en represalia por una infidelidad imaginaria. Hay bromas astrológicas e insultos brutales: tener un Sol en Piscis o un signo ascendente no es excusa para la estupidez, se nos dice; en Nápoles, hasta Dios se va de vacaciones en agosto; y un grupo de turistas ingleses se describe como “uno solo muchas veces repetido en una galería de espejos”. 

 Todos estos relatos siguen a latinoamericanos en Europa, animados por la preocupación de García Márquez por la historia, la identidad y el destino de su región. Carátula de “El general en su laberinto”. El nombre de Gabriel García Márquez aparece de forma destacada sobre un bloque morado, con la leyenda “Ganador del Premio Nobel”. ¿Te sientes perdido? ¿Tu vida está en ruinas? Puedes leer El general en su laberinto (1989), un relato de ficción sobre Simón Bolívar, el político y revolucionario conocido como el “Libertador” de Sudamérica. Bolívar, debilitado por la enfermedad y rechazado por el gobierno que ayudó a crear, se embarca en un último viaje por el río Magdalena, donde hace un balance de su vida mientras vuelve a visitar los campos de batalla de las glorias pasadas y las traiciones. 

La corona española ha sido vencida, pero la Sudamérica unificada que anhelaba se dividía por intrigas y celos, asesinatos y golpes de Estado. “El destino de la idea bolivariana de la integración parece cada vez más sembrado de dudas, salvo en las artes y las letras”, recalcó García Márquez en un discurso de 1995. Esta novela histórica es un lamento por el pasado de su continente a través de los ojos de su primer soñador desilusionado. El epígrafe del libro, tomado de una carta del Libertador de 1823, lo resume así: “Parece que el demonio dirige las cosas de mi vida”. Portada de “Crónica de una muerte anunciada”, edición escolar de Debolsillo. Todos en el pueblo de Sucre sabían que Santiago Nasar, el protagonista de Crónica de una muerte anunciada (1981), iba a ser asesinado en la mañana de la llegada del obispo, excepto el propio Nasar. Sus asesinos, los gemelos Vicario, se lo habían dicho a todo el mundo y afirmaban que lo iban a matar por arruinar el matrimonio de su hermana con un hombre de dinero. Veinte años después, el narrador, un sucedáneo del propio García Márquez, regresa a su ciudad natal para reconstruir el asesinato. Entrevista tras entrevista, lo que al principio parece ser un misterio se convierte en una historia de clase, intriga y movilidad social en un pueblo pequeño que finalmente acusa a toda la comunidad. 

 Portada de “Memoria de mis putas tristes” de Mondadori. Aparece un hombre canoso de espaldas vestido de guayabera y pantalón blancos. Hay muchas posibles respuestas para esta pregunta. Mi favorita, sin embargo, es Memoria de mis putas tristes (2004), su última novela. Para marcar el comienzo de su cumpleaños noventa, un hombre hace una visita de rutina a su burdel favorito, pero con una petición especial: quiere celebrar el hito con una virgen. Para eso, elige a una niña de 14 años. La diferencia de edad es ciertamente desconcertante —“No me importa cambiar pañales”, bromea con la madam— y probablemente única en las novelas de García Márquez. Sin embargo, en vez de consumar la transacción, la niña se derrumba en la cama, exhausta por cuidar a sus hermanos y trabajar en una fábrica de botones. Se enamora de la noche a la mañana y se despierta con una revelación trascendental: la vida no es efímera como el río siempre cambiante de Heráclito, “sino una ocasión única de voltearse en la parrilla y seguir asándose del otro costado por noventa años más”. La naturaleza mojigata y cíclica de la vida, representada aquí una última y excitada vez por García Márquez. Portada de “El escándalo del siglo” con prólogo de Jon Lee Anderson. Aparece una ilustración del rostro de García Márquez en primer plano y al fondo una máquina de escribir y vegetación tropical. 

 García Márquez se fogueó trabajando en salas de redacción en todo el continente americano y como corresponsal en Europa, Estados Unidos y otros lugares. Publicó libros notables de no ficción, incluido un relato de suspenso de una serie de secuestros en la era de Pablo Escobar en Colombia, pero El escándalo del siglo (2019), una colección póstuma de sus artículos publicados entre 1950 y 1984, ofrece una muestra más diversa de su obra. La antología —no todas las piezas son estrictamente de no ficción— abarcan desde los primeros despachos que hizo para varios medios cuando tenía 20 años hasta las columnas que escribió para El País cuando era un novelista de éxito. 

La antología incluye un colorido informe sobre la idolatría en el pueblo de La Sierpe en la Colombia rural, una crónica surrealista de una sequía en Caracas, y su breve y espontáneo encuentro con Ernest Hemingway cuando tenía 28 años y vivía en París. Quiero explorar los rincones de su mente Portada de la edición Debolsillo de “El otoño del patriarca” donde aparece una vaca sobre un gran damero. ¿Listo para sumergirte en su mente? García Márquez escribió una autobiografía de sus primeros años, y Gerald Martin también compiló una biografía ejemplar en 2008. Pero si lees detenidamente, El otoño del patriarca (1975), un paisaje onírico de un tirano novelesco, verás que funciona como una biografía alternativa, aunque más metafísica. 

 Lo que le falta a la novela en la trama lo compensa con detalles grotescos y despiadados, narrando la historia de un dictador anciano que aterroriza a un país caribeño anónimo. Un amigo sospechoso de traición es asado y servido en un banquete. Los miembros del círculo íntimo del dictador son ametrallados después de que finge su propia muerte. En un momento, le vende el mar Caribe a los Estados Unidos, que lo reparte y lo envía poco a poco a Arizona. Todo lo que queda atrás es un cráter gigante. García Márquez se refirió a este libro como un “poema sobre la soledad del poder” y también lo calificó como su mejor novela. Es amorfa, decadente, lírica, y se inspira en una multitud de innumerables dictadores de América Latina y más allá. Es posible que también haya liberado algunos de sus demonios personales. “Soy el patriarca”, le dijo una vez a Martin. “Si no entiendes eso… ¿cómo vas a ser mi biógrafo?”.


Papel de Arbol 
Creado en el 2006 por July Balarezo en Lima. Historiadora y Taller de Pintura Mestres Lima-Madrid.
Desde 2012 a 2016 Jorge Zavaleta Balarezo, PHD en Literatura por la Universidad de Pittsburgh PA-US.
Desde  2017..... se Edita en Maryland y Washington EEUU 
Julia Zavaleta Camerieri  Psicologa y Administracion por The Mount St Mary Univesity de Emmitsburg, MD.
Asociado a El Mercurio  Digital de Europa  - Panoramica de Milan - Bruselas.
Informacion  de The New York Times   y  DPA de Alemania.